Carlos Tanco utilizo en el programa Doble Vía la palabra «secta» para referirse a quienes sostienen que en Palestina se cometió un genocidio y discuten con quienes rechazan esa caracterización. El comentario merece ser cuestionado por lo que introduce en la conversación pública: una descalificación colectiva que desplaza el análisis de los hechos hacia una supuesta condición de quienes los denuncian.
La diferencia es sustancial. Se puede discutir una interpretación, objetar sus fundamentos y exigir precisión en el uso de una categoría jurídica tan grave como genocidio. Ese intercambio requiere argumentos, fuentes y disposición a escuchar. Calificar de secta a quienes defienden una posición no permite establecer si tienen razón; apenas coloca sobre ellos una sospecha de obediencia ciega o incapacidad de pensar por cuenta propia.
Una convicción firme no demuestra, por sí sola, una conducta sectaria. Tampoco la demuestra la decisión de discutir públicamente con quienes sostienen lo contrario. El debate democrático incluye el cuestionamiento, la controversia y la exigencia de responsabilidades. Para señalar dogmatismo es necesario identificar conductas concretas: rechazar pruebas, impedir preguntas o considerar ilegítima cualquier discrepancia. No alcanza con que una posición resulte insistente o incómoda.
La misma exigencia corresponde a quienes denuncian un genocidio. Deben fundamentar sus afirmaciones, distinguir las responsabilidades de gobiernos y actores armados de las poblaciones civiles, y evitar convertir toda diferencia en una acusación personal. Esa obligación de rigor alcanza también a quienes cuestionan la denuncia. Nadie queda dispensado de argumentar por presentarse como una voz crítica frente a las convicciones ajenas.
En una discusión sobre Palestina, el lenguaje importa especialmente. El sufrimiento humano exige una conversación capaz de examinar responsabilidades y escuchar a las víctimas. Cuando el centro pasa a ser la presunta pertenencia de los denunciantes a una secta, se corre el riesgo de dedicar más atención a desautorizar su voz que a responder aquello que plantean.
Por eso, la crítica al comentario atribuido a Tanco debe mantenerse en un terreno claro: cuestionar una idea no habilita a presumir que todos sus defensores carecen de autonomía intelectual. Una etiqueta colectiva borra diferencias, simplifica motivaciones y evita responder a cada argumento por su contenido.
La libertad de expresión ampara su derecho a formular una opinión y el derecho de otros a objetarla con firmeza. Lo que debe exigirse a una intervención pública es responsabilidad sobre las palabras elegidas y capacidad para sostenerlas.
Si Tanco considera equivocados a quienes denuncian un genocidio, corresponde que explique por qué. Llamarlos «secta» deja pendiente precisamente lo más importante: la respuesta a sus argumentos.


Hay que tomarlo por lo que es, un nabo total. Que se dedique a su programa de payaso que es lo de él, una máquina de decir idioteces.
GENOCIDIO ES LO QUE LE SUCEDE A UN PUEBLO POR PARTE DE UN GOBIERNO DICTATORIAL O DE UN PAIS CONTRA OTRO, PARA ELIMINARLO TOTALMENTE! AL PUEBLO PALESTINO LO QUISIERON BORRAR! PERO NO PUDIERON PQ EL MUNDO DENUNCIÓ TAMANA AGRESIÓN. A ISRAEL NO LE GUSTO LO QUE HICIERON LOS NAZIS CONTRA ELLOS, EL MUNDO LO DENUNCIÓ. ENTONCES NO SE PQ NO SE SIENTAN A TRANZA, DIALOGAR PALESTINOS E ISRAELÍES… Y CONFORMA 2 PUEBLOS LIBRES Y SOBERAMOS? PQ AMBOS SE FANATIZAN Y SE LLENAN DE ODIO UNOS CONTRA OTROS? NO HAGAIS CON LOS OTROS, NO QUIERE TE LO HAGAN A TI! CREO QUE LOS PROBLEMAS DE ORIENTE, LO DEBEN RESOLVER LOS PAÍSES DE ORIENTE Y NOOOO, POTENCIAS EXTRANJERAS QUE SOLO BUSCAN SACAR RÉDITOS GEOPOLITICOS Y ESTRATÉGICOS, CONTRA LA OTRA POTENCIA Y EN MEDIO, LOS PUEBLOS SE DESGARRAN Y DE SANGRAN, EN GUERRAS SIN SENTIDO, INTOLERANTES Y FANATIZADAS! LA PAZ PASA POR LOS QUE SI, QUIEREN PAZ Y NO HAY PAZ, SIN JUSTICIA! Y QUE PALESTINA TENGA SU TIERRA E ISRAEL, LA SUYA!
Podría compartir, pues, desde el hecho de que «GENOCIDIO» se queda corto, con la multiplicidad de agendas criminales e inhumanas del NAZISIONISMO que son práctica o específicamente SATÁNICAS en cuanto a lo basto y nefasto.
Un Gobierno de Izquierda con un Sionista dirigiendo el Instituto Nacional de Derechos Humanos?
Quién lo puso, sus amigos de la ideología de Género, o la de Degénero, que son los mismos???
… calma… no todos tuvimos su fortuna de nacer en vientre de varón
Carlos Tanco (ni idea de quien es ni voy a investigar) tiene derecho a llamar a quien quiera lo que quiera. Pero el resto tiene ese mismo derecho también. Y, para mí, Carlitos es un esclavo de la sinagoga que solo sirve para limpiar el suelo que pisa el rabino con la lengua. Y lo hace contento y orgulloso, porque es servil a un «elegido». Y el deber de los goyim es servir en todo a sus maestros. Su Dios (no sé si es el nuestro) les creó el universo mismo (y nosotros estamos incluidos) para que se diviertan. Si te pegan, pides disculpas por dañar la mano del elegido con la cara.
No pude con mi genio e investigué. Carlos Daniel Tanco Hopenhaym. Entiendo. El segundo apellido lo dice todo. Encima, debe ser el de la madre. Así que es un «purasangre» (es una enfermedad que se trasmite por vía materna). Es pelirrojo, encima. Como el licenciado cuando tenía pelo.
Todo queda explicado.
Nunca admitirá la verdad. Hacerlo sería perder su estatus de eterna víctima y ya no podría hacer shekels por lloriquear por cómo el resto del mundo le ha hecho bullying a su pueblo por creerse superior al resto y, en el fondo, ser un conjunto de fanáticos religiosos del medio oriente.
Por eso me gustan los romanos. Te hacían un genocidio y te lo decían a la cara. Eran honestos en su maldad. Y luego lo festejaban con el Arco de Tito en Roma. Lo recomiendo a todos los turistas elegidos. Tiene bajorrelieves maravillosos. Lamentablemente, cayó ante el cristianismo, pero es algo que estamos solucionando con ciencia y ateísmo.
Ustedes, ni eso. Son falsos como moneda de 3 pesos. Te apuñalan 50 veces y dicen que tú los obligaste a hacerlo.
Son basura incapaz de honestidad.
Creo que hubo dirigentes como Simon Pérez y Rabin que intentaron el diálogo con Arafat pero ya sabemos como terminó Hay grupos extremistas en los dos bandos y eso desarma la buenas intenciones Ahora bien Que podemos hacer humildemente nosotros los uruguayos por ese conflicto? Todos pueden exponer sus razones tanto palestinos como israelís Entonces Uruguay es un buen lugar para que tanto la representante Palestina como otro de Israel puedan hacer lo que no pueden en otras latitudes Hablar y exponer sus razones delante del público uruguayo Vale la pena probar