En un partido de trámite cerrado que tuvo un final dramático, Inglaterra y la selección uruguaya empataron 1-1 en el Estadio de Wembley, en un amistoso correspondiente a la Fecha FIFA. Fue el primero de los dos encuentros que disputará la Celeste en esta ventana internacional, a pocos meses del inicio de la Copa del Mundo 2026. El juego estuvo marcado por la escasez de situaciones de peligro, la intensidad en la mitad de la cancha y un fuerte rigor físico que condicionó el desarrollo del encuentro durante gran parte de los noventa minutos.
Las emociones llegaron recién en el tramo final. Ben White abrió el marcador a los 81 minutos para el conjunto inglés, mientras que Federico Valverde igualó para Uruguay desde el punto penal en tiempo agregado. A partir del empate, el equipo de Marcelo Bielsa adelantó líneas, presionó más arriba y generó sus mejores minutos en el partido, incluso con chances de quedarse con la victoria impulsado por el envión anímico del gol sobre el final.
El encuentro también dejó preocupación por su tono friccionado. Varias acciones fuertes derivaron en dos futbolistas sentidos, lo que encendió las alarmas en ambos cuerpos técnicos de cara al Mundial. Por el lado uruguayo, Joaquín Piquerez debió abandonar el campo tras sentir un dolor intenso en su pierna al intentar bloquear un centro. Los informes médicos posteriores revelaron que el jugador sufrió una rotura de ligamentos en el tobillo derecho y será sometido a una intervención quirúrgica en los próximos días, por lo que su presencia en el Mundial quedó prácticamente descartada.
Mientras tanto, en Inglaterra, Phil Foden sufrió un golpe en el tobillo luego de una barrida de Ronald Araújo en una jugada dividida en la mitad de la cancha, aunque en principio no sería una lesión de gravedad.

Tras el partido, Marcelo Bielsa analizó el rendimiento de su equipo: “El partido fue muy disputado, sin opciones de gol claras para ninguno, con la pelota mayormente en poder de Inglaterra. Cuando un equipo tiene la posesión pero no genera peligro, suele prolongar esa dinámica sin dañar”, explicó el entrenador. Además, agregó: “De a poco encontramos salida por los costados para aliviar la presión. Es un equipo cercano, combativo, esforzado y enérgico, aunque con falta de creatividad”.
Ambos seleccionados cerrarán la fecha FIFA con un nuevo amistoso. Inglaterra, que integrará un grupo con Croacia, Ghana y Panamá en el Mundial 2026, se medirá ante Japón, mientras que Uruguay viajará a Italia para enfrentar a Argelia.
Uruguay vs Argelia
Uruguay enfrentará a los africanos en el Estadio de Turín, en lo que será su último ensayo antes del Mundial. El cuerpo técnico encabezado por Marcelo Bielsa utilizará este compromiso para avanzar en la definición de la lista definitiva de 26 jugadores y consolidar una base titular de cara al grupo H, que compartirá con Arabia Saudita, Cabo Verde y España.
El amistoso ante Argelia será una de las últimas pruebas formales antes del Mundial, por lo que el cuerpo técnico busca afianzar el funcionamiento colectivo, evaluar variantes y reducir al mínimo las dudas en la lista definitiva. Uruguay llega a esta etapa de preparación en pleno recambio generacional, con una base de jugadores jóvenes que ya asumieron roles protagónicos junto a futbolistas de experiencia que aportan liderazgo dentro del plantel.

El partido ante Argelia también será una oportunidad importante para varios futbolistas que buscan asegurarse un lugar en la lista definitiva del Mundial. Jugadores como Facundo Pellistri, Agustín Canobbio, Santiago Bueno o Rodrigo Aguirre pelean por un lugar en la convocatoria final, por lo que el amistoso puede ser determinante para su presencia en la Copa del Mundo.
Se prevé una formación similar a la que inició en Wembley, aunque con variantes en ofensiva. Darwin Núñez aparece como principal referencia de ataque, mientras que futbolistas como Santiago Bueno y Facundo Pellistri podrían meterse en el once inicial en una rotación que busca evaluar alternativas y variantes tácticas.
El empate ante Inglaterra dejó sensaciones mixtas: por un lado, la reacción del equipo y el resultado sobre la hora; por otro, la preocupación por la falta de generación ofensiva y la dificultad para crear situaciones de gol. Frente a Argelia, la Celeste tendrá una nueva oportunidad para mostrar una versión más sólida y convincente en la antesala del Mundial.
En lo táctico, Bielsa ha alternado entre el 4-3-3 y el 4-2-3-1, con Valverde como pieza clave en la generación de juego y Ugarte como equilibrio en la mitad de la cancha. La movilidad de Darwin Núñez en el frente de ataque, la llegada de los extremos y la presión alta serán algunas de las principales armas ofensivas del equipo uruguayo.
Más allá del resultado, el objetivo de Uruguay será seguir ajustando su funcionamiento colectivo, mejorar la generación de juego en ataque y llegar al Mundial con una idea clara, un equipo consolidado y variantes definidas. El partido ante Argelia será la última oportunidad para corregir errores, probar alternativas y comenzar a perfilar el equipo que representará a la Celeste en la Copa del Mundo 2026.
En la vereda de enfrente estará un rival exigente. Argelia es una de las selecciones más competitivas del fútbol africano y cuenta con figuras de jerarquía como Rayan Ait-Nouri, Houssem Aouar y Riyad Mahrez. Llega además en un buen momento futbolístico tras golear 7-0 a Guatemala en otro amistoso de esta ventana internacional, resultado que elevó la confianza del equipo.

El antecedente más reciente entre ambos equipos se remonta al 12 de agosto de 2009, cuando Argelia se impuso 1-0 en un amistoso disputado en el Estadio 5 de Julio de 1962 en la capital argelina, con gol de Rafik Djebbour.


La imagen que dejó nuestra selección no fué ni buena ni mala, simplemente no existió. Muchas más pelotas jugadas hacia la retaguardia que tiradas al arco, por simple deducción nunca van a ser goles. Fútbol especulativo y aburrido, ya no es lo mismo, no es un club contra otro o un país contra otro, ahora son empresas que se enfrentan para ver quien es más poderosa o hace mejores negocios que la otra. Los cracks ya no son lo que eran, solo el nombre. Dios nos salve.