Mientras muchos funcionarios repiten discursos redactados por asesores y vaciados de contenido, Volonté habló con una voz propia, incómoda para el poder y clara para el pueblo. Su palabra no buscó agradar, sino despertar.
Hoy, cuando América Latina enfrenta desafíos comunes como la desigualdad, la crisis climática y la dependencia tecnológica, resulta imprescindible revisar críticamente ese legado.
