Xi Jinping llama a una gobernanza global más justa y razonable

Intervención de S.E. Xi Jinping, Presidente de la República Popular China, en la Reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai Plus celebrada en Bishkek este 1° de septiembre de 2026.

S.E. Xi Jinping, Presidente de la República Popular China. (Foto: Xinhua)

La necesidad de fortalecer el papel de las Naciones Unidas y avanzar hacia un mundo multipolar centró la intervención del presidente de la República Popular China, Xi Jinping, durante la Reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai Plus, celebrada en Bishkek, Kirguistán, el 1° de septiembre de 2026. En el marco del 25° aniversario de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), el mandatario planteó la necesidad de reformar y mejorar la gobernanza global para hacerla más justa y razonable, al tiempo que defendió una mayor participación de los países del Sur Global en los asuntos internacionales.

Al iniciar su intervención, Xi Jinping expresó su satisfacción por reunirse con los demás miembros y socios de la familia de la OCS y destacó la celebración del aniversario de la organización. Asimismo, agradeció al Presidente Sadyr Japarov por su cordial invitación y por los arreglos realizados por el Gobierno de Kirguistán.

Junto a esto señaló que la reunión, se enfoca en fortalecer el papel de las Naciones Unidas y construir un mundo multipolar, lo que demuestra el compromiso de la OCS de reformar y mejorar la gobernanza global como lo exige nuestro tiempo. “Actualmente, cambios nunca vistos en una centuria están acelerándose en todo el mundo. El hegemonismo, el unilateralismo y el proteccionismo están resurgiendo contra tendencias históricas. Sin embargo, la abrumadora mayoría del mundo no consiente la política de la fuerza, los conflictos y las confrontaciones, ni el aislamiento y el atraso” dijo.

En este aspecto añadió que lo que quieren, en cambio, es tener un lugar en pie de igualdad en el escenario mundial mediante desarrollo nacional y cooperación internacional. “En los últimos años, el ascenso del Sur Global está impulsando un profundo cambio en la correlación de las fuerzas internacionales. La tendencia hacia un mundo multipolar es irreversible”.

Reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai Plus. Bishkek. (Foto: Xinhua)

Una multipolaridad basada en la igualdad

Ante este escenario, Xi Jinping planteó una pregunta central: ¿qué tipo de multipolaridad necesita el mundo y cómo los países van a tomar parte en ella y promoverla? Según sostuvo, la comunidad internacional debe construir consensos y tomar la decisión correcta que pueda superar la prueba de la práctica y la historia. Asimismo, China llama de forma constante a un mundo multipolar igualitario y ordenado.

En ese sentido, resaltó como principio fundamental  la igualdad soberana y el respeto mutuo. “La historia del mundo está escrita por todas las naciones. La multipolaridad, la elección independiente de rutas de desarrollo y mayor democracia en las relaciones internacionales son el camino correcto hacia adelante”.

Por ello, planteó que deben garantizarse los derechos iguales, las oportunidades iguales y las reglas iguales para todos los países, independientemente de su tamaño, fortaleza y riqueza. Como parte importante de un mundo multipolar y fuerza impulsora clave para ello, los países del Sur Global han de tener mayor representación y voz en los asuntos internacionales.

Xi Jinping expresó su satisfacción por reunirse con los demás miembros y socios de la familia de la OCS.

Equilibrio, orden y respeto al derecho internacional

Junto con la igualdad, Xi Jinping señaló que el equilibrio, el orden y el imperio de la ley son requisitos inherentes a ese proceso. Los propósitos y principios de la Carta de la ONU establecen las normas básicas de las relaciones internacionales y sirven como la piedra angular del orden internacional de la posguerra. En consecuencia, sostuvo que se deben promover los valores comunes de la humanidad y rechazar los dobles raseros, el excepcionalismo, la interferencia extranjera, la matonería y la ley de la selva.

Asimismo, planteó la necesidad de avanzar el imperio de la ley en las relaciones internacionales. Los países grandes, en particular, deben tomar la iniciativa en observar las normas internacionales y respetar el imperio de la ley, y trabajar juntos para responder a los retos globales.

En esta misma línea, el presidente chino destacó que el multilateralismo, el diálogo y la consulta constituyen vías esenciales. La dominación de los asuntos internacionales por unos pocos es una injusticia heredada de la historia, afirmó, mientras que la gobernanza global dictada por uno, unos pocos o un bloque de países no es el verdadero multilateralismo.

Por el contrario, los asuntos mundiales deben ser discutidos por todos y las normas internacionales deben ser establecidas por todos. Para ello, la autoridad y la vitalidad de la ONU necesitan ser restauradas. Los mecanismos multilaterales globales y regionales deben reforzar su coordinación y mejorar su eficiencia.

A estos principios se suma la necesidad de promover beneficios mutuos, ganancias compartidas e inclusión como camino para el desarrollo. Los países no son islas aisladas, sino socios con intereses entrelazados y un futuro compartido. Desde esta perspectiva, Xi Jinping sostuvo que el proteccionismo, el desacoplamiento y las disrupciones en las cadenas de suministro no llevarán a ninguna parte.

En cambio, llamó a enfocarse en la agenda de desarrollo, defender la apertura y la cooperación, y cerrar la brecha digital y la de IA, para que los logros de la revolución tecnológica y del desarrollo beneficien a todas las naciones.

En otro tramo de su intervención, Xi Jinping se refirió a la trayectoria de 25 años de la Organización de Cooperación de Shanghai, organización que, según destacó, ha establecido con éxito un paradigma en gestionar las relaciones entre grandes países, entre vecinos y entre países de diferentes tamaños.

La OCS ha logrado con éxito reunir a aproximadamente la mitad de la población del mundo y un cuarto de la economía global, generando fuertes fuerzas motrices para el desarrollo. Por ello, una OCS más unida y dinámica es plenamente capaz de hacer mayores contribuciones a un mundo multipolar igualitario y ordenado. A partir de esta valoración, Xi Jinping planteó tres líneas de acción para que la organización profundice su contribución al escenario internacional.

También, señaló que se debe avanzar en la prosperidad compartida en el vasto continente que se extiende entre Asia y Europa con la Fuerza de la OCS. La cooperación dentro de la OCS ha sido fructífera en ámbitos como la política, la seguridad, la economía, el comercio y los intercambios culturales y de pueblo a pueblo. La organización es ahora una plataforma clave para que los países euroasiáticos juntos busquen el desarrollo y respondan a los desafíos.

Por ello, Xi Jinping planteó que se deben seguir haciendo valer las fortalezas de la organización, explorar a fondo su potencial y conectar los múltiples polos de crecimiento en todo el continente mediante la cooperación de la Franja y la Ruta de alta calidad.

Debemos empoderarnos mutuamente, ayudarnos el uno al otro a tener éxito y trabajar juntos para crear oportunidades y promover la prosperidad compartida. En segundo lugar, Xi Jinping llamó a promover el desarrollo y el ascenso del Sur Global con la Sabiduría de la OCS. La organización se arraiga en el Sur Global, su corazón late con el Sur Global y es un pilar importante de la cooperación Sur-Sur.

En ese marco, planteó llevar adelante el Espíritu de Shanghai, fortalecer y ampliar las asociaciones de la OCS Plus, hablar juntos a favor de la paz, fomentar la sinergia para el desarrollo, construir puentes para la cooperación y allanar el camino para los resultados de ganancias compartidas. También señaló que se debe guiar la reforma y el mejoramiento de la gobernanza global con la Acción de la OCS. Nuestra organización toma como su misión y responsabilidad hacer el sistema de gobernanza global más justo y razonable, afirmó.

Para ello, planteó mantener el compromiso de construir asociaciones en lugar de alianzas y dedicarse al diálogo en lugar de la confrontación. Asimismo, señaló que se debe adherir al principio de consultas extensivas, contribución conjunta y beneficios compartidos para alentar la participación igualitaria de todos los países en la gobernanza global y garantizar que todos se beneficien de ella.

Al cerrar su intervención, Xi Jinping sostuvo que, en la gobernanza global, el estancamiento es regresión. En ese sentido, consideró importante que los Estados miembros y socios de la OCS sigan la tendencia de la historia y asuman la responsabilidad de su tiempo.

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2 Comentarios

  1. Gobernanza justa y razonable.
    Dentro de China la transparencia no existe mas podemos ver de sus empresas en el exterior y el mayor empresario es el própio gobierno ….
    Conductas del «empresariado» chines con sus própios obreros nacionales no es tan justa y razonable.
    SE PREDICA CON EL EJEMPLO.

  2. La voz de China llama al razonamiento, y de última nadie es absolutamente perfecto!
    Al menos el índice de pobreza en China disminuyó un 400% en el último cuarto de siglo, lo cual es sin duda un progreso que nadie puede igualar en ningún sentido.
    Mientras aumentan los sin vivienda, el racismo, la xenofobia y las deportaciones en el «paraíso norteño», vemos el poder adquisitivo de los chinos crecer día a día hasta el punto de llegar a ser el país con más autos eléctricos per capita del mundo…!
    Y el discurso de Mr Xi está en contra de estúpidos «excepcionalismos», guerras y genocidios, desigualdades y desventajas, llamando al diálogo y la mutua cooperación mientras otros hablan de arrasar gobiernos, borrar civilizaciones, desplazar gente de sus lugares de origen.
    Sí pues, «predicar con el ejemplo», como dice el comentario arriba, ¿es que el ejemplo a seguir son invasiones, bombardeos, hambrunas provocadas, limpiezas étnicas…?
    A ver ¿cuál es el ejemplo a seguir…?
    Las Naciones Unidas deben recuperar su poder resolutivo y el respeto de quienes la integran, y para ello debe mudarse de donde está como rehén y bajo el capricho grosero e insolente de quien se abroga el derecho de negar visados y restringir la mobilidad de los representantes.
    El bloque asiático y también el BRICS están no sólo dispuestos sino exigiendo que se restablezca la autoridad indiscutida de las Naciones Unidas, y para que eso sea posible debe ser restablecida su libertad de decisión y finalizar la coesión, limitación, intimidación y chantaje a sus integrantes en el acceso a la sede y al momento de emitir su voto a las resoluciones.
    Eso sólo será posible cuando la sede de la asamblea general se mude fuera de la cuna del imperio decadente.
    Es hora de organizar una votación al respecto, pero ¿quién le pone el cascabel al gato? con las amenazas del «gran paranoico» de aniquilar a quien lo proponga, porque el tema ya ha resonado varias veces en los rincones del recinto, pero… el miedo es grande, sin embargo, tarde o temprano sucederá (porque «no hay mal que dure 100 años», dicen… ni trumpeta que lo resista).

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