Casa de la Cultura Afrouruguaya: La “esquina mágica” y el centro cultural del barrio Palermo

Desde la CCAU reclaman “fuertes” políticas públicas para mejorar la situación de la comunidad afro.

A lo largo de la historia, la comunidad afro ha mantenido una lucha por la inclusión muy profunda y silenciosa. A pesar de esto, tiene una historia cultural exuberante y llena de diversidad de expresiones artísticas, tradiciones, idiomas y la más importante forma de vida que a su vez sirve de voz ante la sociedad. En nuestro país, la cultura afro se manifiesta de manera notable en el candombe, la música, la danza, la gastronomía, la religión y las expresiones artísticas, entre otros aspectos.

En Uruguay, julio es el Mes de la Afrodescendencia, que se dedica a visibilizar y celebrar el aporte de la comunidad afrodescendiente a la sociedad uruguaya, así como a promover la reflexión y el combate al racismo. Bajo este marco, Diario La R se trasladó a la calle Isla de Flores y Minas de Montevideo, denominada “la esquina mágica” del barrio Palermo, ya que se encuentra la Casa de la Cultura Afrouruguaya (CCAU).

En esta ocasión conversamos con la presidenta y el coordinador cultural de la institución, la abogada Dra. Cristina Silva Silveira y Julio César Salorio, respectivamente. Ambos explicaban que la Casa de la Cultura Afrouruguaya nació gracias a la “necesidad” del colectivo afro de tener un punto de referencia embarcado en una zona que se considera “cuna” del candombe y que representa “nuestros intereses” como colectivo. “No solamente en defensa de nuestra rica tradición, sino de todo el acervo cultural que ha aportado en la construcción de nuestra identidad”, explicó la presidenta.

Mientras que Salorio resume la creación de la sede como la búsqueda de “unir” a las personas que están del mundo afro y ofrecerles “otras” posibilidades. Es importante recordar que la institución nació en el 2011, gracias a la visión y trabajo en conjunto de varias organizaciones, donde estaban entre otras personas, el actual ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, la activista Beatriz Santos, la cantante Leticia Rodríguez Taborda, entre muchos otros que articularon la creación.

Catorce años después de la reconstrucción de la sede gracias al apoyo de la Intendencia de Montevideo y de las embajadas de Japón y España, se puso en funcionamiento la CCAU, bajo la organización de la Comisión Directiva, que, además de los mencionados, está integrada por la secretaria general, Isabel “Chabela” Ramírez; las tesoreras Valeria Vega y Andrea Guerra; Luis López en la Comisión Fiscal y Osvaldo González, quien cumple funciones de community manager. Todos trabajando de forma honoraria y haciendo que la CCAU sea un punto de referencia y apoyo para la comunidad.

El coordinador cultural explica que en la institución confluyen diferentes talleres y grupos AA y NA (Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos) en diferentes horarios. “Tenemos talleres de literatura, tambor, Capoeira, danza, entre muchos otros, donde tratamos de ser muy abiertos dentro de la filosofía de la Casa, que son antirracista, feminista y de puertas abiertas”, detalló.

En cuanto a la carga simbólica que representa para los habitantes del barrio, la presidenta destaca que es reconocida por los vecinos como “el centro cultural por excelencia de Palermo” y que representa a la colectividad a nivel nacional. “De acá no solo salen los tambores, sino que tenemos una sala exclusiva de exposición donde continuamente están diferentes artistas plásticos presentando sus obras y muchas otras que confluyen en la casa”, explicaban.

Por otra parte, ambos dejan entrever la satisfacción que representa pertenecer a la CCAU: “Es un orgullo pertenecer a la Casa; sinceramente, todos los que trabajamos acá creemos que estamos por la senda correcta, tenemos el perfil y la filosofía solidaria y eso nos hace estar más fuertes”. Mientras que para el futuro coinciden en que están por el camino correcto y en el imaginario a 10 años, esperan que sigan de “puertas abiertas” al colectivo y la comunidad afro.

“Me gustaría que sea una Casa vibrando con el candombe donde, a nivel social, podamos concretar procesos de reparación histórica de nuestro colectivo, sin dejar de lado todo el aporte de generaciones anteriores”, expresaron ambos.

Luchas contra el racismo

Tanto Salorio como Silva explican que la institución siempre ha servido como centro de lucha racial; en su momento fueron promotores de la Ley 18059, que declara el 3 de diciembre como “Día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial”. “Con esas dimensiones, abordamos toda nuestra actividad dentro de la Casa, sosteniendo aspectos básicos dentro de la equidad racial”, puntualizan.

Por otra parte, y no menos importante, en la CCAU funciona un centro de referencia ante cualquier caso o denuncia en una situación de racismo. “Nosotros tratamos de articular, promover, apoyar y visibilizar un tema tan delicado y sensible como el racismo”, detalló la presidenta.

“Nos llegan continuamente problemas de racismo de todos los niveles sociales, porque el racismo está en todas partes. Lo que hacemos en la oficina jurídica es ofrecer los mecanismos para comenzar el juicio; después depende de la persona si quiere seguir el proceso o no, pero acá nosotros apoyamos a toda la militancia antirracista”, señaló el coordinador cultural. “Los uruguayos pensamos que no somos racistas, pero realmente la cantidad de denuncias que recibimos nos hace sentir en el colectivo que la realidad es distinta”, mencionaron.

Políticas sociales

Finalmente, desde la Casa de la Cultura Afrouruguaya, aseguran que se “necesitan fuertes políticas sociales” para mejorar la situación de las personas dentro de la comunidad afro, sobre todo poniendo foco en la niñez. Ya que la realidad es que históricamente han estado marginados, enfrentando desigualdades en áreas como la educación, el empleo y la pobreza.

Se debe comenzar por la primera etapa de la infancia, porque ahí es donde nace todo para poder surgir y mirar hacia adelante, tanto la parte cultural como económica. Es muy difícil que veamos al final del curso escolar, en las fiestas, que haya candombe, por citar un ejemplo. Esa mentalidad es lo que tratamos de sembrar y ya hemos presentado varios proyectos al respecto, tanto a la Intendencia como al Ministerio de Educación y Cultura, pero no hemos tenido suerte”, señalaron.

Por otro lado, la situación con la Ley 19122 está causando cierta preocupación en los integrantes de la CCAU, ya que la ley establece que el 8% de vacantes laborales del Estado debe ser reservado para personas afrodescendientes y esto no se estaría cumpliendo.

Piensan que para lograr cumplir con la ley y que no sea “letra muerta”, es importante incluir dentro de los programas de CAIF, primaria, secundaria, terciaria “una educación con perspectiva ‘afrocentrada’, donde se cuente la historia de una manera diferente, donde haya un relato consistente con la realidad y que no invisibilice nuestro aporte”.

“Después, lograr que la población afro tenga mayor acceso a educación de calidad. Si nosotros analizamos las estadísticas, vemos que el porcentaje de jóvenes y adolescentes afro que no culmina educación secundaria es importante”, mencionaron con preocupación y aseguraron que constantemente están tratando este tema.

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