Puerto: trabajadores vuelven a la actividad y negociación por nuevo convenio se retoma el lunes

Tras la asamblea realizada este sábado, el sindicato de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) resolvió retomar las tareas; la negociación con Katoen Natie continuará el lunes sin medidas de paralización.

La Directora Nacional de Trabajo, Mónica Barrios, dijo a Diario La R que los puntos pendientes son “pocos”, aunque advirtió que “nada está acordado hasta que está todo acordado.

La negociación entre Katoen Natie, operadora mayoritaria de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), y el Sindicato de Trabajadores de TCP ingresó este sábado en una nueva etapa, luego de que una asamblea de trabajadores resolviera el reintegro a las actividades y las partes acordaran continuar las conversaciones el próximo lunes sin medidas de paralización.

La vuelta a la operativa fue confirmada públicamente por la propia empresa, que informó que, una vez finalizada la asamblea sindical, TCP-Nelsury comunicó el retorno de los trabajadores y que la atención a camiones se reanudaría a partir de las 15 horas de este sábado.

Detrás de la normalización de la actividad se mantiene, sin embargo, una negociación que todavía no tiene acuerdo definitivo. La Directora Nacional de Trabajo, Marcelo Barrios, dijo a Diario La R que las partes han avanzado y que actualmente son pocos los puntos sobre los que resta trabajar. Barrios, no obstante, fue especialmente cauta al ser consultada sobre los eventuales acuerdos alcanzados. “Hay una premisa en todas las negociaciones: nada está acordado hasta que está todo acordado”, explicó. Por eso, ante la pregunta sobre cuáles son los capítulos que ya estarían cerrados, la respuesta fue que formalmente no puede darse ninguno por definitivamente acordado. “Te podría decir que no hay nada”, señaló, aunque inmediatamente agregó que los temas pendientes son actualmente “pocos”.

La expectativa está puesta ahora en la reunión del lunes, que se desarrollará sin medidas sindicales y con la actividad retomada, en un cambio significativo respecto a las semanas anteriores, cuando la conflictividad en la principal terminal de contenedores del puerto de Montevideo había generado preocupación en el gobierno, el sector empresarial y las diferentes actividades vinculadas a la cadena logística.

Uno de los datos centrales surgidos de las consultas realizadas por Diario La R es que el retorno de los trabajadores no aparece como una tregua de pocas horas para volver inmediatamente a las medidas de fuerza.

Consultada sobre si el lunes habría una nueva paralización, Barrios fue clara: “Sin medidas”. Además, señaló que “desde hace aproximadamente dos semanas que no se toman acciones que afecten la operativa”, mientras continúa la discusión para alcanzar un nuevo convenio colectivo. El cambio de escenario no significa, de todos modos, que el acuerdo esté cerrado. La negociación seguirá el lunes y todavía existen diferencias que deben ser superadas.

La principal premisa, según explicó Barrios, es evitar interpretaciones anticipadas sobre los avances parciales. En este tipo de negociaciones, una propuesta aceptada en un determinado capítulo puede estar vinculada con otros puntos del convenio y el acuerdo definitivo solo se consolida cuando existe una aprobación global. “Nada está acordado hasta que no está todo acordado” es, en ese sentido, la fórmula que resume la situación actual, agregó. Barrios, consultada sobre este punto, insistió en que la negociación sigue abierta, pero dejó entrever que la distancia entre las partes se ha reducido.

“Hay una premisa en todas las negociaciones: nada está acordado hasta que está todo acordado”, señala Barrios.

Los jornales mínimos

Entre los temas que continúan siendo objeto de negociación se encuentra la cantidad de jornales mínimos asegurados para los trabajadores, uno de los reclamos que tuvo mayor relevancia durante el proceso. Según explicó Barrios, existe actualmente una propuesta sobre la mesa. Esa iniciativa, afirmó, mejora “sustancialmente” lo establecido en el convenio colectivo anterior, aunque todavía resulta insuficiente para el sindicato. Una de las aspiraciones de los trabajadores es elevar significativamente el número de jornales mínimos garantizados. Se había mencionado como referencia la posibilidad de pasar de los 13 jornales establecidos anteriormente a una cifra de entre 24 y 25.

Sin embargo, desde el ámbito de la negociación se evitó confirmar cifras definitivas o adelantar cuál podría ser el punto de equilibrio. La Directora Nacional de Trabajo explicó que existe una propuesta concreta, pero que todavía no ha sido aceptada por el sindicato. “Hay una propuesta sobre la mesa. Aún insuficiente para el sindicato. Pero que mejora sustancialmente lo que estaba acordado en el convenio anterior”, señaló.

Consultada acerca de si destrabar ese capítulo sería la llave definitiva para poner fin a la situación, la respuesta fue nuevamente prudente.

“En este momento no hay un conflicto, hay una negociación”, sostuvo.

Desde esa perspectiva, la discusión sobre los jornales es uno de los elementos que puede ayudar a alcanzar un convenio, pero no debería ser presentado como el único punto capaz de definir el resultado de las conversaciones. “Mejorar ese punto tal vez pueda ser un avance para alcanzar un convenio”, agregó.

Reducción de la jornada, fuera de la mesa

Otro aspecto relevante es que, según la información recogida por Diario La R, la reducción de la jornada laboral no formaría parte de la actual negociación. Consultada específicamente sobre si ese asunto estaba siendo discutido, Barrios respondió que “en este momento no”. El dato permite delimitar el actual escenario de las conversaciones, que se concentran en otros aspectos de las condiciones laborales y del futuro convenio colectivo. Tampoco se habría establecido un plazo límite para alcanzar un acuerdo, pese a que durante el período de mayor conflictividad se manejó públicamente la posibilidad de que el gobierno evaluara medidas excepcionales, incluida una eventual declaratoria de esencialidad.

Barrios indicó en ese sentido que no existe actualmente un límite temporal fijado para cerrar la negociación. “Entiendo que no. Mientras sea una negociación sin medidas”, explicó. La ausencia de acciones que paralicen la actividad aparece así como un elemento fundamental para que las conversaciones puedan continuar sin la presión de un plazo inmediato impuesto desde afuera de la mesa.

El regreso a la operativa fue comunicado este sábado por Katoen Natie TCP, luego de que finalizara la asamblea de trabajadores. La empresa informó a sus usuarios que el Sindicato de Trabajadores de TCP comunicó el reintegro a las actividades y anunció la reanudación de la atención a camiones desde las 15 horas.

El comunicado fue una señal concreta de normalización después de un período de alta tensión en la terminal. La empresa también informó que mantenía a disposición sus canales de atención y agradeció la comprensión de los usuarios ante las dificultades generadas durante el proceso. La decisión de los trabajadores de retornar a las tareas permite recuperar la actividad mientras continúa la negociación. Para el conjunto de la cadena logística, ese dato resulta particularmente relevante después de las sucesivas afectaciones registradas en el puerto durante el año.

En lo que va de 2026, las paralizaciones y medidas vinculadas al conflicto habían acumulado 33 jornadas de afectación, una cifra que generó preocupación entre exportadores, importadores, operadores logísticos y cámaras empresariales. La Confederación de Cámaras Empresariales había trasladado públicamente su preocupación al presidente de la República, Yamandú Orsi, por el impacto de la conflictividad en una infraestructura considerada estratégica para el comercio exterior del país. El propio mandatario también se refirió al tema y destacó la necesidad de encontrar una solución que permita dar previsibilidad a la actividad portuaria. En ese contexto, el retorno al trabajo y la continuidad de la negociación sin medidas representan una modificación importante del clima que rodeó al diferendo durante las últimas semanas.

Entre los temas que continúan siendo objeto de negociación se encuentra la cantidad de jornales mínimos asegurados para los trabajadores.

Una negociación colectiva

Para comprender el ámbito en el que se desarrollan actualmente las conversaciones es necesario distinguir entre los diferentes niveles de negociación colectiva que coexisten en Uruguay, explicó Barrios. No existe una única instancia obligatoria para todos los asuntos laborales. En el sistema uruguayo pueden desarrollarse negociaciones bipartitas entre empresa y trabajadores, negociaciones tripartitas con participación del Estado y diferentes ámbitos que, incluso, pueden coexistir simultáneamente. Por un lado, están los Consejos de Salarios, que establecen determinadas condiciones generales y pisos mínimos por categoría, y por el otro están los convenios colectivos específicos que una empresa puede negociar con sus trabajadores.

En el caso de TCP, la empresa y el sindicato tienen particularidades propias que justifican la existencia de una negociación específica.

Los convenios colectivos de empresa permiten regular aspectos concretos de la relación laboral, incluyendo condiciones de trabajo, beneficios, mecanismos de organización y otras disposiciones que pueden mejorar los mínimos establecidos en los ámbitos generales.

La negociación actual apunta precisamente a la firma de un nuevo convenio colectivo. El acuerdo anterior tuvo una vigencia de cuatro años y medio, mientras que el que actualmente se está negociando tendría una duración de cinco años.

“La extensión del período también ayuda a explicar la importancia de las definiciones que se están discutiendo. No se trata únicamente de resolver una diferencia puntual, sino de establecer las reglas que regularán la relación entre la empresa y sus trabajadores durante los próximos cinco años”, puntualizó la Directora Nacional de Trabajo. Ese carácter de largo plazo obliga a las partes a buscar un equilibrio entre las reivindicaciones sindicales, las necesidades operativas y la proyección de la empresa, concluyó.

En tanto, el presidente del sindicato de TCP, Álvaro Reinaldo, dijo a Radio Montecarlo que la empresa mejoró su propuesta de la semana pasada, pero que continúa siendo “bastante insuficiente”. TCP había planteado un máximo de 21 jornales para trabajadores que actualmente tienen un piso de 17. Ahora, según el sindicalista, elevó la propuesta a 22 jornales, acercándose al reclamo sindical de 24. Sin embargo, Reinaldo cuestionó que el nuevo planteo esté condicionado a una fórmula que depende de determinados porcentajes de jornales no realizados.

El dirigente sostuvo que el objetivo sindical es garantizar mayor estabilidad laboral y señaló que existen trabajadores con 15 y 20 años de antigüedad que tienen asegurados apenas 20 jornales. La empresa también prevé incorporar 150 trabajadores, iniciativa que el sindicato comparte, aunque advierte que una mayor plantilla podría dificultar el cumplimiento de las garantías propuestas.

Sobre la reducción de la jornada de ocho a seis horas, Reinaldo afirmó que las posiciones continúan alejadas y adelantó que el tema será retomado en los Consejos de Salarios del próximo año.

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