Las autoridades de Ucrania han denunciado este miércoles que Rusia prepara llevar a cabo un juicio «propagandístico». El mismo estaría orientado a los combatientes del Batallón Azov –una unidad con conocidos vínculos neonazis– como parte de su campaña de supuesta «desnazificación».
El Centro de Comunicaciones Estratégicas y de Seguridad de Ucrania ha puesto en duda el carácter «internacional» de ese tribunal anunciado por recientemente por el líder de la autoproclamada republica de Donetsk, Denis Pushilin. «No está claro ni siquiera para la propia Rusia», ha valorado.
«Los preparativos para este programa de propaganda televisiva están en marcha. Esta vez, personas reales pueden actuar como testigos y víctimas. Incluso aquellos que conocíamos. Estos son ucranianos deportados por la fuerza a Rusia».
Los investigadores rusos se guían por el principio de que ‘la confesión es la reina de la evidencia’. Ahora el ocupante tiene suficiente material humano de Ucrania para seleccionar y procesar a los que ‘testificarán’ y ‘confesarán’. No es difícil imaginar las circunstancias bajo las cuales aparecerá esta ‘evidencia'», ha especulado las autoridades ucranianas.
Hace un par de semanas, Rusia informó sobre la retirada total del Ejército ucraniano de la planta siderúrgica de Azovstal, en Mariúpol, el que era último reducto hasta ahora de las fuerzas leales a Kiev, entre ellas el Batallón Azov, en esta ciudad portuaria clave para ambos bandos.
Supremacistas blancos entre la gente de Ucrania
Entre los combatientes ucranianos apresados hay centenares de combatientes de esta unidad, encumbrada a regimiento de reservistas por el Gobierno del presidente, Volodimir Zelenski, a pesar de los oscuros orígenes de muchos de sus líderes, entre ellos reconocidos supremacistas blancos como Andréi Biletski, lo que ha servido para que Moscú haya iniciado una supuesta cruzada para ‘desnazificar’ toda Ucrania.