El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) publicó el pasado viernes en su cuenta de Instagram la presentación de “Habitar, convivir y producir”, el plan para que personas en situación de calle vivan y trabajen en el medio rural.
El proyecto había sido anunciado el miércoles 28 de octubre por el ministro Gonzalo Civila y, desde entonces, se convirtió en uno de los temas más comentados en las redes sociales.
Lo que publicó el Mides
En su posteo, el ministerio definió el programa como “un proyecto de vida en común, trabajo y producción en el medio rural”. Además, aclaró que “se accede por voluntad propia o por invitación de los equipos del MIDES” y que se desarrollará en zonas rurales y semirrurales.
La publicación incluyó una cita del ministro: “Estamos transitando un cambio cualitativo que, además de ampliar las capacidades, transforma la respuesta: no solamente refugio, sino seguir diversificando”, sostuvo Civila. “Es un proyecto que se orienta a generar capacidades en las personas a través del trabajo, pero también capacidades que tienen que ver con la convivencia, la cooperación y la autogestión”, agregó.
El Mides también presentó el plan como “una nueva respuesta” dentro de la Primera Estrategia Nacional para el Abordaje de la Situación de Calle, que Civila y el presidente Yamandú Orsi presentaron en abril. “La situación de calle es un desafío complejo y diverso, y necesita respuestas igual de diversas”, señaló el ministerio.
Los comentarios en la cuenta oficial fueron, en su mayoría, aplausos y mensajes breves de apoyo, como “¡Excelente!”.

Cómo funcionará
La primera experiencia será en una chacra de 11 hectáreas en San Carlos, Maldonado, con 30 participantes, y luego se extenderá a Carmelo (Colonia) y Fray Bentos (Río Negro). Los predios serán alquilados o cedidos en comodato por otros organismos del Estado.
Al presentar el proyecto en el programa Arriba Gente, de Canal 10, Civila explicó: “Es convivir y producir, un proyecto que implica vida común en el medio rural”. También insistió en que nadie será trasladado en contra de su voluntad. “Estamos hablando de gente que está dispuesta a hacer este movimiento, no es un movimiento compulsivo”, afirmó.
Días antes, tras reunirse con el intendente de Maldonado, Miguel Abella, el ministro había definido la iniciativa como “un proyecto central de la estrategia de situación de calle”, con el objetivo de dar herramientas a las personas “para fortalecer la convivencia y facilitar el egreso del sistema de protección social”. En una primera etapa se prevé recibir a 30 personas, “pero con una capacidad de expansión muy grande”, dijo.
La propuesta busca ser una alternativa al sistema tradicional de refugios. En la misma entrevista, Civila se refirió al programa de viviendas con apoyo, por el que unas 600 personas viven en casas con seguimiento de equipos técnicos del ministerio.
El debate en redes
Fuera de la cuenta oficial, la discusión fue más intensa. Solo en una de las publicaciones de medios sobre el anuncio, la de Montevideo Portal en Instagram, se acumularon más de 10.000 “me gusta” y 3.200 comentarios en dos días.
En las distintas publicaciones sobre el tema se repitió un patrón: buena parte del público apoyó la idea de llevar a personas en situación de calle al campo, pero desconfió de un punto central del proyecto, que la participación sea voluntaria.
“Obligatorio” y “cortina de humo”
Ese fue el reclamo más repetido entre los usuarios de Instagram. “Me parece excelente! Aunque yo lo haría obligatorio”, escribió un usuario, en uno de los comentarios más votados, con más de 600 me gusta. Otro agregó: “Voluntario? Naaa obligatorio tiene que ser”.
Un tercer comentario sumó un argumento vinculado a la salud de las personas que viven en la calle: “Una persona en adicción o con problemas mentales no está en situación de decidir, y si se lo permitís, va a elegir quedarse en la calle que es lo que ya conoce”.
En X el reclamo fue similar. “De forma voluntaria?? No, de forma obligatoria tiene que ser!”, respondió un usuario en una publicación sobre el anuncio. Otros anticiparon que, si no es obligatorio, “no va nadie”, y hubo quienes calificaron la propuesta como una “cortina de humo” para mostrar que el gobierno hace algo.

Los que lo celebraron
Del otro lado, muchos usuarios de Instagram recibieron el anuncio con entusiasmo. “Muy buena idea. Que fomenten el hábito de trabajo!”, comentó una persona.
Otro mensaje destacó el proyecto como una forma de reinserción. “Se festeja! Rehabilitar y reinsertar en la sociedad de la forma que se debe a gente que se dio por perdida en la vida”, escribió su autor, que pidió que la iniciativa “se acompañe con psicólogos y enfermeros” y que el trabajo sea remunerado. En la misma línea, otro usuario reclamó que en las chacras haya “enfermería, psicólogos y trabajo”.
En X también hubo apoyo. “Al fin una buena noticia, esperemos que la experiencia resulte y se puedan insertar más personas en todo el país”, publicó un usuario. Incluso hubo quienes respaldaron el plan justamente por su carácter voluntario: “Si es voluntario me parece una excelente propuesta”, comentó una persona en Instagram.
Otros salieron a cruzar a los críticos. “Se viven quejando que nadie trabaja, y cuando se hace algo así se quejan”, señaló un usuario de Instagram.
Ironía y escepticismo
Una parte de las reacciones recurrió al humor. Un usuario de Instagram comparó la propuesta con la negativa de algunas personas a ir a los refugios: “No quieren ir a dormir en un ‘hotel’ y van a ir a un campo a trabajar”. En X, una de las respuestas más compartidas propuso, en tono irónico, la Isla de Flores como lugar para el proyecto.
Las adicciones aparecieron también en los mensajes más moderados. Un usuario de X afirmó que la adicción “es un problema tanto para ellos como para el resto” y deseó que el plan ayude a “recomponer sus vidas”.
En Instagram, otra persona señaló que “el campo es difícil, no cualquiera vive en el campo”, aunque consideró que podría ser una buena opción: “Más sol y mejor aire, podrían mejorar su salud general si funciona”.
Hubo además críticas por las condiciones de trabajo. “El trabajo siempre debe ser voluntario y registrado, con aportes y recibo de sueldo, si no es esclavitud”, advirtió un usuario de X.
Lo que viene
Según informó el Mides, este año comenzarán las experiencias en Maldonado, Colonia y Río Negro, y el próximo año se buscará “profundizar y ampliar la cantidad de personas que participan”.


Ya sabemos que un porcentaje importante de las personas de calle tienen problemas psiquiatricos y no es nada seguro que puedan mantener un programa de trabajo ni en la Ciudad ni en el campo Muchos tienen adicciones De cualquier modo es una buena iniciativa y hay que intentarlo Lo que tiene que quedar claro es que no está permitido permanecer en la calle por su seguridad y por derecho de los vecinos a la higiene
… dudo que haya tanto campo… consumirá décadas salir de la letrina de:
«Los mejores cinco años» de Humpty Dumpty y sus tics…