Noruega se prepara para afrontar este año su cuarta Copa del Mundo. Los europeos llegan con gran optimismo, liderados por Erling Haaland y Martin Ødegaard y, más allá del difícil Grupo I que integran junto a Senegal, Francia y un rival proveniente del repechaje, los noruegos se presentan como un adversario de cuidado y con serias opciones de avanzar de ronda.
Noruega certificó su clasificación para la Copa Mundial 2026 de México, Estados Unidos y Canadá tras completar una campaña perfecta que puso fin a casi tres décadas de ausencia en la fase final. La frutilla del pastel fue la goleada 1-4 a Italia como visitante en Milán, resultado que la catapultó directo al Mundial como una selección fuerte, mientras que la Azzurra debió conformarse con la repesca de la UEFA.

Sin embargo, ese resultado no fue casualidad. Noruega fue una de las cuatro selecciones que completaron una fase de clasificación perfecta, con ocho victorias en ocho partidos en el Grupo I de la zona europea. Ese rendimiento la ubicó como el noveno combinado del continente capaz de lograr un pleno rumbo a una Copa del Mundo.
La campaña del clasificatorio se abrió con un 0-5 ante Moldavia y continuó con triunfos frente a Israel, Italia y Estonia. En la segunda vuelta, Noruega consiguió un abultado 11-1 ante Moldavia, la mayor goleada de todas las eliminatorias para 2026, y rubricó su pasaje con el memorable resultado en San Siro.
Ya con el boleto en mano, los Vikingos Rojos confirmaron de manera oficial que su base de operaciones durante la cita mundialista estará ubicada en Greensboro, Carolina del Norte. La decisión fue ratificada por la Federación Noruega de Fútbol (NFF), que recibió el visto bueno de la FIFA para instalarse en la ciudad estadounidense, su primera opción dentro del proceso de selección.
Allí terminarán de prepararse para debutar el martes 16 de junio contra el ganador del Repechaje Internacional que disputan Irak, Bolivia y Surinam. Ese encuentro se jugará en Boston. Una semana después afrontará un duelo clave frente a Senegal, en Nueva York, en lo que promete ser un partido intenso. Por último, el viernes 26 de junio viajarán nuevamente a Boston para medirse con un viejo conocido, Francia, en un choque que además ofrecerá un atractivo duelo de delanteros: Erling Haaland vs. Kylian Mbappé.
Mejor participación en Mundiales
La mejor actuación de Noruega en Copas del Mundo sigue siendo, precisamente, su última presencia: Francia 1998. Un recuerdo que hace aún más larga la espera de casi tres décadas. Aquel equipo sumó cinco puntos ante Marruecos, Escocia y Brasil y avanzó a octavos de final, donde el cruce con Italia volvió a frustrar sus aspiraciones. Pese a su buen orden defensivo, la zaga noruega terminó cediendo ante un solitario tanto de Christian Vieri en Marsella.
Equipo y entrenador
Bajo la dirección de Ståle Solbakken, y con Martín Ødegaard como eje creativo y Erling Haaland como referencia goleadora, crece entre los aficionados la convicción de que esta generación, a la que muchos ya califican de “dorada”, está en condiciones de firmar en Norteamérica su mejor actuación histórica.

Solbakken dirige el regreso de Noruega a una fase final con la experiencia de quien ya defendió al país dentro del campo en competiciones de máximo nivel. Fue internacional en 58 ocasiones a lo largo de seis años, disputó tres partidos en Francia 1998 y formó parte de la convocatoria para la Eurocopa de la UEFA 2000, la última aparición de Noruega en un gran torneo internacional.
Su carrera en los banquillos comenzó en 2002 en el Hamarkameratene, el club donde dio sus primeros pasos como futbolista. Después enlazó dos etapas muy exitosas en el FC Copenhague, intercaladas con experiencias en el Colonia y el Wolverhampton Wanderers. En diciembre de 2020 asumió el mando de la selección tras reemplazar a Lars Lagerbäck.
En cuanto a sus figuras, además de las ya mencionadas, que serían titulares prácticamente en cualquier seleccionado, aparecen nombres como Haaland, del Manchester City; Ødegaard, del Arsenal; y Alexander Sørloth, delantero de casi dos metros del Atlético de Madrid. A esas estrellas las respalda una base de jugadores sólida que busca acompañar sin fisuras, para que los cracks hagan lo suyo y lleven a Noruega lo más alto posible.
Entre los jóvenes a seguir se encuentra Antonio Nusa, extremo de 20 años del RB Leipzig, que se mueve con soltura por ambas bandas. Gracias a sus condiciones llegaron a apodarlo el “Neymar escandinavo”. Cuando jugaba en Brujas se convirtió en el segundo goleador más joven de la historia de la Champions League, solo detrás de Ansu Fati. Lleva dos años afianzado en las convocatorias del seleccionado mayor y tiene todos los números para ser titular en el Mundial.
Esta combinación de jugadores fuertes, creativos y técnicos se ordena en un sistema táctico consolidado. Las características físicas del plantel, en muchos casos de elevada estatura y gran capacidad aeróbica, históricamente empujaron al equipo a practicar un fútbol vertical, con menos posesión y transiciones rápidas. Solbakken, que puede apostar tanto por un 4-4-2 como por un 4-3-3, trabajó para darle mayor fluidez a ese esquema, que tiene en Haaland un imán irresistible para el juego aéreo. A eso se suma una presión alta y coordinada para asfixiar a los rivales.

