El economista y director ejecutivo de Ceres, Ignacio Munyo, advierte sobre un escenario de escaso dinamismo, con caída en la actividad en el arranque del año y falta de señales claras para reactivar la inversión.
Uruguay arrastra, desde su propia configuración como Estado, una tensión estructural que nunca ha logrado resolver del todo: la concentración del poder político, administrativo y simbólico en la capital.
Este “impuesto invisible” diluye las ventajas fiscales y plantea que el desarrollo no depende solo de tributos bajos, sino de la calidad del gasto público y la solidez institucional.