El terremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter registrado este viernes en Panamá ha causado daños en al menos 188 escuelas de todo el país, así como en viviendas, hospitales, puentes, carreteras e incluso en catedrales y varias iglesias, según ha informado el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
El presidente Orsi mantuvo un intercambio con el presidente de Panamá en el que le expresó la solidaridad de Uruguay por los terremotos que ocurrieron en ese país y se puso a disposición para ayudar en esta primera fase de emergencia. Cancillería informó que por el momento no se ha reportado que ningún uruguayo haya sido afectado por la situación. También s einformó de teléonos de ayuda por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores. Estos son +598 98 274 616, el celular de Guardia Diplomática es +598 98 051 052 y el Celular de emergencia de Panmá, +507 6749 1649.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá ha fijado en 7,2 la magnitud del seísmo, con hipocentro a 4 kilómetros de profundidad, y ha avisado de una réplica inmediata de magnitud preliminar 6,0, también sin información de víctimas por ahora. El seísmo y sus más de 47 réplicas han provocado daños en infraestructuras clave como la planta de agua potabilizadora de Chilibre, según ha anunciado el Gobierno panameño en un comunicado. «Hay infraestructuras viales que se han visto comprometida, edificios gubernamentales, comercios privados (…) La planta potabilizadora de Chilibre opera actualmente al 20% de su capacidad y, de momento, no se registran personas desaparecidas», ha anunciado el Gobierno en el comunicado difundido por redes sociales.
Según informa el diario panameño ‘La Prensa’, en Penonomé, hay daños estructurales en la catedral San Juan Bautista, en la Gobernación y en el Hotel Dos Continentes. La estructura de la catedral de Santiago, en Veraguas, también ha resultado dañada. El Aeropuerto Internacional de Tocumen ha suspendido operaciones para hacer las correspondientes evaluaciones. El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ya está al tanto de lo ocurrido y ha solicitado a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y a los organismos de seguridad que le informen continuamente de las consecuencias de los seísmos. «Nadie está nunca preparado para este tipo de actividades, así que de aquí a mañana, pues nos llenaremos de más recursos (…) El desastre que estamos enfrentando es grande, no es nacional, en algunos lugares más que otros, pero lo más importante aquí es preservar la calma», ha declarado el presidente a los medios de comunicación desplazados.

