El Ejército israelí anunció este domingo la reanudación del alto el fuego en la Franja de Gaza, luego de una ofensiva militar que dejó al menos 45 palestinos muertos y más de un centenar de heridos, tras la muerte de dos soldados israelíes en el sur del enclave.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los ataques fueron una respuesta a una “violación flagrante” del alto el fuego por parte de Hamas. El grupo palestino negó haber roto el acuerdo y acusó a Israel de buscar “pretextos” para continuar su ofensiva.
La tregua, vigente desde el 10 de octubre, fue mediada por Egipto, Qatar, Turquía y Estados Unidos, países que trabajan para sostener el acuerdo y evitar una nueva escalada.
Reanudación de hostilidades
El comunicado militar israelí informó que las fuerzas armadas “reforzaron la tregua” tras “una serie de ataques significativos” contra objetivos en Gaza, y advirtió que Israel “responderá con firmeza a cualquier violación” del acuerdo.
Los bombardeos se concentraron en el centro del enclave, principalmente en los barrios de Deir al Balah, Nuseirat y Al Bureij, donde un proyectil impactó contra una vivienda y causó la muerte de diez integrantes de una misma familia. Otros ataques alcanzaron una cafetería y una zona de tiendas de campaña con desplazados internos.
El Ministerio de Salud de Gaza reportó 44 muertos y más de 120 heridos, entre ellos mujeres, niños y dos trabajadores de prensa que cubrían los hechos.
Hechos que detonaron la ofensiva
La reanudación de la violencia ocurrió tras la muerte de dos soldados israelíes en un enfrentamiento con presuntos miembros de la Policía de Hamas en Rafah, en el extremo sur del enclave palestino.
El gobierno de Benjamin Netanyahu calificó el episodio como una “violación flagrante del alto el fuego” y ordenó ataques de represalia. Según el ejército israelí, los combatientes palestinos dispararon un misil antitanque contra una unidad de ingenieros que realizaba tareas de desminado y luego abrieron fuego contra las tropas.
Hamas negó la versión y afirmó que Israel “utiliza el incidente como excusa para continuar una operación genocida”.

