Del tamaño de un puño y ubicados debajo de las costillas, estos dos órganos filtran media taza de sangre por minuto, eliminan desechos y regulan el agua, las sales y los minerales. Mantenerlos saludables es clave para el bienestar general.
Existen dos tipos principales: hemodiálisis, que filtra la sangre fuera del cuerpo, y diálisis peritoneal, que la limpia desde el interior del abdomen.
