El Poder Ejecutivo aprobó un decreto que crea el Sistema de Alerta Temprana por Telefonía Móvil. Una herramienta destinada a advertir a la población sobre emergencias. Y desapariciones de menores de edad mediante mensajes gratuitos enviados a celulares.
El mecanismo permitirá difundir avisos inmediatos y georreferenciados ante amenazas que pongan en riesgo la vida de las personas, el ambiente o la infraestructura crítica. Su implementación abarcará todo el territorio nacional. Y deberá estar plenamente operativa antes del 31 de diciembre.
El Sistema Nacional de Emergencias (SINAE) será responsable de definir y emitir las alertas relacionadas con amenazas hidrometeorológicas, geológicas, sanitarias, químicas y radiológicas, así como incendios forestales y otros acontecimientos que puedan derivar en situaciones de emergencia o desastre.
Entre los eventos contemplados figuran inundaciones, crecidas, desbordes, tormentas severas, tornados, granizadas, ciclones extratropicales e incendios forestales de gran magnitud. También podrán emitirse avisos ante emergencias químicas, radiológicas o biológicas, daños o ataques contra infraestructuras críticas y otras situaciones determinadas por las autoridades competentes.
Por su parte, el Ministerio del Interior tendrá a su cargo la emisión de las Alertas Amber Uruguay, destinadas a comunicar la desaparición de personas menores de edad y facilitar la difusión de información relevante para su localización.
El sistema funcionará las 24 horas del día, durante los 365 días del año. Los mensajes se enviarán a los dispositivos ubicados en las zonas afectadas y serán retransmitidos periódicamente mientras persista el peligro. De esta manera, también podrán recibirlos los celulares que ingresen al área después de la primera emisión.
Una vez que la amenaza haya finalizado, las autoridades emitirán un mensaje de cese de la alerta.
El decreto define estas comunicaciones como información oficial destinada a advertir sobre amenazas inminentes o en curso y permitir que la población adopte medidas de autoprotección.
La herramienta busca fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias y mejorar la comunicación entre las autoridades y la ciudadanía.


«También podrán emitirse avisos ante emergencias químicas, radiológicas o biológicas»
Para esto la población no esta preparada, no tiene preparación alguna en defensa ante amenazas QBRN . Lleva tiempo y conocimiento, el que hacer ante estos eventos. Hay todo un protocolo que lleva tiempo entrenarse y proceder. Ni siquiera saben usar una máscara, ni hay a mano una, donde el tiempo se cuenta en minutos, no saben cambiar un filtro, no saben que número les corresponde, que ponerse o como protegerse en sus casas, etc. Los uruguayos viven en un limbo de pedos. Tenemos centrales nucleares acá cerca y no hay preparación alguna en la población, no hay lugar donde ir en caso de un desastre catastrófico. Creen vivir en otro mundo. Todo esto se hace a temprana edad, con programas específicos para instruir a los estudiantes en centros de educación secundaria. Hay mentalidad campechana aún en los gobernantes. Andan a caballo al grito «viva la patria gaucha» como si estuviesen en el pasado, aún no entienden en el entorno que vivimos desde hace por lo menos 80 años a los que no somos ajenos. La población civil uruguaya no está preparada ni equipada para un desastre radiológico o químico de gran escala.
El uruguayo promedio no tiene una máscara militar en su ropero, no sabe qué talle le corresponde (las máscaras mal ajustadas no sirven porque filtran aire contaminado por los costados), ni sabe distinguir un filtro contra gases químicos de uno de carbón activado simple. El uruguayo promedio sabe qué hacer ante una inundación, un temporal o un incendio (gracias a los protocolos del Sinae). Sin embargo, ante el riesgo químico o radiológico, no hay entrenamiento escolar, ni barrial, ni laboral. Conceptos básicos como «Shelter-in-place» (confinamiento ciego dentro de casa bloqueando el ingreso de aire) son totalmente desconocidos para la mayoría.