El presidente de la Junta Marítima de Rusia, Nikolái Pátrushev, propuso a Brasil cooperación en la construcción naval, en una reunión con el ministro interino de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios del país sudamericano, Rodrigo Zerbone, celebrada en Brasilia. «Rusia cuenta con una rica experiencia en todo lo concerniente a la construcción naval moderna. Y aquí podemos tener toda una serie de puntos de contacto», dijo el alto funcionario ruso.
Pátrushev destacó el apoyo de Brasil a las inversiones en el desarrollo de la infraestructura nacional para la construcción naval, así como en la capacidad para producir equipos para los yacimientos petrolíferos. «El desarrollo del sector petrolero, especialmente, en el litoral brasileño, requiere la ampliación de la flota y de las plataformas petroleras. En todas estas áreas, Rusia y Brasil cuentan con un enorme potencial para la cooperación», subrayó.
Entre los ámbitos más prometedores para la colaboración bilateral, Pátrushev mencionó la construcción de barcos de gran tonelaje para la exportación de cereales, el desarrollo de capacidades para la construcción y mantenimiento de embarcaciones menores, la construcción de una flota pesquera moderna, así como barcos de uso civil.
Estas iniciativas, enfatizó, las podría realizar la Corporación Unida de Construcción Naval (OSK, por sus siglas en ruso), grupo industrial líder en la construcción de barcos militares y civiles de alta complejidad tecnológica. Por otro lado, Pátrushev resaltó también el avance de la logística marítima y el aumento del intercambio comercio.
«La logística marítima bilateral se desarrolla poco a poco. El volumen de comercio entre nuestros países está creciendo, la variedad de mercancías transportadas se expande, se inauguran nuevos servicios de contenedores y las administraciones portuarias aumentan de forma gradual los contactos», enfatizó Pátrushev. El funcionario ruso subrayó que la cooperación entre Rusia y Brasil en el ámbito marítimo data desde la época de la Unión Soviética, cuando se selló un convenio de navegación marítima que cimentó el principio recíproca de nación más favorecida para sus buques en puertos de los dos países.
«Este acuerdo sigue en vigor hasta ahora y constituye el fundamento legal de la asociación actual. Esta claro que se trata de uno de nuestros acuerdos bilaterales más antiguos», apostilló.


Mientras los yankees solo mandan su flota para llevárselo, nada que desarrolle y aporte al país.