El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, confirmó que el gobierno uruguayo aún no ha recibido ninguna notificación formal por parte de la administración de Estados Unidos respecto a la propuesta de incrementar los aranceles de importación a una lista de 60 naciones, dentro de la cual se encuentra incluido Uruguay. La iniciativa del gobierno de Donald Trump prevé aplicar un recargo impositivo —que elevaría las tasas del 10% al 12,5% para 54 de los países afectados— bajo el argumento de que dichos Estados no combaten de forma suficiente el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzado. Ante este escenario, el jefe de la diplomacia uruguaya instó a actuar con prudencia y esperar los canales oficiales antes de emitir una evaluación definitiva.
Lubetkin relativizó el alcance inmediato de la medida y señaló la necesidad de analizar de forma rigurosa los fundamentos jurídicos de Washington, recordando que la nómina de países «teóricamente sancionados» abarca también a socios estratégicos globales de la potencia norteamericana, tales como Japón, Australia, Israel, Corea del Sur y Chile. En el ámbito parlamentario, la propuesta estadounidense cosechó rechazos inmediatos; el diputado del Frente Amplio, Sebastián Valdomir, catalogó la resolución como una sanción unilateral grave, carente de fundamentación técnica y escasamente ajustada a las normativas del derecho comercial internacional, advirtiendo sobre el impacto económico directo que este gravamen adicional podría llegar a generar sobre las exportaciones de la producción nacional.

