A pocos kilómetros de una de las costas más visitadas del país, el departamento de Rocha guarda un paisaje inigualable: los palmares de butiá. Son 70.000 hectáreas de palmeras nativas, muchas con dos o tres siglos de vida, que se extienden alrededor de Castillos y llegan hasta los humedales que miran a Brasil.
Con la temporada de verano cerca, el palmar es una buena razón para salir de la playa y conocer el Rocha de tierra adentro.
Cómo llegar
Los palmares se ubican en torno a la ciudad de Castillos, sobre el Camino de los Indios, en la zona de 18 de Julio y en parte de los Humedales del Este, hacia el límite con Brasil. También hay núcleos importantes en San Luis y en las cercanías de Barra de Valizas y Aguas Dulces.
Desde Montevideo se llega por la ruta Interbalnearia hasta el empalme con la ruta 9, siempre hacia el este. En el kilómetro 207 funciona el centro de informes de la Dirección de Turismo, y Castillos aparece en el kilómetro 267. En ómnibus, Rutas del Sol, COT y Cynsa llegan a la ciudad de Rocha en tres horas. Ya en la zona, el tramo de la ruta 9 entre Castillos y La Esmeralda y la ruta 16, rumbo a Aguas Dulces, permiten recorrer el palmar en auto, a pie o con guías locales.
Un bosque de palmeras centenarias
El palmar forma parte de la Reserva de Biósfera Bañados del Este, declarada por la UNESCO en 1976. Es un ecosistema con diversas especies de plantas y animales, un bosque que crece en llanuras, sierras y zonas inundables.
La protagonista es la Butia odorata, una palmera propia de Uruguay y Brasil que se reconoce por el verde ceniciento de sus hojas. Su tronco mide entre siete y nueve metros de alto y alcanza 60 centímetros de diámetro. El portal departamental advirtió que la especie no está en riesgo, pero sí el palmar, compuesto en su mayoría por palmeras de entre 200 y 300 años.

Actividades para todo el año
La floración empieza en enero y el fruto madura una sola vez al año, en la primera quincena de abril. Es la época de los “butiaceros”, que lo recogen para consumo fresco o para las plantas que extraen su pulpa.
Diferentes operadores ofrecen paseos durante todo el año, y en Castillos hay propuestas de avistamiento de aves, agroturismo y visitas al monte de ombúes. Al difundir la campaña de verano del departamento, el Ministerio de Turismo destacó sus “sierras y palmares para recorrer en largas cabalgatas”. En enero de 2026, además, la caminata guiada Butiá Tape Guasú, en la zona de Palmares de Lucas, abrió la temporada como una iniciativa comunitaria para valorar y proteger el lugar.
Butiá
Turismo Rocha definió al butiá como “el diamante anaranjado de las tierras de Rocha”. El fruto es pequeño, ovoide, de unos 2,5 centímetros y 14 gramos, con aroma intenso y sabor agridulce. Con él se elaboran licores, mermeladas, jaleas, jugos, galletas y la tradicional caña de butiá. De la fibra sale harina para panificados y las semillas, tostadas y molidas, dan un “café de coco” que algunos agregan al mate. El helado de butiá ya es uno de los sabores favoritos del verano en los balnearios rochenses.
“Nadie que visite Rocha debería dejar de probar su licor de butiá”, sostiene el portal oficial. Los productos, y también el fruto fresco, se consiguen en los puestos de productores sobre la ruta 9, entre Castillos y La Esmeralda.
Patrimonio e identidad
El palmar no solo se recorre: también se canta. La palmera está en el himno y el escudo departamental, en la poesía y en la música folclórica, es “musa de infinidad de poetas y cantores”. Una de las canciones más conocidas sobre el departamento es “En tu imagen”, con letra y música de Lucio Muniz, interpretada por Los Zucará. Con los años sumó nuevas versiones, como la de Florencia Núñez.
Castillos, conocida como la “ciudad butiacera”, suma murales declarados de interés departamental y nacional, la Casa de la Cultura y el Museo Beltrán Pérez, dedicado a los pueblos indígenas que habitaron la zona.

