Este jueves, centenares de periodistas de todo el mundo, incluido Diario La R, asistieron a una conferencia de prensa brindada por autoridades del gobierno de la República Popular China, en la que se anunciaron los últimos detalles de la conmemoración del 80º aniversario de la Victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Mundial Antifascista.
El evento se llevó a cabo en el Centro de Prensa de Beijing y contó con la presencia del ministro adjunto de Relaciones Exteriores, Hong Lei; el viceministro de Cultura y Turismo, Lu Yingchuan; el subdirector de la Oficina del Grupo Directivo del Desfile y subdirector general mayor del Departamento de Operaciones del Estado Mayor Conjunto de la Comisión Militar Central, Wu Zeke; y el miembro del Comité Permanente del Comité Municipal del Partido de Beijing y vicealcalde ejecutivo, Xia Linmao.
Entre los anuncios más destacados se dio a conocer la lista de los 26 líderes extranjeros que asistirán a las conmemoraciones del Día de la Victoria en la capital china el próximo 3 de septiembre. Figuran, entre otros, el presidente de Rusia, Vladímir Putin; el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un; y el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, todos invitados directamente por el presidente chino, Xi Jinping.
Asimismo, se informó que, además de jefes de Estado y de Gobierno, participarán representantes de alto nivel político y gubernamental de diversos países. Entre ellos, Celso Amorim, asesor del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Laureano Ortega, enviado del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; y Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano y mano derecha de Nicolás Maduro. También estarán presentes medio centenar de amigos o familiares sobrevivientes de 14 países, entre ellos Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Canadá.
El ministro adjunto de Asuntos Exteriores señaló que la lista de invitados extranjeros tiene tres características: alto nivel, fuerte representatividad y amplia participación. Explicó que “la gran cantidad de jefes de Estado y de Gobierno refleja la importancia que estos países otorgan a las conmemoraciones organizadas por China y sus sentimientos amistosos hacia el pueblo chino. En segundo lugar, los asistentes provienen de los cinco continentes, lo que demuestra el amplio reconocimiento de la comunidad internacional a las contribuciones históricas de China en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa y su importancia global. Por último, incluye tanto a funcionarios gubernamentales como a particulares”.
“Cuenta regresiva para el desfile”
Por su parte, Wu Zeke afirmó que el desfile constituye un elemento “importante” de las conmemoraciones por el 80º aniversario de la victoria. “El desfile cuenta con una estructura de fuerza integral, una organización sistemática, una gran cantidad de armas y equipos, y una alta proporción de estrenos. Muestra la nueva imagen del Ejército Popular en la construcción política, su nueva estructura de fuerza, sus avances en la modernización y sus logros en la preparación para el combate, al entrar en una nueva era y un nuevo camino”, precisó.
Agregó que “se han completado tres ejercicios integrales en la zona de la Plaza de Tiananmén, logrando los resultados esperados. Todas las tropas participantes se encuentran con alto ánimo y moral, y todo el armamento se mantiene en excelentes condiciones. Los preparativos están prácticamente finalizados y la cuenta regresiva ya comenzó”.
Finalmente, Hong Lei defendió la narrativa de China sobre los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial frente a la visión que mantiene Japón. “Proteger la verdad histórica y defender una perspectiva correcta son asuntos que atañen a la conciencia humana, la justicia internacional y la paz mundial. La capacidad de Japón para comprender y abordar correctamente la historia es fundamental para mantener su compromiso con el desarrollo pacífico”.
Añadió que “en Japón persisten fuerzas que buscan negar y encubrir la agresión, distorsionar y falsificar la historia, e incluso rehabilitar a criminales de guerra. Esto supone un desafío para el orden internacional de posguerra, para la conciencia humana y para todos los pueblos amantes de la paz. En los últimos años, Japón también ha ajustado significativamente su política de seguridad, incrementando su presupuesto de defensa y flexibilizando restricciones a la exportación de armas, en pos de un desarrollo militar innovador. Esto genera serias dudas entre sus vecinos asiáticos y la comunidad internacional sobre su compromiso con una defensa meramente defensiva y un desarrollo pacífico”.
Cabe recordar que la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Mundial Antifascista alude a la rendición incondicional de Japón en 1945, que puso fin a la invasión japonesa en China y consolidó el papel de este país como aliado clave en la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.


