El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó de manera pública que mantuvo una comunicación telefónica directa con el titular de la FIFA, Gianni Infantino, con el propósito de solicitarle la revisión formal de la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. La gestión del jefe de Estado norteamericano busca habilitar administrativamente la participación del futbolista en el próximo encuentro de la selección nacional frente al combinado de Bélgica, correspondiente a la instancia de octavos de final de la Copa del Mundo. Durante una comparecencia oficial desarrollada en la Casa Blanca, el mandatario fundamentó su intervención institucional manifestando su discrepancia técnica con la sanción aplicada en el terreno de juego.
Trump redobló sus cuestionamientos hacia el cuerpo arbitral e indicó de forma explícita que las normativas internacionales vigentes en materia de expulsiones directas resultan desmedidas para el desarrollo del espectáculo deportivo. Asimismo, el presidente calificó de altamente sospechosos los antecedentes profesionales del árbitro brasileño Raphael Claus, responsable de dictaminar la expulsión del atacante norteamericano tras una incidencia técnica en la que Balogun terminó pisando el tobillo de un jugador rival durante el partido de dieciseisavos de final disputado contra la selección de Bosnia-Herzegovina. La Federación de Fútbol de Estados Unidos evalúa presentar los descargos formales en sintonía con las declaraciones del Ejecutivo.

