El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, descartó implementar en Uruguay el modelo de seguridad del presidente salvadoreño Nayib Bukele, mientras que el titular del Frente Amplio, Fernando Pereira, cuestionó las consecuencias de esas políticas para los derechos humanos y las libertades individuales.
Las declaraciones se produjeron después de la reunión del presidente Yamandú Orsi con el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, quien ofreció herramientas técnicas vinculadas a la estrategia de seguridad de su país.
Sánchez explicó que el encuentro estuvo centrado en otros asuntos, como la integración latinoamericana y caribeña, la coordinación regional y los desafíos vinculados a la inteligencia artificial y las tecnologías de la información y la comunicación.
Si bien Ulloa expuso las medidas que aplica su gobierno en materia de seguridad, el jerarca uruguayo aclaró que el tema no ocupó un lugar central en la agenda. Además, sostuvo que las realidades de ambos países son diferentes.
«No podemos comparar la realidad salvadoreña de las maras con la realidad del Uruguay, que es muy distinta y es una situación muy diferente», afirmó Sánchez, al descartar que se adopten las medidas impulsadas por Bukele.
Por su parte, Pereira cuestionó la posibilidad de trasladar ese modelo a Uruguay y puso el foco en las libertades que, a su entender, pueden verse comprometidas en su aplicación.
«Yo no estoy dispuesto a resignar ni la libertad de expresión, ni la libertad de asociación, ni los derechos individuales, ni la legítima defensa de las personas», expresó. También planteó interrogantes sobre las condiciones para ejercer el periodismo y cuestionar al gobierno en El Salvador.
El presidente del Frente Amplio criticó además a los sectores opositores que promueven ese enfoque y consideró que su respaldo responde, en parte, a una lógica populista. Señaló que los partidos tradicionales tuvieron cinco años de gobierno y no aplicaron ese modelo.
El intercambio reabrió la discusión sobre las políticas de seguridad, la respuesta al delito y los límites que deben establecerse para garantizar los derechos fundamentales.


EL ALIAS «conejo negro» O TAMBIEN CABEZA DE TERMO, NO TIENE AUTORIDAD NI MORAL NI ETICA OPINANDO ACERCA DE LAS LIBERTADES INDIVIDUALES, O EL «POSIBLE SILENCIAMIENTO A LA PRENSA, O LA EVENTUAL INDEFECCION DE LAS VICTIMAS, ESTE HUMANOIDE SE ABRAZO CON DIAZ CANEL EN CUBA…… Y SE LE PREGUNTA ¿ALLI QUE SUCEDE? ¿TODO ES LIBERTAD? ¿Y LOS PRESOS DE CONCIENCIA? ESTE CINICO ES EL EXTRACTO DEL EXCREMENTO Y ¡TAN LUEGO EL OPINANDO SOBRE EL GOBIERNO DE BUKELE! VERGONZOSO… POR DONDE SE LO MIRE, ABSOLUTAMENTE VERGONZOSO, …. EN CUANDO AL OTRO, PREFIERE EL «EL METODO NEGRO» DONDE PASA LO MISMO QUE EN EL SALVADOR PERO AL REVES…………