El gobierno habilitó nuevamente la residencia por arraigo, un mecanismo que permite regularizar la situación migratoria de personas extranjeras que solicitaron refugio en Uruguay. La decisión fue celebrada en redes sociales por integrantes de la comunidad cubana radicada en el país, que expresaron su agradecimiento por la posibilidad de acceder a una residencia legal.
La administración del presidente Yamandú Orsi dispuso un régimen especial para acceder a la residencia permanente, dirigido a extranjeros que hayan ingresado a Uruguay antes del 1.º de enero de 2026 y cumplan con las condiciones establecidas en la normativa.
El decreto contempla a quienes tengan una solicitud de refugio en trámite y manifiesten expresamente su voluntad de renunciar a ella para acogerse al nuevo régimen, así como a quienes hayan recibido una resolución denegatoria de su solicitud.
La medida responde a una situación que afecta especialmente a ciudadanos cubanos, cuya presencia entre los solicitantes de refugio ha aumentado en los últimos años. Según datos difundidos días atrás por el diario El País, cerca de 30.000 solicitudes de refugio de ciudadanos cubanos permanecían en curso, mientras que solamente 52 personas se encontraban radicadas bajo esa condición.
El antecedente de esta política se remonta a 2024, cuando el gobierno de Luis Lacalle Pou aprobó un decreto que creó el programa de residencia por arraigo. Sin embargo, la administración de Orsi no había renovado hasta ahora el mecanismo.

