Un temporal de extrema violencia sacudió al departamento de Salto durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, dejando tras de sí severos daños materiales y cerca de 5.000 usuarios sin suministro eléctrico. Según los registros de la estación meteorológica del aeropuerto de Nueva Hespérides, las ráfagas de viento alcanzaron los 125 km/h, marcando una de las cifras más altas registradas en la zona en lo que va del año.
El Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) recibió cientos de llamadas de auxilio ante las múltiples afectaciones. La fuerza del viento provocó voladuras de techos, caída masiva de árboles, roturas de cristales (incluido el ventanal de un liceo en pleno horario de clase) y el arrastre de vehículos hacia las banquinas. Durante toda la madrugada, los equipos de emergencia trabajaron de forma intensiva en el despeje de la vía pública y en la retirada de columnas del tendido eléctrico colapsadas.
La emergencia climática coincide con la preocupante crecida del río Uruguay. Encabezados por el intendente Carlos Albisu, el Comité Departamental de Emergencias se mantiene reunido para evaluar el balance total de los daños y coordinar los operativos de asistencia ante las primeras evacuaciones previstas para las próximas horas. Las autoridades advierten que el escenario podría complicarse hacia la semana entrante si persisten las precipitaciones en las cuencas media y alta.

