El ministro del Interior, Carlos Negro, compareció este jueves ante la Comisión de Seguridad y Convivencia del Parlamento para dar cuenta de los avances del Plan Nacional de Seguridad Pública y analizar la situación actual en materia de criminalidad.
Lo acompañaron el director general de Secretaría, Gerardo Siri; el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya; y el subdirector general de Secretaría, Ruben Amato.
Al salir de la reunión, Negro explicó que el incremento de homicidios registrado en los últimos datos se concentra principalmente en la violencia entre bandas criminales. “No es motivo para desentenderse, sino todo lo contrario es para preocuparnos aún más”, señaló. Aclaró que la muerte de cualquier persona es motivo de preocupación para el Ministerio y el Estado, pero que el fenómeno de la lucha entre bandas requiere un abordaje específico, distinto al de los homicidios comunes.
El ministro detalló que la estrategia del gobierno se basa en trabajar sobre evidencia y focalizar las intervenciones según la naturaleza de cada delito. En ese marco mencionó los operativos Atenea, Argos y Domino, que actúan de forma móvil en las zonas con mayores índices de homicidios. Según afirmó, estas operaciones han logrado reducciones superiores al 40% en algunos territorios y, al poder trasladarse de un lugar a otro, evitan el simple corrimiento del problema.En cuanto al personal policial, Negro destacó que desde el inicio de la gestión ingresaron 1.500 funcionarios y que otros 1.500 estarán en las calles a partir de marzo de 2027.
Además, anunció que el mes próximo se convocará un concurso para incorporar 1.000 efectivos a la Jefatura de Montevideo. “Al aumento ya existente de policías respecto al período anterior se va a sumar un incremento muy importante a partir del año que viene”, subrayó. Respecto a las cifras de altas y bajas, explicó que mensualmente salen de la fuerza unos 90 efectivos, por lo que el saldo neto varía según el momento en que se tome el corte.
Encarcelamiento de líderes criminales
El ministro también hizo un repaso de los resultados en la lucha contra el crimen organizado. Indicó que en lo que va de la gestión se detuvo e encarceló a unos 35 líderes de bandas de narcotráfico, se realizaron importantes incautaciones de drogas en todo el país y se impulsaron más de 140 operaciones contra el lavado de activos, con un volumen récord de embargos.
Entre las medidas en curso mencionó el incremento del patrullaje y la movilidad policial a través de la compra de vehículos y comisarías móviles, así como la instalación de arcos digitales en fronteras y en la zona metropolitana. También destacó la regulación de armas y municiones, con el aumento de penas para quienes porten armas con signos de identificación o poder de fuego modificados, y el decreto que está en Presidencia para limitar el tráfico de municiones.
Sobre las filtraciones del sistema Trazador, Negro rechazó cualquier acusación de ocultamiento. Explicó que se abrió una investigación administrativa y que, hasta tanto no se determinen hechos relevantes y eventuales responsables, no puede adelantar opiniones ni disposiciones.
Preguntado sobre la cooperación con el FBI y la DEA, señaló que se enmarca en un acuerdo bilateral que incluye intercambio de información, capacitación de policías uruguayos en investigaciones complejas y apoyo económico. Confirmó que el FBI vuelve a tener presencia operativa en el país después de varios años. En relación con el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, Negro afirmó que hay personas identificadas como integrantes de la organización, entre ellas dos detenidas por el intento del robo de un banco en Ciudad Virja mediante un túnel, pero que no existe evidencia de que la banda opere de forma orgánica en Uruguay. Advirtió, no obstante, que el hacinamiento carcelario facilita el intercambio de información entre privados de libertad y que las autoridades permanecen atentas a posibles conexiones.

