La Clínica Estética Stylo Siglo XXI integra tecnología de avanzada, rigor quirúrgico y una evaluación integral del paciente que la consolida como un centro de alta calificación. En entrevista con su directora, la Cirujana Plástica doctora Daisy Peri, se abordaron los ejes que sostienen su práctica profesional que es la prioridad de la salud sobre el deseo estético, la evaluación de candidatos a procedimientos y la incorporación de tecnologías no invasivas que han redefinido las demandas del público.
La clínica tuvo su origen en Punta del Este durante la temporada de verano de 2002. «Comenzamos a trabajar en un gimnasio como anexo de estética», recuerda Peri. En esa etapa inicial, el equipamiento se seleccionó con un enfoque dual integrado por estética y fisioterapia. Esto permitió abordar tanto tratamientos de recuperación muscular como la rehabilitación de esguinces y trastornos musculoesqueléticos.
Tras un período de menor actividad turística, el proyecto se trasladó a Montevideo, donde finalmente se instaló en su sede actual. La estructura profesional de la clínica responde a un modelo interdisciplinario que comprende a Daisy Peri, como Directora Técnica y Cirujana Plástica como responsable de los procedimientos quirúrgicos y de los tratamientos invasivos. Y junto a ella el equipo se completa con María Noel Oyarzábal, Cosmetóloga Médica, especializada en medicina estética de carácter medianamente invasivo. Esta división de áreas permite una atención segmentada según la complejidad de cada caso.

La práctica médica en la clínica distingue claramente entre procedimientos invasivos y aquellos que no lo son. Peri detalla que los tratamientos invasivos que realiza personalmente incluyen la aplicación de Toxina botulínica, Rellenos con ácido Hialurónico y el uso de estimuladores de colágeno inyectables. En el área quirúrgica, su especialidad abarca Lifting facial, Dermolipectomías y cirugías de Reducción y Aumento Mamario. Por su parte, la medicina estética a cargo de la cosmetóloga médica, utiliza técnicas como el Dermatech, un sistema de micropunturas que permite la aplicación de ácido hialurónico, vitamina C y exosomas, entre otros.
Estos últimos, explica la especialista, actúan como estimulantes de la formación de colágeno. Otros recursos tecnológicos mencionados son los equipos de Radiofrecuencia Tripolar y Fraccionada, Hifu, que han mejorado su tolerancia local con los años y se utilizan principalmente para tratar la flacidez facial y corporal. «Hay un estímulo de las proteínas de rápida reacción, un resultado inmediato muy bueno, y un resultado sumatorio con formación de colágeno», señala.
La entrevistada enfatiza que, independientemente de la técnica empleada, el objetivo común es la formación de colágeno. Sin embargo, advierte que la respuesta al tratamiento está vinculada a la edad del paciente. «Cuanto mayor es el paciente, menos estímulos y menos formación de colágeno se genera. Hay que estimular más para generar lo mismo que en una persona de mediana edad». Mención especial merece el uso de Plasma Rico en Plaquetas (PRP), un producto que Peri emplea tanto en estética como en recuperación de lesiones deportivas y tratamiento de úlceras. «Es un excelente regenerador que estimula las células madre del lugar donde se inyecta», afirma.

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la importancia de la consulta personal previa a cualquier intervención. Peri critica la tendencia actual de consultar precios y técnicas por internet sin una evaluación presencial. «Hay que ver a la persona, el problema y dimensionar el problema», sostiene. En el caso de la toxina botulínica, por ejemplo, es necesario determinar qué sector de la cara afecta más al paciente antes de planificar el tratamiento.
En cuanto a la tecnología, la cirujana diferencia entre su área quirúrgica, basada en aprendizaje manual y experiencia técnica, y los equipos utilizados en medicina estética como Hifu, Radiofrecuencia Fraccional, Luz Pulsada, Dermapen y ultrasonido de 1 MHz y 3 MHz. Este último se emplea tanto para tratamientos postquirúrgicos como para mejorar la recuperación en reducciones mamarias o como antiinflamatorio en diversas áreas.
La premisa que rige la práctica de la clínica es que la salud del paciente constituye la prioridad. «Hay pacientes que no se deben operar, a pesar de que quieran hacerlo. Si hablamos de una técnica de estética, no podemos dejar en un segundo plano un terreno cardiovascular o metabólico riesgoso por un objetivo estético», enfatiza Peri. Esta filosofía se extiende a la indicación de procedimientos en edades tempranas.
La especialista señala que, a diferencia de otros países donde se realizan intervenciones en menores de edad, en Uruguay existe una cultura médica con más cautela. Peri observa que, en general, el cirujano plástico uruguayo evalúa aspectos más allá de lo puramente físico. «No solamente evaluamos la estética, evaluamos cómo piensa el paciente. Pues vienen con expectativas poco realistas, como pedir medidas específicas que su estructura corporal no permite. En este sentido, Peri refiere que se realiza un trabajo previo, donde se evalúa qué medidas tomar. Y qué proceso debe seguir para que posteriormente pueda realizarse ese procedimiento que tanto desea.
Actualmente, los procedimientos más solicitados en la clínica son la Lipoaspiración, la Reducción Mamaria o Remodelación Mamaria y, en menor medida, el Lifting facial. Sobre este último, Peri explica que ha disminuido su demanda debido a la aparición de técnicas no invasivas, que permiten resultados parciales sin necesidad de cirugía ni períodos de licencia prolongados. Busca procedimientos medianamente invasivos: Toxina, Rellenos, Bioestimuladores, Medicina estética», detalla. En cuanto al perfil de los consultantes, aunque la mayoría sigue siendo femenina, Peri ha notado un incremento en la presencia masculina. «El hombre se preocupa más. La calvicie, la Lipo de abdomen y cadera alta, y la blefaroplastia son los procedimientos más consultados por ellos». Destaca que los hombres han perdido prejuicios respecto a la cirugía estética en comparación con años anteriores.
Peri afirma que, en la actualidad, la persona que busca realizarse un procedimiento estético lo hace para sentirse bien, para rescatar su autoestima, después de pasar, en muchos casos, por situaciones complejas». Muchas veces la cirugía estética la asocian con la exhibición, y no es así. «Acá, cuando la mujer da el paso, es por su salud mental. Sentirse bien, empoderada. Como algo para ella misma», subraya.
La doctora concluye reafirmando que su práctica actual se inclina hacia lo funcional, especialmente en Cirugías de mama. Donde la Reducción mamaria no solo mejora la estética, sino que alivia problemas de espalda y facilita el descanso. Esta visión integradora, que coloca la salud y el bienestar del paciente en el centro constituye la base sobre la que la Clínica Estética Stylo Siglo XXI ha construido su trayectoria. Como afirma su directora: «La confianza del paciente es nuestro mayor tesoro».

