En las primeras semanas de 2026, las autoridades sanitarias de varias regiones de las Américas han encendido alertas por el hantavirus y la viruela del mono (mpox), dos enfermedades que, aunque diferentes en su transmisión y gravedad, generan inquietud por su potencial impacto en la salud pública.
El hantavirus es una zoonosis grave transmitida principalmente por la inhalación de aerosoles provenientes de orina, heces o saliva de roedores infectados, como el ratón colilargo en el Cono Sur. Provoca el Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH), que comienza con síntomas gripales como fiebre alta, dolores musculares, cefalea y puede evolucionar rápidamente a insuficiencia respiratoria severa. Su letalidad es alta, oscilando entre 30-40 % en muchos brotes.
En Argentina, el Boletín Epidemiológico Nacional reporta 14 casos confirmados en lo que va de 2026 hasta mediados de febrero, con casos en provincias como Buenos Aires (7 casos), Salta (5), Entre Ríos (1) y Río Negro (1). Esto se suma a una temporada 2025/2026 con tendencia al alza. Desde julio de 2025 se acumularon más de 70 casos, superando el umbral de brote en comparación con años previos. La región Centro compuesta por Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos concentra la mayor carga, con letalidad elevada de alrededor del 34 % en algunos períodos. Se han registrado muertes recientes, incluyendo casos en niños y adultos jóvenes, lo que ha llevado a reforzar la vigilancia y la sospecha clínica temprana.
En Chile, la situación es aún más alarmante. Hasta la semana epidemiológica 3 de 2026, se confirmaron 3 casos, todos fatales. Las regiones afectadas incluyen O’Higgins y Los Lagos, con énfasis en entornos rurales o perirurales. El Ministerio de Salud emitió alertas para intensificar prevención, ventilación de espacios cerrados y evitar contacto con roedores.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene una alerta epidemiológica por Síndrome Pulmonar por Hantavirus en la Región de las Américas actualizada en diciembre 2025 y vigente en 2026, recomendando control de roedores, limpieza segura de áreas contaminadas y diagnóstico precoz dentro de las primeras 48 horas para mejorar la sobrevida.
Por otro lado, la viruela del mono (mpox), causada por el virus MPXV, se transmite principalmente por contacto cercano (piel con piel, sexual, respiratorio prolongado) y provoca fiebre, ganglios inflamados y erupciones cutáneas dolorosas. Aunque menos letal que en brotes históricos, ciertas cepas como el clado I pueden ser más graves.
En 2026, la preocupación se centra en la circulación continua de clados I y II. El brote global iniciado en 2022 persiste en bajo nivel, pero hay casos importados y transmisión local en varias regiones. En las Américas, los casos han disminuido respecto a picos previos. Por ejemplo, en diciembre 2025 se reportaron 130 casos confirmados en la región, con descenso del 64 % vs. noviembre, pero persisten focos. El clado Ib (más virulento) ha generado casos en Norteamérica, Sudamérica y otros continentes, con detección en países como EE.UU., Canadá y algunos de América Latina. La OMS mantiene la emergencia de salud pública internacional por mpox desde 2024, enfocada en África, pero con riesgo de expansión si no se interrumpe la transmisión.


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