La Organización Mundial de la Salud (OMS) otorgó a Uruguay el Premio Mundial Sin Tabaco 2026 en reconocimiento a su liderazgo y compromiso sostenido con las políticas de control del tabaquismo. La distinción fue recibida por la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, durante la 79ª Asamblea Mundial de la Salud que se desarrolla en Ginebra, Suiza.
El reconocimiento vuelve a colocar a Uruguay entre los países de referencia internacional en materia de salud pública y políticas antitabaco, un lugar que el país ocupa desde hace más de dos décadas y que ahora busca consolidar con nuevas medidas regulatorias y sanitarias.
La ceremonia tuvo lugar en el marco del principal encuentro anual de autoridades sanitarias del mundo, donde se debaten temas vinculados a preparación ante pandemias, financiamiento sostenible y reformas de los sistemas globales de salud.
Durante su intervención, Lustemberg destacó que una de las prioridades del actual gobierno es garantizar respuestas integrales para niños y adolescentes, especialmente aquellos en situación de mayor vulnerabilidad social y territorial.
“La salud de niños y adolescentes es una política de Estado”, sostuvo la ministra, quien remarcó que Uruguay logró mantener una reducción sostenida de la mortalidad infantil, aunque persisten desigualdades territoriales que el sistema debe enfrentar.
La jerarca también hizo referencia a los desafíos que atraviesa el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) a veinte años de su creación, particularmente en relación con el financiamiento de tecnologías sanitarias cada vez más costosas. Según explicó, el financiamiento público continúa siendo el principal sostén del gasto total en salud. En 2024 alcanzó el 6,72% del Producto Bruto Interno, mientras que el gasto total en salud representó el 9,32% del PBI.
En otro tramo de su exposición, Lustemberg convocó a fortalecer las políticas vinculadas a salud mental, consumo problemático de sustancias y enfermedades no transmisibles mediante estrategias integrales y sostenidas. Asimismo, reivindicó el liderazgo histórico de Uruguay en la lucha contra el tabaquismo y defendió el derecho de las mujeres a tomar decisiones informadas sobre salud sexual y reproductiva, planteando que se trata de una condición indispensable para alcanzar mayores niveles de equidad.

El reconocimiento de la OMS
El Premio Mundial Sin Tabaco es entregado cada año por la OMS en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora el 31 de mayo. La distinción reconoce a personas, instituciones y gobiernos que hayan realizado contribuciones sobresalientes en la lucha contra el tabaquismo y la promoción de la salud pública. En el caso uruguayo, la OMS destacó especialmente una serie de decisiones adoptadas durante la gestión de Lustemberg al frente del Ministerio de Salud Pública.
Entre ellas sobresale la derogación de los decretos 282/022 y 87/021, normas que habían flexibilizado aspectos centrales de la política antitabaco impulsada históricamente por el país. Según destacó el organismo internacional, esas medidas habían debilitado dos pilares fundamentales: el empaquetado neutro de cigarrillos y la prohibición de comercializar productos de tabaco calentado.
La administración actual resolvió revertir esos cambios y reinstalar estándares regulatorios considerados entre los más estrictos del mundo.
La decisión fue anunciada oficialmente el 3 de junio de 2025 en un acto encabezado por el presidente Yamandú Orsi y fue interpretada como un giro político relevante en materia sanitaria.
La OMS también valoró la participación activa de Uruguay en la agenda internacional vinculada al control del tabaco.
Lustemberg integró la delegación uruguaya que participó en noviembre de 2025 de la 11ª Conferencia de las Partes del Convenio Marco para el Control del Tabaco (COP11) y de la cuarta reunión de las partes del Protocolo para Eliminar el Comercio Ilícito de Productos del Tabaco (MOP4), ambas realizadas en Ginebra.
En esos encuentros, Uruguay participó de las discusiones sobre mecanismos destinados a proteger las políticas públicas frente a la interferencia de la industria tabacalera.
Además, el país impulsó iniciativas regionales vinculadas al sistema de concesión de licencias y regulación comercial, orientadas a fortalecer la implementación global del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.
Dos décadas de políticas sostenidas
La distinción otorgada este año por la OMS se apoya también en una trayectoria acumulada de más de veinte años.
En su comunicado oficial, el organismo internacional señaló que Uruguay “se convirtió en uno de los referentes mundiales en la lucha contra el tabaquismo” gracias a políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Uruguay ratificó el Convenio Marco para el Control del Tabaco en 2004 y desde entonces impulsó medidas pioneras en América Latina.
En 2006 se transformó en el primer país del continente en prohibir fumar en espacios públicos cerrados. Posteriormente implementó advertencias sanitarias que ocupan el 80% de ambas caras de las cajillas de cigarrillos, convirtiéndose también en el primer país del mundo en alcanzar ese estándar.
Uno de los momentos más emblemáticos de esa política ocurrió en 2016, cuando Uruguay ganó el arbitraje internacional iniciado por la multinacional tabacalera Philip Morris contra el Estado uruguayo. La empresa cuestionaba precisamente las medidas regulatorias impulsadas por el país. El fallo terminó respaldando el derecho soberano de los Estados a aplicar políticas de salud pública para reducir el consumo de tabaco. “La decisión sentó precedente para el mundo entero”, recordó la OMS en su mensaje oficial. Dos años después, en 2018, el entonces presidente Tabaré Vázquez fue reconocido por la OPS/OMS como “Héroe de la Salud Pública de las Américas” por su papel en la promoción de estas políticas.
Con este nuevo reconocimiento internacional, Uruguay vuelve a posicionarse como uno de los países con mayor visibilidad global en materia de control del tabaquismo y defensa de políticas públicas de salud.

