El suicidio es un problema de salud pública importante pero a menudo descuidado, rodeado de estigmas, mitos y tabúes. Cada caso de suicidio es una tragedia que afecta gravemente no solo a los individuos, sino también a las familias y las comunidades. Cada año, más de 703.000 personas se quitan la vida tras numerosos intentos de suicidio, lo que corresponde a una muerte cada 40 segundos.
Según dato de la región, se evidencia un promedio de 98.000 muertes por suicidio al año, siendo la tasa de suicidio en América del Norte y el Caribe no hispano superior a la tasa regional. En Uruguay, este tema representa una dolorosa realidad que genera 21.1 suicidios cada 100.000 habitantes (datos de 2023). La Organización Mundial de la Salud informa que en nuestro país 16 personas se quitan la vida cada semana y, peor aún, el Ministerio del Interior asegura que cada tres horas alguien intenta autoeliminarse.
Muchas personas que se quitan la vida eran reincidentes, por lo que se debe estar atento a las señales. La estigmatización, especialmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o tratan de hacerlo y, por lo tanto, les impide recibir la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado debidamente a causa de la falta de sensibilización sobre su importancia para la salud pública y del tabú existente en muchas sociedades que impide hablar abiertamente sobre este tema.
Hasta la fecha, solo unos pocos países han incluido la prevención del suicidio entre las prioridades de sus políticas de salud y solo 38 han notificado que cuentan con una estrategia nacional específica de prevención. Es importante aumentar la sensibilidad de la sociedad y superar los tabúes para que los países avancen en la prevención.
En Uruguay, existen múltiples políticas enfocadas en la salud mental y la prevención del suicidio, pero evidentemente no han sido las acertadas debido a la estabilidad de los números que mantienen al país en los primeros puestos de autoeliminación a nivel regional. Es por eso que la actuación de las autoridades sanitarias debe ser urgente y priorizada al más alto nivel para prevenir los suicidios.
Los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden cambiar de persona a persona. Algunos dejan en claro sus intenciones, mientras que otros guardan en secreto sus pensamientos y sentimientos suicidas. Los pensamientos suicidas pueden tener distintas causas. Con mayor frecuencia, estas reacciones pueden ser el resultado de sentimientos que no puedes afrontar cuando se presenta una situación abrumadora en tu vida. También puede existir una propensión genética al suicidio; las personas que cometen suicidio o que tienen conductas suicidas suelen tener antecedentes familiares de suicidio.
Aunque los intentos de suicidio son más frecuentes entre las mujeres, los hombres son más propensos a completar el suicidio, ya que tienden a usar métodos más letales, como las armas de fuego. Los adolescentes y los adultos mayores también representan un sector vulnerable en nuestro país. En ese mismo sentido, ASSE pone a disposición la Línea de Prevención del Suicidio 0800-0767 / *0767. El principal objetivo es contribuir a la disminución de los intentos de autoeliminación y/o suicidios a nivel país.


La depresión profunda que es la causante de las ideas suicidas arranca con el maltrato en la niñez Es fundamental controlar por los Centros educativos dentro de lo posible el vinculo familiar y las condiciones en que los niños asisten a clase.
Hay maltrato causado por la ignorancia de algunos padres acerca de la conducta de sus hijos En un centro de mi.conocimiento un padre castigaba a su hijo por incontinencia urinaria creyendo que lo hacia en forma voluntaria Los psicólogos de los Centros deben organizar instancias con las familias para tratar dudas y resolución dr conflictos
habria que ayudar a que las personas inclinadas al suicidio, para que salgan de Uruguay y que inicien otra vida en otro pais, sea Argentina, los EEUU o Europa, etc. Uruguay es un pais que es como un plomo, agobia vivir allì !! Ayuden a esa gente a irse !