Líderes afrodescendientes de América Latina, Caribe y África firman acuerdo histórico

Es para empoderar a las juventudes y avanzar en sus derechos.

La senadora Gloria Rodríguez, presidenta del Foro de Parlamentarios Afrodescendientes de América Latina y el Caribe, participando del encuentro virtual

Este martes se firmó un acuerdo internacional de cooperación entre el Grupo Parlamentario Afrodescendiente de América Latina y el Caribe y el Parlamento Internacional de la Juventud de África. La iniciativa, promovida por la senadora Gloria Rodríguez, presidenta del Foro de Parlamentarios Afrodescendientes de América Latina y el Caribe, y respaldada por Harold Robinson Davis, secretario general del Grupo, así como por el Ing. Promise Anurika Nwadigos, presidente del Parlamento Internacional de la Juventud de África, busca fortalecer el empoderamiento juvenil y la justicia racial.

La ceremonia, realizada de forma híbrida desde el parlamento con participación remota desde Etiopía y otros países africanos y caribeños, consolidó una hoja de ruta común para garantizar la participación efectiva de las juventudes afrodescendientes en la construcción de políticas públicas, el acceso a derechos fundamentales y la reivindicación de identidades históricamente silenciadas.

Rodríguez destacó la dimensión tanto personal como política de este acuerdo: “Impulsar este proceso desde el Parlamento uruguayo es un acto profundamente significativo. Como mujer afrodescendiente y senadora, es una manera de honrar nuestras raíces y abrir caminos para las nuevas generaciones”, afirmó.

Para la legisladora, el documento firmado no es un gesto simbólico, sino una herramienta concreta: “Es una hoja de ruta” para impulsar leyes, programas y espacios de participación real.

La Red Parlamentaria Afrodescendiente de América Latina y el Caribe se constituyó formalmente en Montevideo en 2021, adoptando el Acuerdo de Montevideo para impulsar políticas públicas y acciones afirmativas en favor de las comunidades afrodescendientes. Además, se comprometió a dialogar con plataformas regionales y globales como el Parlamento Internacional de la Juventud (IYP), una red fundada en 2017 en Etiopía, con presencia en más de 30 países africanos, que promueve la participación activa de jóvenes en la toma de decisiones.

La senadora Gloria Rodríguez muestra el acuerdo firmado.

“Reivindicar la identidad ”

El Secretario General del Grupo Parlamentario Afrodescendiente de América Latina y el Caribe,  Harold Robinson Davis, señaló que el nuevo acuerdo entre regiones afrodescendientes encuentra su justificación principal en la reconstrucción de la identidad.

Las comunidades afro en América Latina y África comparten una historia de despojo y discriminación, y uno de los grandes desafíos actuales es revertir ese proceso a través del fortalecimiento cultural y educativo. “Las personas afrodescendientes fueron despojadas de su identidad (…) y es importante reconstruir esa identidad, fortalecerla”, expresó.

Además indicó que otro punto clave de este enfoque multirregional es la valoración de los saberes ancestrales. “África es un reservorio de conocimientos tradicionales —desde el manejo ambiental hasta sistemas de salud— que pueden ser recuperados y compartidos con las juventudes afrodescendientes del continente americano”. Aunque reconoció que no todos los elementos heredados son positivos, subrayó que en muchas sociedades africanas hubo avances históricos incluso en materia de empoderamiento femenino.

El acuerdo busca convertir a los jóvenes afrodescendientes en protagonistas de los procesos políticos, no solo en beneficiarios. El vínculo con el Parlamento Juvenil Africano permitirá formar nuevas generaciones de líderes, en un proceso de ida y vuelta entre experiencia parlamentaria y militancia juvenil.

Harold Robinson Davis, secretario general del Grupo Parlamentario Afrodescendiente de América Latina y el Caribe.

Una alianza para superar barreras

El Ing. Promise Anurika Nwadigos, en su experiencia al frente del Parlamento Internacional de la Juventud, destacó que uno de los principales obstáculos para la participación activa de las juventudes marginadas es su exclusión sistemática de los espacios de toma de decisiones. Según él, «los jóvenes afrodescendientes, indígenas, rurales y de otras poblaciones históricamente postergadas suelen quedar fuera debido a la falta de acceso a educación de calidad, la desigualdad económica, el racismo estructural y la falta de voluntad política para incluirlas». Este acuerdo con el Grupo Parlamentario Afrodescendiente busca cambiar esa realidad, permitiendo que las juventudes no solo sean destinatarias de políticas, sino también protagonistas en la construcción de leyes y decisiones públicas, promoviendo «el diálogo directo con legisladores y el diseño conjunto de reformas».

Además, se propicia un enfoque integral para garantizar una formación política, técnica y estratégica que no sea meramente simbólica. Para  Nwadigos, «la inclusión simbólica no transforma nada si no va acompañada de cambios reales». La alianza pone énfasis en proporcionar espacios institucionales concretos, como consejos juveniles dentro de los parlamentos, y promueve el co-liderazgo entre generaciones, con mecanismos de rendición de cuentas que aseguren la voz y el poder real de los jóvenes en la toma de decisiones.

A través de la alianza entre América Latina y África, se busca fortalecer a esta juventud, uniendo a las generaciones de ambas regiones para «hacer oír su voz en el escenario global», defender sus derechos e identidades, y aportar soluciones nacidas de su propia experiencia.

Promise Anurika Nwadigos, presidente del Parlamento Internacional de la Juventud de África.

Propósitos fundamentales del acuerdo

– Fortalecer la participación política de las juventudes en América Latina, el Caribe y África.

– Promover el diálogo intergeneracional e interregional con enfoque de derechos.

– Impulsar iniciativas conjuntas de formación, incidencia y cooperación técnica.

– Visibilizar y defender los derechos de los pueblos afrodescendientes, especialmente de las y los jóvenes.

– Acompañar los compromisos globales como la Agenda 2030, el Pacto por el Futuro, el proceso de revisión de los 30 años de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, y el Segundo Decenio de los Afrodescendientes.

El acuerdo tiene una vigencia inicial de cinco años, con posibilidad de renovación, y prevé la creación de un Comité de Coordinación Conjunto encargado de ejecutar un plan de trabajo anual. También establece la búsqueda de financiamiento nacional e internacional para llevar adelante proyectos conjuntos, así como la apertura de plataformas que garanticen la participación activa de las juventudes en los debates parlamentarios.

A su vez, contempla mecanismos de monitoreo y rendición de cuentas con criterios de transparencia e inclusión. Entre las áreas prioritarias se destacan la salud reproductiva, la inclusión económica, una educación libre de discriminación y la participación política con enfoque paritario y representativo.

Esta instancia invita a fortalecer alianzas intergeneracionales, reconociendo la importancia de escuchar, dialogar y avanzar junto a las juventudes. Mediante este compromiso conjunto será posible construir democracias más inclusivas, equitativas y resilientes, capaces de responder a los desafíos actuales y futuros.

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