El senador del Frente Amplio Nicolás Viera volvió a poner sobre la mesa una idea que, según él, hunde sus raíces en planteos antiguos de José Mujica, el regionalizar Uruguay para lograr mayor eficiencia del Estado en el territorio, sin borrar la identidad de los departamentos actuales.
En un encuentro con la prensa aclaró que la propuesta no apunta a “eliminar o erradicar” los departamentos tal como se conocen hoy. “Eso tiene su nombre, su identidad, su idiosincrasia”, sostuvo. Lo que imagina es una reorganización en ocho o nueve regiones a las que se asignarían poderes ejecutivos y una junta departamental que cumpla el rol de control, de manera similar al esquema actual de intendente y junta. “Eso significaría naturalmente un costo menor para el funcionamiento del Estado”, sostuvo.
Viera vincula la idea con la realidad que atraviesan las juntas departamentales y con el proceso de descentralización abierto desde 2010. En paralelo, insiste en fortalecer la municipalización, que considera “el primer escalón donde los vecinos y las comunidades se vinculan con el Estado a través de sus consejos municipales y de la figura del alcalde o alcaldesa”. En su criterio esa doble vía de regiones más grandes y municipios más cercanos, permitiría, a su juicio, un aterrizaje más efectivo de las políticas públicas y un reparto más equitativo de los recursos.
Respecto a los criterios de agrupamiento, el senador se inclina por una lógica productiva y al respecto dice que “Uruguay está claramente definido en ese sentido. Uno puede rápidamente determinar cuál es la zona arrocera, cuál es la zona del citrus, cuál es la zona de la quesería o de la lechería”. Reconoce, sin embargo, que se trata de un planteo personal y no de una posición del Frente Amplio ni de su sector. “No he encontrado otras voces que se sumen como para poder formalizarlo”, admitió, y llamó a que el Congreso de Intendentes se pronuncie.
En términos económicos, Viera habla de “optimizar los recursos que el Estado vuelca en los territorios” y de fortalecer lo que ya funciona bien. Como antecedentes menciona la regionalización de los Cenur de la Universidad de la República y el modelo de la UTEC. “Los recursos son finitos y no podemos tener una universidad en cada departamento. Si tenemos un camino andado en esa dirección, también podemos regionalizar otros estamentos”.
Sobre la posible reacción de los intendentes, el senador es cauto. “Uno puede presumir que los liderazgos departamentales son tan fuertes que cada uno atenderá o buscará fortalecer su chacrita. Esa es como la primera respuesta. Capaz que logramos tener mayor acuerdo y algún día cuaja esta idea. No sé si va a ser hoy, mañana o dentro de diez años” opina. Lo que sí reclama es discutir “este tipo de cosas que nos posicionen en otro lugar” y no quedarse en “los insultos cotidianos” del debate político.
En cuanto a los municipios, recuerda que hoy solo el alcalde tiene remuneración y que los concejales son honorarios, pero advierte grandes diferencias de recursos entre Montevideo y el interior. “Un alcalde y el Consejo Municipal de Montevideo no es lo mismo que uno de Colonia o de Cerro Largo”. Esa asimetría, sostiene, también debe revisarse.
El senador evoca, finalmente, que el país nació con nueve departamentos y «pudo funcionar en otro tiempo y en otro contexto”. El mapa actual, dijo, es producto de “diferentes correlaciones de fuerza” y de la creación de departamentos “para que tal o cual partido tenga un voto o dos más”.


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