La colisión entre dos trenes de alta velocidad ocurrida en la noche del domingo en el sur de España provocó una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años. Según confirmaron las autoridades, al menos 39 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas, aunque el número de víctimas fatales podría incrementarse.
El Ministerio del Interior informó que el saldo de fallecidos aumentó con el correr de las horas, luego de que se completaran las primeras tareas de rescate y evacuación. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el siniestro como “tremendamente extraño” y advirtió que el balance sigue siendo provisorio.
Además de las víctimas fatales, el accidente dejó 123 heridos, cinco de ellos en estado muy grave y otros 24 con lesiones de consideración. Todos fueron trasladados a centros asistenciales de la región, mientras se montó un hospital de campaña para reforzar la atención sanitaria.
La magnitud del impacto obligó a desplegar a la Unidad Militar de Emergencias, que trabajó junto a bomberos, personal sanitario y voluntarios. Las tareas se vieron dificultadas por el acceso limitado al lugar del accidente, ubicado en una zona a la que solo se puede llegar por caminos de servicio.
Desde la Cruz Roja española indicaron que con la llegada de la luz diurna se espera obtener una evaluación más precisa de lo ocurrido, mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas del choque.

