Una remontada histórica

Lula gana el balotaje y logrará un cuarto mandato en Brasil. Bolsonaro anuncia que impuganrá las elecciones.

Lula en la celebración junto al vicepresidente Geraldo Alckmin.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se impuso este domingo en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas con el 51,7% de los votos frente al 48,3% de Flávio Bolsonaro, y se convertirá en el primer mandatario en la historia democrática del país en ganar un balotaje después de haber quedado segundo en la primera vuelta.

Con casi la totalidad de las mesas escrutadas, Lula obtuvo alrededor de 51,76% de los votos válidos (64.086.543 votos), mientras que el senador del Partido Liberal alcanzó cerca del 48,24% (59.731.922 votos). La diferencia final se ubicó en torno a los tres puntos porcentuales o 4.3 millones de votos.

El resultado revierte el panorama de la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro había liderado con el 47,03% frente al 45,16% del actual presidente.

La contienda fue una de las más ajustadas desde la redemocratización. Durante gran parte del escrutinio, los resultados oscilaron y ambos candidatos se alternaron en la delantera.

Como es habitual en las elecciones brasileñas, los votos del Sur y del Sudeste, más favorables a la derecha, llegaron primero, mientras que los del Norte y Nordeste, bastiones históricos del Partido de los Trabajadores, se contabilizaron más tarde y terminaron inclinando la balanza.

«Derrota del negacionismo»

El discurso de Lula: “Fue una derrota del negacionismo”Tras ser declarado ganador, Lula habló desde su búnker en San Pablo visiblemente emocionado. “Quiero agradecer al pueblo brasileño por su generosidad”, dijo. Destacó especialmente el rol de los jóvenes, que “salieron a la calle para defender la democracia”.

El presidente relecto afirmó que los brasileños lo votaron “para garantizar la continuidad de la democracia en Brasil” y calificó el resultado como “una derrota del negacionismo” y “una derrota para la mentira”. Sobre su adversario, fue contundente. “Nunca pensé que me encontraría con un representante genuino del milicianismo de este país. Nunca imaginé que una persona pudiera mentir tanto, con tanta descarada desvergüenza. Como si no tuviera en su interior ni una pizca de humanidad” dijo.

Lula también reivindicó la soberanía del país. “Este país no acepta ser el patio de nadie”, expresó, y denunció lo que consideró una “intervención extranjera a través de las plataformas digitales, que deben ser reguladas”.

En materia de promesas de gobierno, se comprometió a universalizar las escuelas de tiempo integral hasta la secundaria y a desarrollar una inteligencia artificial brasileña, independiente de la estadounidense.

“Una vez más, quiero decirles que, en la medida que ganamos las elecciones, no tenemos más adversarios: tengo que gobernar para millones de brasileños, para todas las edades”, afirmó.

También aseguró que todas las religiones serán respetadas en igualdad de condiciones.

Partidarios de Lula celebran en Río de Janeiro tras conocerse los resultados.

Bolsonaro no reconoce el resultado

El senador Flávio Bolsonaro rechazó de inmediato el resultado y anunció que pedirá la anulación de las elecciones. Desde una mansión en el Lago Sul de Brasilia, preparada originalmente para una fiesta de victoria con churrasco, el candidato derrotado habló durante apenas dos minutos ante un grupo de aliados.

“El que pasó hoy no fue algo normal, fue algo incluso inaceptable. Un ministro de la Suprema Corte, por primera vez en la historia, exabogado de Lula, da una canetada a pedido de un exsocio suyo y cambia la regla del juego, en medio del juego, a las 17 horas y un minuto”, dijo, en referencia al ministro Cristiano Zanin.

“El ministro Zanin, que no forma parte del Tribunal Superior Electoral, atropellando a la Justicia especializada, toma una decisión prorrogando por dos horas las elecciones. Eso nunca había ocurrido en la historia de Brasil. Hubo una quebra total de isonomía entre los brasileños y diversas ciudades de diferentes estados”, agregó.

Señaló “es imposible reconocer el resultado de las elecciones en el contexto de cómo estas cosas sucedieron. Vamos a usar nuestro jurídico, voy a pedir la anulación de estas elecciones”. Bolsonaro dijo “hay mucha cosa para ser esclarecida antes de que Brasil simplemente reconozca esa sacanagem que ocurrió ahora en estas elecciones. Yo no voy a desistir de mi Brasil”.

La atmósfera en el local cambió radicalmente cuando las proyecciones confirmaron la derrota. La música de campaña se interrumpió y se realizó una oración. Varios invitados comenzaron a retirarse. Uno de ellos, al salir, gritó insultos a la prensa y dijo: “El Nordeste es una desgracia”.

Entre los presentes estaban el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas; el alcalde de la capital paulista, Ricardo Nunes; el influencer Pablo Marçal y diputados como Nikolas Ferreira. Algunos aliados habían llegado a hablar de “golpe judicial”, aunque Tarcísio se mostró más cauteloso y pidió que las medidas judiciales se fundamenten con claridad.

Un resultado histórico

Con este triunfo, Lula, que cumplirá 81 años en los próximos días, asumirá su cuarto mandato no consecutivo, algo inédito en la historia política brasileña. Gobernará hasta 2030 un país profundamente polarizado, casi partido por la mitad. En el Congreso, el Partido Liberal de Bolsonaro mantiene una fuerte presencia, especialmente en el Senado, lo que anticipa un escenario de negociación constante.La prórroga del horario de votación, motivada por problemas de transporte público denunciados por ambas campañas, generó confusión y se convirtió en el principal argumento de la impugnación anunciada por el candidato derrotado. Especialistas en derecho electoral advirtieron que la decisión tardía podría abrir un debate jurídico, aunque la mayoría considera improbable una anulación.

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5 Comentarios

  1. Tal vez ahora….y ante tal avance….del fascismo….estos «progresistas» que nada tienen que ver …con la IZQUIERDA…comiencen a trabajar para su pueblo…..el pretendido papel final…de las «demokracias»…
    Solamente en paradodias…..seudo izquierdosas….como estos «modelos progres»….pro-nazis….pro-golpistas…pro-dictaduras…..logran votos de casi la mitad de la poblacion….en Brazil….pero tambien en la mayoria del resto…..de los paises….»desgobernados»….por este modelo de ingenieria social….creado en los laboratorios de la ivy league del norte.

  2. … 😊… demasiado ‘joven’ Bolsonarico… para tener ‘papada’ (cómo Mílei)… y
    andar buscando ‘nueve dedos’ por ahí… 😊
    ¿¿??¿¿… qué se3 siente… derecha…??… ¿qué se siente…?…

  3. GANÓ EL PUEBLO!!!!! GANÓ LA JUSTICIA SOCIAL, LA SOLIDARIDAD, LA INCLUSIÓN SOCIAL, LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA!!!!! EL PUEBLO DE BRASIL ELIGIÓ VIVIR EN PAZ! NO A LA VIOLENCIA, AGRESIVIDAD, ODIO, DISCRIMINACION, EXCLUSIÓN Y ELITISMO FACISTA DENIGRANTE DE BOLSONARO! BRASIL LA «MAQUINA A VAPOR» QUE LLEVA LA ESPERANZA A LATINOAMERICA… ANTE LA INTOLERANCIA, MENSAJES DE ODIO, SOBERBIA, INSULTOS, DEL FACISMO ULTRADERECHISTA LIBERAL, DE BOLSONARO QUE TIENE UN PADRE GOLPISTA PRESO Y UN HERMANO QUE HUYO AL EXTERIOR, PARA EVADIR A LA JUSTICIA!

  4. Nunca me consideré especialmente de izquierda. Hasta Trump y Netanyahu. Lo que hicieron es inaceptable. No me gustan los genocidios. Y menos de alguien que lloraba por uno.
    Desde entonces, sin ser de izquierda (ni antes era de derecha), apoyo a quien quiera que combata a EE. UU. e Israel. Si eso significa apoyar a Lula, que así sea. Prefiero ser el patio trasero de Brasil al patio trasero de EE. UU.

  5. «Yo no voy a desistir de mi Brasil». Flavio Bolsonaro.
    ¿Tu Brasil? Solo si Donald Trump lo quiere. Por eso no te votaron. Y lo bien que hicieron. Ya los Brasileños se vieron que les iban a hacer lo mismo que a Venezuela con sus riquezas.
    Trump no quiere aliados. Quiere sirvientes.

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