Durante años, más de 20.000 migrantes legales en Uruguay enfrentaron obstáculos y contradicciones en sus documentos de viaje. El Ministerio del Interior, a través de la Dirección Nacional de Identificación Civil (DNIC), anunció modificaciones en los pasaportes para alinearse con las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), reconociendo la ciudadanía legal y el ejercicio del derecho a circular sin obstáculos ni vulneraciones.
La subsecretaria Gabriela Valverde explicó que la medida representa un «avance en los derechos de los ciudadanos legales que viven en el Uruguay», y enfatizó que ahora pueden ser reconocidos más allá del lugar en que hayan nacido.
Este logro no fue únicamente una iniciativa del Estado, sino que se concretó gracias al trabajo persistente de colectivos migrantes. La primera en recibirlo fue Gulnor, una mujer apátrida. En su país de origen, Tayikistán —uno de los casi treinta países que no permiten la doble nacionalidad—, al obtener una nueva ciudadanía se pierde automáticamente la anterior.
Gulnor fue elegida por consenso del colectivo Somos Todos Uruguayos debido a su particular situación de vulnerabilidad. A partir de su caso, el Ministerio implementó la modificación. “Hicimos el pasaporte, salió todo bien, se probó en el aeropuerto con los lectores de códigos de barra y funcionó correctamente. A partir de eso, otras personas, ciudadanas y ciudadanos legales del país, comenzaron a tramitar su pasaporte”, relató la subsecretaría.
Lejos de una visión burocrática, la reforma del pasaporte se inscribe en una mirada más profunda sobre el derecho a pertenecer. Para Valverde, esta política «va a ser un muy buen lanzamiento para que otros países también puedan reflexionar al respecto». Al mismo tiempo, Uruguay se posiciona como un actor regional destacado en materia de inclusión. «Siendo un país pequeño y anclado en un continente bastante desigual, hemos sido buque insignia y promotor de mucha legislación que garantiza los derechos humanos en todos sentidos», sostuvo.
Si bien la modificación del pasaporte es un avance concreto, la discusión de fondo continúa abierta. El informe elaborado por la Institución Nacional de Derechos Humanos y organizaciones migrantes sugiere avanzar hacia una ley interpretativa e incluso evaluar una posible reforma constitucional. No obstante, desde el Ministerio del Interior se señala que existen caminos alternativos más viables a corto plazo.
«Por lo que tengo entendido, la reforma constitucional no sería la única opción», explicó Valverde, quien aclaró que incluso “no sería la que estaban promoviendo como la más ideal”. En cambio, el consenso actual entre los actores involucrados apunta hacia una ley interpretativa, que permita actualizar el sentido de la ciudadanía legal en el marco jurídico sin necesidad de modificar la Constitución.


Insistimos en que uruguay debe ser muy cuidadoso a quienes otorga su documentación Con buenas intenciones no es suficiente
Lo del título:. no es novedad, ya lo había dicho Astesiano
Y no perder de vista que a pesar de lo que diga o no diga el pasaporte en las embajadas no son tontos
Somos un país que el nivel de natalidad es bajos y más bien negativo , entiendo si que hay que ser muy cuidadosos con el tema PASAPORTES ; pero hay una realidad : a migrado mucha gente que aporta a la SEGURIDAD SOCIAL Y AL SISTEMA EN GRAL .
Lo que hay que evitar son los «CASOS MARSET, ASTESIANO» !!!! HAY QUE DOTARLO DE MUCHOS ELEMENTOS SE SEGURIDAD .
Debemos ser precavidos en eso !!!