Perú sin presidente electo: el balotaje más ajustado en décadas sigue sin definición

En 27 millones de votos la diferencia es de unos 35 mil y el conteo no ha terminado.

Perú amaneció ayer sin un ganador oficial de su segunda vuelta presidencial. La elección del domingo entre Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, derivó en uno de los escrutinios más tensos de la historia reciente del país, con una diferencia de votos que se mide en decenas de miles sobre un padrón de más de 27 millones de electores.

Con el 94,81% de actas contabilizadas anoche la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) registraba a Sánchez con el 50,09% de los votos válidos frente al 49,91% de Fujimori, sobre un total de 18,9 millones de votos emitidos. La diferencia entre ambos candidatos en ese momento era de apenas unos 35.000 sufragios, una brecha que el procesamiento de las actas restantes podría ampliar o revertir.

El escrutinio estuvo marcado por vuelcos sucesivos. Durante la noche del domingo, con más del 60% de las actas procesadas, Fujimori lideraba con holgura. Fue recién al superar el 93% del conteo cuando Sánchez tomó la delantera, impulsado por el peso de los votos provenientes de zonas rurales, donde su candidatura históricamente tiene mayor respaldo.

Las encuestadoras que realizaron proyecciones a boca de urna declararon empate técnico. Un elemento que todavía incide en el resultado es el voto de los peruanos residentes en el exterior. El padrón externo representa el 4,4% del total nacional, con algo más de 1,2 millones de electores habilitados según el Jurado Nacional de Elecciones. Los primeros datos parciales del escrutinio en el exterior mostraban a Fujimori con una ventaja significativa en ese segmento, con el 56,2% de los votos frente al 43,7% de Sánchez. Analistas señalaron que el voto emigrante históricamente tiende a favorecer al fujimorismo, y estimaron que podría aportarle a Fujimori entre 85.000 y 100.000 votos de ventaja en ese segmento, aunque su peso final dependerá del equilibrio con las actas rurales pendientes que favorecen a Sánchez. La proclamación oficial del ganador no se producirá en los próximos días. El sistema electoral peruano establece que primero deben resolverse las actas observadas y los eventuales recursos de nulidad en primera instancia ante los jurados electorales especiales, y luego en segunda instancia ante el Jurado Nacional de Elecciones. Los plazos institucionales sitúan la proclamación definitiva hacia mediados de julio.

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