Un informe de la consultora Opción midió el nivel de felicidad de lso uruguayos y su implicancia con la economía. La pregunta clave fue: “Si su felicidad fuera una escalera de 10 pisos, ¿en qué tramo te sentirías hoy?
”. Los resultados de la encuesta de Opción revelaron que la mayoría de los uruguayos se evalúan con niveles elevados de satisfacción personal. Un 71% de los encuestados respondió con puntuaciones de 7 a 10, lo que indica que se sienten «bastante felices» (puntuaciones 7 y 8) o «muy felices» (puntuaciones 9 y 10).
Por otro lado, un 7% de la población expresó puntuaciones de 1 a 4, lo que se considera como niveles de felicidad «poco» o «nada felices». Además, un 22% de los encuestados declaró niveles “regulares” de felicidad, con puntuaciones de 5 y 6.
Para situar los niveles de felicidad de los uruguayos en el contexto internacional, el informe indica que la referencia más cercana y alineada al modo de medición utilizado por Opción Consultores es el World Happiness Report 2023 de Naciones Unidas, el cual ubicó a Uruguay en el lugar 28 entre 137 países. En relación con otros países, Uruguay se ubicó en el octavo decil, lo que significa que se encuentra en un nivel relativamente alto de felicidad y bienestar en comparación con otros países, alcanzando el segundo lugar entre países de Latinoamérica, por detrás de Costa Rica. Según dicho reporte, los países que lideraron en felicidad fueron Finlandia, Dinamarca, Islandia, Israel y Países Bajos, los cuales se caracterizan por tener altos niveles de bienestar social, estabilidad económica, sistemas de salud sólidos y altos niveles de confianza en las instituciones.
Un aspecto interesante es como se relaciona la felicidad con la situación económica. «Si bien, solamente un 15% de la población de mayores ingresos manifiesta no sentirse netamente satisfecho con su vida, en los estratos de menores ingresos casi 4 de cada 10 personas (NDR: 40%) manifiesta algún grado de insatisfacción con su vida personal» se indica.
Menos felices buscan mejorar su economía
La situación económica personal representa la principal expectativa para la mejora del bienestar. Esto opinan un 25% de los encuestados.
Se hace referencia a “vivir sin estar apretado”, a “mejorar los ingresos” y a que “mejore la situación económica del país en general”. Le sigue el trabajo (16%) que, si bien se encuentra vinculado a lo económico, tiene un espacio propio en la literatura de la felicidad. Diversas investigaciones señalan la relevancia de “la ocupación e integración a actividades con objetivos” como un elemento significativo en los niveles de felicidad. Los uruguayos demandan en este sentido “más trabajo” y “mejor trabajo”. La salud representa la tercera expectativa (11%), seguida por aspectos de desarrollo personal (“tiempo para ocio”, “equilibrio entre vida personal y trabajo”, entre otros), mejora en la seguridad, cambios políticos y mejoras a nivel de la familia. «Cabe destacar que entre los menos felices crece relevantemente las demandas de mejora de la situación económica» señala Opción.
Se efectuó otra pregunta: “Si pudiese cambiar un aspecto de los Uruguayos o del Uruguay, ¿qué le gustaría que cambiase para que su vida sea más satisfactoria?”. La principal expectativa de los uruguayos para que su entorno social mejore refiere a demandas de mayor “empatía e involucramiento” (18%). Los encuestados refieren a que las personas sean “más solidarias”, “empáticas” y que “se involucren más”.
En un segundo nivel, se hace referencia nuevamente a demandas de mejora en el mundo del trabajo (13%), seguidas de expectativas de disminución de actitudes de “resentimiento y negatividad”. Sobre este aspecto se hace referencia a “disminución de la mala onda y negatividad”, “el mal humor de la gente”, “que haya mayor optimismo” y la “opacidad” imperante. Por último, destacan expectativas de reducción de la violencia e inseguridad, demandas económicas y de cambio político.
Como reflexión final del informe de Opción se indica que «aunque la mayoría de los uruguayos se consideran bastante felices, existen desigualdades económicas en relación con los niveles de felicidad percibida. Las principales expectativas de mejora refieren a áreas como la situación económica, el trabajo, la salud y las relaciones sociales.
En este último aspecto, se resalta la importancia de la empatía, la solidaridad y el “positivismo” en el entorno social para aumentar el bienestar general de la población».

