En 2017 Canadá impulsa la Iniciativa Elsie, con el fin de superar las barreras y aumentar la participación significativa de las mujeres en las operaciones de paz. Enseguida, la ONU decidió acompañar la iniciativa y otros países se sumaron. Dos años después, en 2019, se crea el Fondo de la Iniciativa Elsie, organizado por ONU Mujeres, “a través de un sistema de multitrust por el que los países aportan un dinero destinado a desarrollar acciones dentro de la iniciativa”.
Por consiguiente, a través del entonces embajador uruguayo en Canadá, se invita a Uruguay como país piloto a participar de un estudio de barreras y oportunidades para mujeres de las Fuerzas Armadas. Es así, que nuestro país pasa a ser el primero del mundo en acceder al Fondo de la Iniciativa Elsie tras completar la evaluación de la Metodología de Evaluación de las Oportunidades para las Mujeres en operación de Paz (MOWIP).
En 2024 las Fuerzas Armadas estaban integradas por 15.279 efectivos del Ejército, 4.718 de la Armada y 2.645 de la Fuerza Aérea. Del total de la suma de las tres ramas, las mujeres representan el 21,6%, siendo aproximadamente 4.673. Actualmente, hay 69 mujeres (8,3%) cumpliendo misiones de paz y 761 hombres. Esto, si bien significa un aumento respecto a los años anteriores, gracias a las acciones tomadas en el contexto de la Iniciativa Elsie, el porcentaje se venía manteniendo en el 6%.
“Uruguay a lo largo de los años, desliga en torno a 1.000 efectivos. Entonces hay motivos que hace que las mujeres no estén participando más de las misión y permitiendo que exista una distancia entre la presencia de las mujeres en las Fuerzas Armadas y el despliegue en operaciones de paz”, expresó a Diario La R la coordinadora del proyecto, Carina de los Santos.
Por otra parte, Naciones Unidas desde que, en el año 1957, se empezó a desplegar en operaciones de paz, personal femenino, “se viene consolidando una realidad que implica que la contribución de mujeres hace la diferencia y suma a la solución de conflictos o consolidación de la paz”. Entonces, “se promueve cada vez más las misiones de paz multidimensionales y se apunta a que haya mujeres en todas las áreas de actividades de paz y seguridad, con el fin de lograr una resolución más integrada”.
En ese contexto, la evaluación de la MOWIP permitió reafirmar que Uruguay cuenta con un “rol de liderazgo de participación en las misiones desde hace mucho tiempo y una larga trayectoria a nivel regional e internacional, no solo en términos generales, sino también en participación de mujeres”. Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) reconocen que “la tendencia de participación de mujeres estaba estancada hacía décadas”. Entonces, “se vio la oportunidad de hacer el diagnóstico que permitía identificar las oportunidades y barreras para mujeres en operaciones de paz”.
El diagnóstico manejaba 10 áreas temáticas, estudiadas e identificadas como las más relevantes a nivel mundial. Contextualizándolas a la realidad de nuestro país se seleccionaron cuatro, siendo estas vinculadas a: criterios de falta de información sobre distintos aspectos del despliegue; restricciones socioculturales que limitan la disponibilidad de despliegue de las mujeres; experiencias negativas de otros en misiones de paz; los roles de género en la sociedad uruguaya; y subrepresentación de las mujeres en roles operacionales en las Fuerzas Armadas.
Sobre estas barreras el Ministerio de Defensa presentó una propuesta de proyecto junto a ONU Mujeres y a la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI), para iniciar un trabajo de mitigación. “Desde sus comienzos fue muy ambicioso, porque apuntaba directamente a la participación significativa. No buscaba solamente incrementar el número de participación, sino que además, se tenía por objetivo que las mujeres pudieran desplegarse en cualquiera de los roles y sobre todo en cargos más operacionales y de toma de decisión. Así como también, lograr trazar un camino hacia un cambio cultural vinculado a los roles de género y las tareas de cuidado”, informó De los Santos.

Actividades desarrolladas
En base a esto, se desarrolló una serie de actividades pilotos que se están probando y que van a actuar de “catalizador”, para que después el Ministerio de Defensa “a partir de ahí, pueda diseñar otras políticas y acciones en esas áreas”.
Una de ellas, es brindar un apoyo familiar adicional, al ya existente en la cartera y Fuerzas Armadas, para las mujeres y hombres en hogares monoparentales que solicitan el despliegue. Este consiste en transporte escolar para los hijos en edad escolar, y apoyo de becas a tiempo completo para los niños, colaborando así con las tareas de cuidado.
A su vez, se realizó la conformación de Equipos Móviles de Información y Evaluación, centrado en proporcionar información sobre los criterios, las oportunidades y los escenarios de despliegue, evaluar la voluntariedad y verificar la preparación de las mujeres para el despliegue en roles operacionales.
En ese sentido, hay algunas acciones que apuntan a visibilizar el rol de las mujeres en las FF.AA. y en operaciones de paz. Como instancias de intercambio, nacionales e internacionales, de experiencias y generación de mejores prácticas sobre las Operaciones de Paz, particularmente en cuanto a la participación de mujeres.
Una de las áreas que desde la Iniciativa Elsie se monitorea es el ingreso, entonces se desarrollaron, campañas de comunicación para captar y retener al personal de las Fuerzas Armadas de Uruguay, que es, en definitiva, desde donde se nutre a las unidades que se despliegan.A su vez, se brindaron campañas de información destinadas a reducir la falta de esta, constatada en el estudio MOWIP, sobre los distintos aspectos del despliegue. “Las mujeres perciben que tienen poca información respecto a las misiones y las tareas que allí se realizan, impactando negativamente esto, en la toma de la decisión de desplegar o no”, explicó. Este, es uno de los instrumentos que “llegó para quedarse”.
Por otra parte, se realizó un estudio sistémico que enmarcado en un horizonte temporal acotado a la Agenda “Mujeres, Paz y Seguridad”, que profundizó sobre las barreras existentes para el incremento de participación de mujeres en Operaciones de Paz, aplicando una metodología adecuada al contexto socio cultural de nuestro país y de la organización “Fuerzas Armadas”.
Una de sus acciones de este estudio fue realizar una encuesta de opinión pública respecto a la visualización de la población uruguaya sobre las Fuerzas Armadas con perspectiva de género. Esto arrojó que hay una alta aprobación con respecto a lo que hacen las Fuerzas Armadas en general, siendo el rol más valorado aquel que tiene que ver con las acciones humanitarias y participación en misiones de paz.
Además, resaltó que casi no hubo diferencias en respuestas cuando se le preguntaba sobre la participación de mujeres y varones. Sin embargo, el área donde se observó una diferencia notable, es en la pregunta relacionada a la participación de mujeres con hijos que se despliegan, donde la aprobación bajó a casi un 70%.
Una de las barreras observadas, es que la edades de despliegue de las mujeres “es antes de los 30 o mucho más adelante”. Y, en su mayoría las oficiales que toman la decisión lo hacen sin hijos, “siendo una realidad a ahondar”. En ese sentido, expresó que hay un “estigma” que sufren las mujeres cuando toman la decisión de desplegar y dejar a sus hijos, sin embargo, cuando el hombre lo hace, “nadie se lo cuestiona”. “Por eso decimos que hay barreras que trascienden a la institución y que están muy vinculadas a la sociedad”, agregó.
Cierre de proyecto
El cambio de la rotación tardía de personal desplegado en el Congo, es un análisis que deberá realizar el ministerio, debido a que el proyecto en Uruguay cierra en diciembre de 2025. De los Santos explicó que como todo proyecto de impacto social es por un periodo ilimitado, inicialmente en Uruguay iba a terminar en 2024, pero se consiguió una extensión excepcional hasta diciembre de 2025.
“La base de datos generados durante este proceso, quedan en la órbita del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas, para que tengan un punto de partida para que continúen las acciones que probaron ser efectivas y puedan seguir desarrollando políticas para acelerar el ritmo de cambio en la participación de mujeres en misiones de paz”, concluyó.
Sin hacer un balance general, porque aún no cuentan con los resultados finales, destacó que se ha producido un “cambio importante en la participación, sobre todo, en la participación significativa. O sea, más allá de los números, lo importante es el impacto en lo que tiene que ver, por ejemplo, con el acceso a la información, que fue una de las principales barreras”. Por otra parte, destacó que Uruguay “siguiendo en línea con ese rol de liderazgo en la participación en operaciones de paz, se volvió el primer país que desarrolla un proyecto para mitigar barreras para mujeres. Entonces, está siendo observado por otros países para conocer cómo ha sido esta experiencia y sus impactos”.


Creemos que no es solo estigma el problema de la participación de las mujeres con hijos pequeños en las Misiones de paz En nuestro país hemos visto por experiencia los resultados de que las mujeres expongan su vida dejando hijos pequeños
Es gravísimo para una sociedad A pesar de que en las misiones de paz las mujeres no están en primera linea de guerra hay accidentes
En otro orden de cosas es importante enviar técnicos en infraestructura por ejemplo de agua potable y en enfermería para enseñar primeros auxilios a la población
Se ve que no son consientes de lo que hacen estos grupos africanos en medio de una guerra interna con las mujeres y las niñas si caen en sus manos. Ya es muy peligroso para los militares varones. ¿Qué le van a pegar con la cartera en un enfrentamiento?