Su mandato y ambiciones, que exceden por mucho el Atlántico Norte, constituyen la mayor amenaza para la paz global.
La victoria peronista en Buenos Aires fue, ante todo, el grito de quienes exigen ser gobernados, no manipulados.
En los últimos años, Uruguay ha experimentado un avance significativo en su desarrollo tecnológico, un fenómeno que se ha visto potenciado en gran medida por los acuerdos estratégicos establecidos entre el Estado uruguayo y la República Popular China.
La Argentina de hoy se encuentra sumida en una profunda polarización política que amenaza no solo su estabilidad interna, sino que también tiene repercusiones significativas en sus países vecinos, especialmente en Uruguay.
La escena adquiere un tinte aún más oscuro cuando se la observa a la luz del escándalo que sacude a la Agencia Nacional de Discapacidad.
Es imposible dejar fuera de la responsabilidad al estado uruguayo del asesinato de Alfonsina y Francisco.
“Alta Coimera” trasciende el escrache o la sátira simple. Funciona como un mecanismo de justicia simbólica, propio de una “democracia informal”.
En parte de la región, y especialmente Uruguay, hay carencia de políticas de posgrado que son extremadamente débiles y tradicionales.
La situación actual exige un liderazgo proactivo y dinámico, y es evidente que la inacción del gobierno en algunas áreas no lo fortalece.
En referencia a gravar impositivamente a este tipo de comercio de plataforma,Sanchez camina por la línea gris del populismo.
