La planta de UPM en Paso de los Toros no solo representa una de las mayores inversiones en la historia reciente del Uruguay, sino también un engranaje relevante dentro de la economía nacional. En el marco de una visita realizada por Diario La R, se pudo conocer de primera mano cómo funciona una cadena productiva que trasciende lo industrial para impactar en el empleo, la logística, la educación y el desarrollo territorial.
La recorrida incluyó presentaciones técnicas y un intercambio con autoridades de la empresa, además de un recorrido por distintas áreas de la planta. Durante la instancia participaron Matías Martínez, director de Marketing, Sostenibilidad y Comunicaciones, y Marcelo Cardozo, gerente de Comunicación y Marketing, quienes expusieron los principales indicadores de la operación y su impacto en el país.
La visita permitió dimensionar el alcance de una industria que, además de producir celulosa para los mercados internacionales, articula una extensa red productiva que involucra productores forestales, empresas de servicios, transporte, infraestructura y formación de capital humano.
Cadena productiva
La producción de celulosa es apenas una etapa dentro de un sistema productivo mucho más amplio. Detrás de cada tonelada exportada existe una red que comienza en los viveros, continúa en las plantaciones forestales y se extiende a lo largo de toda la cadena logística.
UPM desarrolla actividades en 14 departamentos de los 19 del país y alcanza a unas 150 comunidades. Desde la planificación forestal y el mejoramiento genético hasta la cosecha, el transporte y la producción industrial, el proceso involucra a miles de personas en todo el Uruguay.
En ese esquema, los productores locales cumplen un papel clave en el abastecimiento de madera. “Casi el 50% de esa producción proviene de campos de terceros”, explicó Martínez, al referirse al modelo de trabajo con productores forestales.
En esa misma línea, destacó que el crecimiento de la empresa no se basa únicamente en la adquisición de tierras. “La idea no es crecer a través de la compra de tierra, es crecer a través de pequeños y medianos productores uruguayos”, afirmó.
Empleo: impacto directo e indirecto
Uno de los aspectos más visibles del impacto económico es la generación de empleo. Según los datos compartidos, la operación de UPM genera alrededor de 7.000 puestos de trabajo directos entre personal propio y contratistas.
A esto se suman aproximadamente 10.000 empleos indirectos, vinculados a actividades que se desarrollan en torno a la planta y la cadena forestal.
El efecto se percibe especialmente en el interior del país, donde la actividad forestal y la operación industrial han impulsado nuevas oportunidades laborales y comerciales.
En ese sentido, Martínez mencionó ejemplos concretos del impacto territorial. “Se han instalado cerca de 70 empresas nuevas en Río Negro”, señaló, al recordar el proceso que se dio en torno a la planta de Fray Bentos.
El rol de las pymes y proveedores locales
UPM trabaja con unas 600 pequeñas y medianas empresas uruguayas que forman parte de su red de proveedores.
Estas compañías participan en distintas etapas de la operación, desde tareas forestales y transporte hasta mantenimiento industrial y servicios especializados.
“Trabajamos con proveedores locales justamente para elevar su estándar de trabajo”, explicó Cardozo.
El proceso de preparación para el inicio de la planta implicó también un fortalecimiento de capacidades empresariales. “Hubo trabajos previos al arranque de la planta para que haya empresas que tengan el nivel y el estándar para prestar servicios”, agregó.
Según Martínez, ese proceso permitió que varias empresas uruguayas desarrollaran capacidades que hoy les permiten competir en otros mercados.
“Hoy les permite licitar en otras partes del mundo”, señaló, en referencia a compañías que posteriormente participaron en proyectos en países como Dinamarca, Colombia o Perú.
Exportaciones y aporte al PIB
La producción de celulosa tiene como destino principal los mercados internacionales. China y Europa (4 y 3 cargas por mes) concentran buena parte de las exportaciones, seguidos por América del Norte (1 carga por mes).
De acuerdo con los datos presentados durante la visita, UPM genera exportaciones cercanas a los 1.900 millones de dólares anuales, posicionándose como uno de los principales exportadores del país.
Además, su actividad representa aproximadamente el 3,4% del Producto Interno Bruto (PIB) de Uruguay.
A esto se suma el impacto en salarios y contribuciones a la seguridad social, estimado en unos 300 millones de dólares anuales en cada caso.
Estos indicadores reflejan el peso que la industria forestal ha adquirido en la estructura productiva nacional durante las últimas décadas.
Infraestructura y competitividad
La logística es uno de los factores determinantes para la competitividad del sector. En ese sentido, la incorporación del ferrocarril ha sido un elemento clave para optimizar el transporte de la producción.
“Un tren completo equivale a 55 camiones”, se explicó, destacando la eficiencia del sistema ferroviario para trasladar grandes volúmenes de carga.
Este esquema se complementa con la infraestructura portuaria, que permite conectar la producción con los mercados internacionales a través de los puertos de Montevideo y Nueva Palmira.
Sin embargo, la competencia global es intensa. Países como Brasil cuentan con ventajas naturales y logísticas que obligan a mejorar continuamente los niveles de eficiencia.
“Competimos con el mundo”, afirmó Martínez y agregó que “el foco es cómo ser más competitivos cada día”.
Desarrollo territorial y transformación del interior
Más allá de los números macroeconómicos, uno de los aspectos más destacados del proyecto es su impacto en el desarrollo del interior del país.
La instalación de las plantas y el crecimiento del sector forestal han generado cambios significativos en localidades que históricamente tenían escasa actividad económica.
Nuevos servicios, comercios, oportunidades laborales y proyectos educativos forman parte de esa transformación.
Una inversión pensada a largo plazo
La actividad forestal y la producción de celulosa se desarrollan bajo horizontes temporales extensos. Desde el mejoramiento genético de las plantaciones hasta la cosecha y el procesamiento industrial, los procesos pueden extenderse durante décadas.
“Son plazos de 25 o 30 años”, explicó Martínez, “no es un contrato por dos temporadas”.
Esta lógica implica una apuesta sostenida en el tiempo, tanto desde el punto de vista económico como en términos de desarrollo territorial.
Una industria con múltiples dimensiones
La recorrida por la planta de Paso de los Toros permitió comprender que el impacto de UPM va mucho más allá de la producción de celulosa. Se trata de una red productiva compleja que involucra empleo, exportaciones, desarrollo empresarial, innovación y transformación territorial. “Es una cadena que tiene efectos en toda la economía”, resumió Cardozo.


