El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció este martes su discurso ante la 81º Asamblea General de la ONU, que se inauguró hoy en la sede de Nueva York con el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos”.
Durante su intervención, el mandatario repasó el balance de su gestión, endureció su postura frente a Irán y se refirió a la situación en Venezuela, Cuba y México.
Un balance de “época dorada”
Trump sostuvo que Estados Unidos “ha vuelto” y que el país es “más fuerte ahora que nunca”. Agregó que la economía del país norteamericano es “la envidia del mundo”.
“Nuestro ejército es el más poderoso. Nuestra tecnología no le no tiene parangón y básicamente estamos liderando en todo. Nuestra energía alimenta el planeta. Estados Unidos se encuentra en auge. Nuestra nación crece, nuestro poder se expande, nuestro país está haciendo lo mejor ahora que nunca y el futuro es muy muy halagüeño”.
Afirmó que desde que asumió el cargo se crearon más de un millón de empleos en el sector privado y que la tasa de pobreza tocó “su cuota más baja” en la historia del país, con un millón y medio de personas que salieron de esa condición solo el año pasado.
Según el mandatario, las tasas de pobreza de las comunidades hispana y afroamericana se ubican en “límites históricos” y la renta de los hogares alcanzó su nivel más alto, con un promedio de 87 mil dólares.
El presidente destacó además que se aplicaron “las mayores rebajas de impuestos en la historia” y que se garantizaron compromisos de inversión por 21 billones de dólares, frente a “menos de un billón” durante la administración anterior. Sobre seguridad fronteriza, afirmó que en los últimos 16 meses “han entrado cero inmigrantes ilegales a Estados Unidos”.
En materia de criminalidad, dijo que la tasa de delincuencia cayó “al nivel más bajo en 125 años” y que en Washington el crimen bajó un 87%, con el objetivo declarado de “llegar al 100%”. Trump calificó el período actual como: “la era de oro, el siglo de oro de Estados Unidos”.
Advertencia a Irán: negociación o “aniquilación”
El mandatario planteó tres escenarios posibles para Irán: un acuerdo que le permita reconstruirse “y crear un país más grande del que tenían antes”; la aniquilación de “la República Islámica del Irán rápidamente para no darles la oportunidad de matar ni destruir a otros países”; o un trato “justo” después de las elecciones. Advirtió que, en el escenario más duro, los llevaría “al infierno sin posibilidad de supervivencia, sin esperanza de futuro durante varias generaciones”.
Trump aclaró que no tomará en cuenta el resultado de las elecciones de mitad de período al momento de decidir sobre Irán, ya que él mismo no es candidato. Repasó además la Operación Martillo de Medianoche, con la que dijo que el ejército estadounidense “acabó con ese programa nuclear” iraní, y la Operación Furia Épica, tras la cual —según sus palabras— 150 barcos iraníes quedaron “en el fondo del mar” y la fuerza aérea, los radares y la capacidad de fabricar drones del país quedaron “prácticamente destruidos”.
También afirmó que la Marina estadounidense escoltó más de 1.000 millones de barriles de petróleo por el estrecho de Ormuz y agradeció al Consejo de Seguridad de la ONU por una resolución que condenó los ataques iraníes contra buques mercantes.
Venezuela: “el mayor acuerdo petrolero de la historia”
Sobre Venezuela, Trump se refirió a una operación militar que, según relató, penetró en Caracas e incursionó en una base militar para detener al que calificó como “un criminal, un dictador”, Nicolás Maduro, tras lo cual —dijo— “cientos de prisioneros políticos venezolanos han sido liberados”.
Aseguró estar “trabajando con los líderes de Venezuela para crear un futuro mejor para el pueblo” y anunció además la firma de “el mayor acuerdo petrolero de la historia” por 65.000 millones de barriles de petróleo, que según el mandatario beneficiará a Venezuela y Estados Unidos y ayudará a reducir el precio de la energía a nivel global. Trump afirmó que la combinación de la producción de Estados Unidos y Venezuela representa “más del 60% del petróleo de todo el mundo”.
“Nuestras acciones en Venezuela demuestran que Estados Unidos no permitirá que haya ninguna amenaza contra Estados Unidos en lugar de en ningún lugar del hemisferio occidental y si es necesario utilizaremos nuestro poderío militar”.

Cuba y México
El mandatario dijo que su gobierno busca “un cambio fundamental en la situación en Cuba, donde el régimen comunista está bajo enorme presión” y lo describió como “un estado fallido, un estado fracasado”. Mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, está a cargo de las negociaciones con ese país. Acusó al régimen cubano de coordinar con “los radicales de izquierda y con los comunistas radicales de Estados Unidos”, entre ellos el Partido Comunista de Estados Unidos y Antifa.
Trump agregó que: “La libertad vendrá a Cuba y la seguridad vendrá a México. Tenemos una relación muy buena con el gobierno de México. Hemos avanzado mucho con México”.
Sobre México, agregó que “es el epicentro de la violencia de los cárteles” y que resulta “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera de 2.000 millas con territorio bajo control de organizaciones narcotraficantes, a las que su gobierno designó como organizaciones terroristas.
Sostuvo que Estados Unidos redujo en un 97% el ingreso de drogas por vía marítima y que el Tren de Aragua fue desarticulado hace tres meses. Pese a las críticas, calificó la relación con el gobierno mexicano como “muy buena” y dijo que se avanzó mucho en la cooperación bilateral.
Otros conflictos mencionados
Trump también sostuvo haber puesto fin a la guerra en Gaza y a la devolución de todos los rehenes, y afirmó haber acabado con “ocho guerras” desde que asumió el cargo, entre ellas los conflictos entre Camboya y Tailandia, Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, y Armenia y Azerbaiyán. Sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, dijo que su gobierno está trabajando con ambos países y que espera resolverla “antes de lo que la gente piensa”.


Todo ternura este gavilán naranja , les roba Groenlandia para «custodiarlas» mejor y a un país de la OTAN QUE SE PUEDE ESPERAR DE ESTA «GARRAPATA «
… la guerra que iba a durar tres minutos y durára trescientas décadas… 😊
Este matón de pacotilla que se atreve a insultar a las Naciones Unidas con su discurso belicista, supremacista, arrogante y amenazador, tendría en realidad que ser expulsado del recinto, por representar a un país que es quien ha provocado más conflictos en la historia contemporánea, a través de intervencionismos, chantajes, invasiones armadas, espionaje y matanzas premeditadas.
Se olvidó el peluquín naranja de mencionar otro record de su país, los más de 40 de «sus trillones» de deuda estatal –los cuales son 40 billones en cifras matemáticas (40 millones de millones, ver: us-debt-clock.com)– y que corresponden a us$120.000 de deuda por cada habitante del país, deuda además que genera un interés de us$3.800 millones por día.
Todo lo cual indica que el país sigue funcionando simplemente porque no paga su deuda, porque si la paga desaparece del mapa, y lo que demuestra también que es un país insolvente y cuya «estabilidad» se basa únicamente en su poderío bélico y la prepotencia y el miedo que con esto impone.
Y punto.
Aquí no hay «magia de recuperación» ni poderío real alguno, lo que pretende demostrar es todo artificial, basado en «realidades» fabricadas con la maquinita de imprimir esos billetes sin fondo, y que todo el mundo estúpida y cobardemente acepta, y todo impuesto bajo la prepotencia de esas armas que todo el mundo teme.
¿Y las sanciones? algunos preguntarán; y las sanciones ¿qué? ¿tanto miedo a la pobreza tienen? Siempre los pobres pueden comerciar entre ellos y ayudarse. Y ahí quedarían solitos, ellos y su «ahijado-padrastro» israel. Tal vez algún otro alcahuete-lacayo los acompañaría en su merecido ostracismo.
Estos no son «excepcionales» en nada, no son diferentes ni tienen por qué ser tratados en forma diferente, como si fuesen superiores, por más que repitan ellos mismos que son excepcionales.
Sí son excepcionalmente irrespetuosos en su forma de hablar y sus acciones son excepcionalmente excecrables. Están excepcionalmente armados y abusan excepcionalmente de todo. Son excepcionalmente ignorantes, brutos y mal educados y el resto del mundo tiene un excepcional y temeroso asco a su actitud y conducta alrededor del mundo.
Y termino al final contradiciendo mis palabras, sí, son excepcionales, excepcionalmente indeseables.
Si sólo un par de acreedores como China y Japón hicieran efectivo el cobro de lo que ee.uu. les debe pues mañana estaría Xi Jinping tomando su té en la casa blanca y en las calles habría sólo coches Toyota, Mitsubishi y Nissan circulando…
El utilizar el foro de las Naciones Unidas como si fuera el escritorio de un mafioso amenazando con aniquilar y destruir a otros pueblos es no menos que un insulto a la integridad, al propósito y al espíritu de las Naciones Unidas creadas precisamente para todo lo contrario a esa retórica insípida y totalmente fuera de lugar.
Esa autopropaganda goebliana no tiene lugar en un recinto dedicado a la construccion de la paz y el entendimiento entre los pueblos.
El otro insulto mayúsculo es la manipulación política que implica la negación de visas a representantes de países miembros, en este caso al presidente de Palestina, Mahmuod Abbas cuyo país es miembro reconocido por más de 180 otros miembros de la institución, y cuya presencia es absolutamente necesaria dada la situación de ocupación y genocidio que su país sufre.
A esta altura de las circunstancias y vistos los acontecimientos de abuso de poder e insulto a la institución, las Naciones Unidas tendrían que finalmente mudar su sede central y su asamblea general a un territorio neutral que respetase su fundamental cometido y le permitiese el libre ejercicio de sus funciones sin chantajes ni trabas de especie alguna.
No hacerlo menoscaba su credibilidad y su respeto en vista de los hechos ocurridos no siendo esta la primera vez que ee.uu. obstruye la gestión del organismo impidiendo el acceso de líderes, representantes o mandatarios de países que no alinean su conducta al cochino proceder de sus políticas exteriores.
¡Ya es suficiente!
Es hora de actuar e impedir que individuos de esa calaña utilicen el podio internacional para propaganda personal y amenazas a otros estados miembros.
Esto es totalmente inaceptable.
Y la comunidad internacional tendría que hacer oír su voz e impedirlo, de una vez y para siempre.