El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó los datos de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre de 2025, elaborados a partir de la Encuesta Continua de Hogares.
Los resultados muestran que la incidencia de la pobreza por ingresos en el total del país se mantiene estable, con ligeras variaciones respecto a los años anteriores, aunque sin cambios estadísticamente significativos.
Según el informe, la proporción de hogares indigentes (aquellos que no alcanzan a cubrir ni siquiera la canasta básica alimentaria) se mantuvo en 1,4%, cifra equivalente a la observada un año atrás. En términos de personas, la indigencia llegó al 1,8%, lo que significa que cerca de 18 de cada mil uruguayos no logran asegurar los ingresos mínimos para satisfacer sus necesidades alimentarias.
En cuanto a la pobreza, la incidencia se ubicó en 13,9% de los hogares y en 17,7% de las personas. Dicho de otra forma, casi uno de cada seis uruguayos vive en hogares con ingresos insuficientes para cubrir la canasta básica total, que incluye tanto bienes alimentarios como no alimentarios.
Si se observa la evolución reciente, se aprecia que la pobreza ha mostrado una reducción en comparación con 2023, cuando superaba el 20% de las personas. En 2024, los niveles se habían ubicado en 18,2% en el primer semestre y descendieron hasta 16,3% en el segundo, el valor más bajo de los últimos años.
En 2025, la cifra volvió a incrementarse levemente hasta 17,7%, aunque el propio INE aclara que las diferencias se encuentran dentro del margen de error, por lo que no es posible afirmar que haya habido un cambio significativo en la tendencia.
La indigencia, en tanto, se mantiene prácticamente estable desde 2023, con variaciones mínimas en torno al 1,5% de los hogares y al 2% de las personas.
Uno de los factores más determinantes para definir si un hogar es considerado pobre es la condición habitacional. La metodología actual distingue entre hogares inquilinos y no inquilinos, lo que genera diferencias importantes en los umbrales de ingresos.
En Montevideo, por ejemplo, un hogar de tres personas necesita en promedio más de 54 mil pesos mensuales si paga alquiler, mientras que ese mismo hogar es considerado pobre a partir de un ingreso inferior a 41 mil pesos si no es inquilino. Esta brecha de más de 13 mil pesos mensuales muestra con claridad el impacto del costo de la vivienda en la medición de la pobreza. El INE aclaró que la magnitud de los movimientos de los indicadores para el año 2024 se encuentran dentro del margen de error. Por tanto, no se puede afirmar que hayan existido cambios estadísticamente significativos en los indicadores anteriormente mencionados.


SI SE QUEDABAN 5 AÑOS MÁS IBA A LLEGAR AL 25%, COMO EN LOS 90. A CUANTO MÁS POBREZA MÁS INGRESA A SUS ARCAS. UN PAÍS CON UNOS POCOS ULTRARICOS SUCCIONANDO LA VIDA A MUCHOS POBRES, ESE ES EL FIN DE LA DERECHA DE MIERDA EN ESTE PAÍS.
Obvio, no comparan os índicies de 2005 con los que quedaron en 2019… Y menos los que recibió la coalición colorinche con lo que dejaron…