TCP: convenio por cinco años pone fin al conflicto y gobierno levanta los servicios mínimos

El acuerdo entre la empresa y el sindicato establece un régimen progresivo de jornales asegurados, mejoras salariales y beneficios, además de una cláusula de paz y mecanismos para prevenir nuevos conflictos.

Un momento durante al firma del convenio en el Ministerio de Trabajo.

El prolongado conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) llegó a su fin con la firma de un convenio colectivo que tendrá una vigencia de cinco años, hasta el 30 de setiembre de 2031, y que establece un conjunto de mejoras para los trabajadores, compromisos destinados a garantizar la continuidad de la operativa y mecanismos específicos para prevenir y encauzar eventuales nuevos diferendos.

El acuerdo fue suscrito este miércoles luego de una negociación que se extendió durante varios meses y que tuvo al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) como uno de los principales ámbitos de mediación. Con la firma, los ministerios de Trabajo y Transporte dejaron sin efecto los servicios mínimos establecidos durante el conflicto para preservar la continuidad operativa de la terminal.

El ministro de Trabajo, Juan Castillo, destacó el esfuerzo realizado por las partes y por los funcionarios de la Dirección Nacional de Trabajo (DINATRA). Señaló que la negociación del convenio colectivo se prolongó más de lo que trabajadores, empresa y Gobierno hubieran previsto, pero finalmente culminó con un acuerdo que incorpora demandas planteadas por los trabajadores y, al mismo tiempo, establece compromisos para la empresa y para la actividad de la terminal.

“Finalmente culmina con un acuerdo entre partes”, sostuvo.

El convenio establece un sistema progresivo de jornales asegurados. Desde el 1° de octubre, los trabajadores que tenían 13 y 15 jornales asegurados pasan a tener 17, mientras que quienes contaban con 18 pasan a 19. A partir del 1° de enero de 2027, quienes tenían 20 jornales asegurados pasarán a tener 21.

El sistema prevé además la posibilidad de avanzar progresivamente hacia franjas superiores, de acuerdo con determinadas condiciones vinculadas a los jornales efectivamente trabajados y al porcentaje de jornales pagos no trabajados. Para los trabajadores actuales se establecen franjas de 17, 18, 19, 20, 21 y 22 jornales, aunque el acceso a los 22 queda reservado a quienes al momento de la firma tenían 20 jornales. Para los nuevos trabajadores contratados durante la vigencia del convenio se establece un mínimo de 13 jornales asegurados, con posibilidades de avanzar en las franjas previstas una vez cumplida determinada antigüedad y de acuerdo con los criterios establecidos.

El propio convenio establece que este sistema de jornales constituye una contrapartida a la cláusula de paz y a la obligación de garantizar una dotación suficiente para mantener la operativa dominical en las condiciones acordadas.

Uno de los elementos centrales del acuerdo es la incorporación de una cláusula de paz durante los cinco años de vigencia. Las partes se comprometen a evitar medidas gremiales colectivas que afecten la regularidad del trabajo o el normal funcionamiento de la empresa, así como aquellas vinculadas con reivindicaciones salariales o cuestiones laborales con impacto económico para la terminal. La cláusula contempla como excepción las medidas de paralización de carácter general convocadas por el PIT-CNT o el SUPRA.

Pero el convenio no se limita a establecer la paz laboral. También fija un extenso procedimiento de prevención y resolución de conflictos.

Castillo explicó que la denominada “paz” no debe entenderse como una situación permanente sin diferencias, sino como la construcción de mecanismos para procesarlas. “En el mundo del trabajo y en las relaciones laborales específicamente la paz es una cosa que se trata de construir todos los días”, señaló. En caso de surgir un nuevo diferendo, sostuvo, el convenio establece procedimientos para que las partes recurran a los ámbitos de negociación antes de adoptar medidas.

El acuerdo firmado ayer incorpora demandas planteadas por los trabajadores y, al mismo tiempo, establece compromisos para la empresa.

Guardia operativa

El acuerdo también establece que durante las asambleas sindicales deberá mantenerse una guardia operativa. Asimismo, los trabajadores se comprometen a garantizar determinados niveles mínimos de funcionamiento los domingos y feriados establecidos en el convenio.

El convenio incorpora una serie de mejoras económicas. Entre ellas figura una gratificación extraordinaria de $ 38.750 líquidos, por única vez, para el personal que no ocupe cargos gerenciales, que deberá abonarse dentro de los primeros 15 días de octubre. También se establece un incremento del 10% en la partida de tickets de alimentación para los trabajadores directamente afectados a la actividad portuaria que tienen derecho a la Prima por Continuidad en la Actividad Portuaria.

Los estibadores recibirán un incremento salarial de 8,56%, con lo que el valor hora nominal pasa a $ 440. Los elevadoristas de logística tendrán un aumento de 27,16%, alcanzando un valor hora nominal de $ 515.

Para los instructores de vacíos se establece un valor hora de $ 651,35 nominales, además de los $ 32,20 correspondientes a la instrucción. También se dispone un aumento para los inspectores de M&R, cuyo valor hora será equiparado al de los apuntadores. En el caso de los maquinistas de M&R, una partida equivalente al 8% del salario base que se venía abonando se incorpora al salario, con impacto en horas extras y otros conceptos. El acuerdo establece además una bonificación variable para los conductores de Straddle Carrier, con un monto de referencia de $ 32 nominales por contenedor y un mínimo de $ 20.000 y máximo de $ 28.000 nominales mensuales, sujeto al cumplimiento de determinados objetivos vinculados a daños y reparaciones. También se acordó una partida complementaria del salario vacacional de $ 20.000 líquidos durante los años 2027 a 2031, además de la cobertura de los tres primeros días de determinadas certificaciones por enfermedad, bajo las condiciones previstas.

Cinco años y tecnología

El convenio tendrá vigencia desde el 1° de octubre de 2026 hasta el 30 de setiembre de 2031. Otro de los capítulos incorporados al acuerdo refiere a la tecnología. Se establece una mesa técnica que funcionará en el ámbito del MTSS y tendrá participación de terceros previamente acordados.

Además, cuando se incorporen tecnologías de control de los trabajadores —como GPS, cámaras o algoritmos— deberán ser comunicadas previamente a la organización sindical, bajo principios de publicidad y transparencia. Para Castillo, este aspecto adquiere particular importancia frente a los cambios que atraviesa el mundo del trabajo. “El mundo va hacia ahí”, afirmó el ministro al ser consultado sobre la reducción de la jornada laboral.

 “Tranquilidad importante”

El secretario general del SUPRA y presidente del sindicato de TCP, Álvaro Reinaldo, reconoció que la firma del convenio genera “una tranquilidad importante” después de meses de conflicto. “Una negociación de un convenio colectivo no debería haber sido de esta magnitud, pero bueno, es lo que nos tocó”, señaló.

Reinaldo destacó que el acuerdo contempla una mejora en los jornales asegurados, beneficios económicos y una duración de cinco años.

La aprobación del convenio no fue unánime en la asamblea sindical, aunque, según Reinaldo, una “amplia mayoría” respaldó el cierre de la negociación. El dirigente reconoció que algunos trabajadores consideraban que podían haberse obtenido mayores beneficios, especialmente teniendo en cuenta que se trata de un convenio con cinco años de vigencia.

Sin embargo, sostuvo que el sindicato salió fortalecido y unido de la instancia.

Entre los asuntos que quedaron pendientes mencionó la reducción de la jornada laboral. Según explicó, el tema volverá a ser planteado en la próxima ronda de los Consejos de Salarios y, si no prospera allí, continuará sobre la mesa de negociación.

Con la firma del convenio quedó sin efecto la resolución que había establecido servicios mínimos durante el conflicto.


“Por fin” dijo Alejandro Sánchez

El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, celebró el acuerdo alcanzado entre TCP y el sindicato y destacó especialmente que el convenio tendrá una vigencia de cinco años. “Por fin. Creo que todos esperábamos que se llegara a este acuerdo”, afirmó.

Sánchez sostuvo que el convenio brinda garantías a los trabajadores y les permitirá tener previsibilidad respecto de sus ingresos y beneficios. También destacó que el acuerdo contempla guardias gremiales ante eventuales nuevos conflictos entre el sindicato y la empresa.

“Eso le da certeza al puerto de Montevideo, que es la principal boca de salida y de entrada del Uruguay”, señaló.

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