La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha destacado el buen recibimiento que tuvo en su visita a Barcelona este pasado fin de semana para asistir a una cumbre progresista auspiciada por el Gobierno español y reunirse con el presidente, Pedro Sánchez. «Le fue bien a México», ha dicho. «Siempre es recibido muy bien México en el exterior», ha contado este lunes la mandataria en su habitual rueda de prensa matutina, desde donde ha puesto en valor también las muestras de cariño que ha recibido la delegación de su país en el aeropuerto y el avión. «Nos fue muy bien. Le fue muy bien a México», ha celebrado.
Sheinbaum y Sánchez se reunieron en un encuentro, en el marco de esta cumbre de líderes progresistas, para acercar posturas tras la tensión generada por las diferentes perspectivas que ambas naciones mantienen sobre la llegada de los españoles a México hace ya cinco siglos. La líder mexicana trasladó a los medios de nuevo «lo importante que es para México el reconocimiento de lo que fue la Conquista», una vez tanto el Gobierno español como el Rey Felipe VI reconocieron que se cometieron «muchos abusos» durante aquello. Por su parte, desde Moncloa, destacaron la «sintonía total» entre ambos. El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, calificó la presencia de Sheinbaum como «una señal muy importante y positiva del acercamiento entre los dos países». En marzo pasado, el rey Felipe dijo que «hubo mucho abuso» durante la conquista del territorio que después se convertiría en México.
«Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: ‘Bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos’. Pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso», afirmó durante una visita a una exposición sobre mujeres indígenas mexicanas en Madrid. Las palabras del rey marcaron la primera vez que un monarca español reconocía públicamente los excesos cometidos durante la época colonial del país. Posteriormente, se supo que Sheinbaum había invitado al soberano a la ceremonia de inauguración de la próxima Copa Mundial de Fútbol, que tendrá lugar en junio.

