Tryolabs: innovación uruguaya con impacto global desde la IA

Fundada en 2009  hoy cuenta con casi 100 colaboradores y desarrolla soluciones de IA para empresas de todo el mundo.

Alan Descoins, CEO de Tryolabs.

Diario La R conversó con Alan Descoins, CEO de Tryolabs, quien compartió detalles sobre la evolución de la compañía, su visión tecnológica y compromiso con un enfoque ético de la IA.

Desde un pequeño garage en Montevideo hasta convertirse en una empresa reconocida internacionalmente, Tryolabs ha recorrido un camino tan singular como inspirador.

Alan Descoins descubrió su vocación tecnológica desde muy joven: a los doce años ya programaba de forma autodidacta. Esa pasión lo llevó a estudiar ingeniería en computación en la Universidad de la República y, años después, a ser parte de Tryolabs.

“Soy un nerd de toda la vida”, se define así mismo. Cree firmemente que dominar la tecnología permite amplificar cualquier otro conocimiento, una filosofía que impregna el ADN de la empresa.

En sus inicios, hablar de inteligencia artificial en Uruguay era poco común.

“Si quería trabajar en esto, tenía que irme del país”, recuerda Alan Descoins.

En lugar de emigrar, se unió con otros compañeros que recientemente habían fundado Tryolabs con el objetivo de demostrar que desde Uruguay se podía innovar y exportar tecnología de punta.

Tryolabs se especializa en diseñar soluciones de IA a medida. A diferencia de las grandes tecnológicas, no compite con ellas, sino que construye sobre sus plataformas.

“Google te da el martillo, nosotros lo usamos para clavar los clavos y armarle el mueble al cliente”, resume Alan Descoins, destacando la alianza con Google Cloud.

Uno de los grandes hitos de la empresa fue ganar una hackathon global organizada por Allianz en 2019.

“Dormimos siete horas en cuatro días… y ganamos. Ahí entendimos que no tenemos nada que envidiar a nadie”, cuenta Alan Descoins.

El trabajo con startups de Silicon Valley les enseñó a moverse con agilidad. Explica que “en Uruguay somos más conservadores, pero allá aprendimos a fallar rápido y escalar rápido”.

La ética es un pilar clave en Tryolabs. No aceptan proyectos que consideran riesgosos o poco responsables. Al respecto indica “nos han llegado propuestas con mucho hype, como detección de emociones por video. Les decimos: esto no funciona bien y puede hasta ser discriminatorio”. Además, tienen estrictos controles sobre el tratamiento de datos, algo fundamental al trabajar con empresas que cotizan en bolsa.

Tryolabs se especializa en diseñar soluciones de IA a medida.

“Nos aseguramos de que los datos están protegidos”, afirma

Sobre el impacto laboral de la IA, Descoins es claro: “Sí, algunas tareas desaparecen, pero las personas afectadas terminan haciendo trabajos más creativos y menos repetitivos. La IA no reemplaza, transforma”.

El caso de The RealReal, un retailer de lujo con sede en San Francisco, ejemplifica el valor que puede aportar la IA. Desde 2018, Tryolabs ha liderado más de 25 iniciativas con ellos, incluyendo descripciones automáticas de productos, pricing dinámico, recomendaciones personalizadas y autenticación de artículos de lujo. Sobre este punto señala

“antes necesitaban gemólogos para verificar cada una de las carteras. Ahora un modelo detecta las sospechosas y solo esas se revisan manualmente. Bajamos los costos y los tiempos drásticamente”.

Otro ejemplo destacado es su colaboración con The Nature Conservancy (TNC) para promover la pesca sustentable. Tryolabs desarrolló un sistema de visión computarizada que identifica especies en tiempo real al ser subidas a bordo, brindando métricas independientes al reporte humano. El objetivo es claro: mejorar la fiscalización y combatir la sobrepesca y “con TNC, queremos que este sistema sea open source y lo pueda usar cualquier pescadería del mundo”.

También han trabajado en la detección temprana de incendios forestales mediante algoritmos que reconocen humo incipiente y “si uno actúa en los primeros minutos, puede salvar vidas”. Aunque su mercado principal es Estados Unidos, Tryolabs está expandiéndose en Latinoamérica con apoyo de aliados como Google. Parte de su fortaleza radica en su equipo multidisciplinario.

“Tenemos desde ingenieros hasta biólogos marinos y autodidactas sin título universitario”, destaca Alan Descoins.

Ese enfoque diverso permite que la empresa aborde desafíos complejos desde múltiples perspectivas. El caso del biólogo que hoy lidera el proyecto con TNC es un claro ejemplo de cómo Tryolabs fusiona tecnología con vocación y compromiso social.

Con más de una década de trayectoria, Tryolabs sigue apostando por una IA que no solo sea innovadora, sino también humana, responsable y transformadora. Una muestra que desde Uruguay, también se puede cambiar el mundo.

 

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