Durante la visita a las instalaciones de la compañía, Sun Rain, gerente general de Tanda (conocida así en español), explicó los principales avances de la empresa en materia de fabricación inteligente, desarrollo tecnológico y control de calidad, así como la aplicación de estas soluciones a los sistemas de detección y prevención de incendios.
La empresa asegura que cuatro de cada diez equipos de alarma contra incendios vendidos en el mercado chino se fabrican en su complejo industrial y que sus productos ya llegan a más de 50 países y regiones.
La seguridad contra incendios depende tanto de la capacidad de respuesta ante una emergencia como de la posibilidad de detectarla a tiempo. En edificios residenciales, establecimientos comerciales, instalaciones industriales y grandes infraestructuras, los sistemas de alarma y monitoreo cumplen una función esencial para identificar riesgos y facilitar una intervención oportuna.
La compañía pertenece a Zhongxiaoyun Technology Co., Ltd. y tiene uno de sus principales centros de producción en la Zona de Desarrollo Económico y Tecnológico de Qinhuangdao al norte de China. Allí dispone de un complejo industrial de aproximadamente 3,3 hectáreas, con más de 400 trabajadores, donde concentra distintas etapas de su actividad que son investigación y desarrollo, fabricación de componentes, ensamblaje, pruebas, almacenamiento y distribución.
La empresa está reconocida en China como una compañía nacional de alta tecnología, integra la categoría de pequeñas y medianas empresas especializadas e innovadoras conocida como “Pequeño Gigante” y cuenta con la distinción de fábrica verde nacional.

Red inteligente de prevención
La actividad de Tanda comprende distintas familias de productos. Una de las principales es la de los sistemas automáticos de alarma contra incendios, que incluyen detectores, botones de activación manual, dispositivos acústicos y luminosos, controladores y componentes auxiliares. A estos equipos se suman soluciones diseñadas para entornos industriales con riesgo de explosión y sistemas integrados de monitoreo de instalaciones.
En estos últimos se supervisan variables relacionadas con las instalaciones eléctricas, las puertas cortafuego, las fuentes de alimentación de los sistemas contra incendios, la iluminación de emergencia y la presencia de gases inflamables.
Uno de los desarrollos que la compañía presenta es FosLink, una plataforma de gestión inteligente de seguridad contra incendios que centraliza información procedente de los equipos conectados. El sistema permite visualizar la ubicación de los dispositivos, organizar los datos en mapas y establecer alertas diferenciadas mediante un esquema de tres colores.
De acuerdo con la explicación del experto, el análisis conjunto de los datos permite ayudar a distinguir entre posibles incendios reales y falsas alarmas. Además, las notificaciones pueden enviarse mediante una aplicación móvil, mensajes de texto o llamadas telefónicas, de modo que los responsables reciban información sobre una incidencia incluso cuando no se encuentran físicamente en el lugar.

Calidad en la línea de producción
La fabricación de dispositivos de seguridad exige controles que permitan verificar el funcionamiento de los componentes antes de que los equipos lleguen a los edificios. En Tanda, una parte importante de ese trabajo se desarrolla en sus talleres de fabricación inteligente, donde las placas electrónicas, los detectores y las centrales de alarma pasan por diferentes procesos de ensamblaje y comprobación.
La base industrial de Qinhuangdao cuenta con siete líneas de montaje superficial, conocidas como SMT por sus siglas en inglés, destinadas a la instalación de componentes electrónicos sobre placas de circuito impreso. La empresa informa que la capacidad conjunta de estas líneas alcanza las 200.000 placas diarias.
En este proceso se utilizan equipos de inspección óptica automatizada, conocidos como AOI, que analizan imágenes para comprobar la calidad de las soldaduras y detectar posibles defectos. Esta tecnología reduce la dependencia de la inspección visual manual y permite aplicar criterios de revisión uniformes durante la producción.
El trabajo continúa en las áreas de inserción de componentes y ensamblaje, donde se fabrican distintos dispositivos de la compañía. Allí conviven líneas de trabajo manual con sistemas automatizados, distribuidos de acuerdo con las características de cada producto.
Entre los equipos destacados figuran tres líneas automáticas destinadas a la fabricación de módulos, botones de alarma manual y detectores. Según la empresa, cada una requirió una inversión superior a los 11 millones de yuanes y puede alcanzar una capacidad de producción de 2.000 unidades por hora. La compañía señala que el número de operarios asignados a cada una pasó de más de 30 a ocho personas. Este cambio permite observar uno de los efectos de la incorporación de maquinaria avanzada: determinadas tareas se ejecutan de forma integrada, mientras el personal se concentra en la supervisión y el control del proceso.
Otro elemento destacado es una línea inteligente de ensamblaje de detectores que utiliza un sistema de transporte por levitación magnética de Rockwell Automation, empresa estadounidense. Se trata de la primera línea de producción de detectores de China que incorpora esta tecnología.
El sistema combina conectividad, inteligencia artificial y herramientas de visualización para transmitir datos de fabricación en tiempo real. También dispone de equipos de inspección desarrollados internamente que permiten calibrar y comprobar la uniformidad de los productos durante el proceso productivo.
Para ello, la planta dispone de ocho laboratorios especializados en ensayos funcionales, compatibilidad electromagnética, condiciones ambientales, vibraciones, sensibilidad al fuego, gases inflamables, frecuencia industrial y pruebas de humo y temperatura.

Expansión internacional
La innovación tecnológica es otro de los ejes de la estrategia de Tandan. La empresa declara contar con 123 derechos de propiedad intelectual propios, incluidas 11 patentes de invención, y señala que más de 50 desarrollos tecnológicos se han convertido en productos comerciales.
La compañía también dispone de un equipo de investigación y desarrollo de alrededor de un centenar de personas y afirma que crea de forma independiente cientos de productos relacionados con la seguridad contra incendios.
Su catálogo abarca desde equipos para grandes proyectos públicos hasta soluciones destinadas a pequeños comercios y a la renovación de edificios antiguos.
Tanda informa que sus productos se comercializan en más de 50 países y regiones, principalmente en mercados de Asia Sudoriental, Oriente Medio y Europa. Para atender a clientes de otros países, la empresa cuenta con una filial de negocios internacionales en Singapur.
En su oferta internacional figuran productos diseñados para cumplir requisitos específicos de los mercados de destino. La compañía declara disponer de siete certificados CE europeos que abarcan diez productos, así como de 11 certificados LPCB correspondientes a otros 11 productos.
La empresa sostiene que competir en mercados con exigencias técnicas estrictas también favorece la mejora de sus procesos de investigación, desarrollo y control de calidad. Según su planteamiento, los avances obtenidos para los productos destinados al exterior pueden incorporarse posteriormente a las soluciones comercializadas en China.
Con ese respaldo, la compañía desarrolló un centro tecnológico empresarial de nivel provincial y un centro de diseño industrial. Al mismo tiempo, su actividad contribuye a la demanda de piezas y servicios de proveedores locales y a la generación de puestos de trabajo.
La planta funciona, además, como espacio de intercambio técnico con empresas y profesionales de otras regiones de China interesados en conocer sus procesos de fabricación inteligente.

