La Sección Consular de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Uruguay acogió el coloquio “Venezuela en el marco geopolítico y el derecho internacional” con la presencia de los diputados de la Asamblea Nacional de Venezuela Saúl Ortega y Francisco Torrealba, así como del jurista uruguayo profesor Ismael Blanco. El encuentro fue moderado por el Ministro Consejero Pedro Sassone.
Los expositores coincidieron en que el derecho internacional atraviesa una crisis profunda y que el orden global unipolar, instaurado tras la caída de la Unión Soviética, muestra signos evidentes de agotamiento. El Ministro Consejero, Pedro Sassone, abrió el diálogo señalando que para entender la realidad venezolana es necesario analizar el contexto geopolítico y la presencia de un “imperio agresivo que no respeta normas”. También planteó la necesidad de recomponer el sistema mundial y preguntarse qué queda de Naciones Unidas en medio de estas circunstancias.

Agresión, secuestro y resistencia popular
El diputado venezolano Francisco Torrealba, agradeció la convocatoria y señaló que en Venezuela existen varias oposiciones y que la Revolución Bolivariana obtuvo una victoria contundente en las elecciones de 2025. También aclaró que la delegación busca construir coincidencias en defensa de los intereses nacionales. Torrealba centró su intervención en los hechos del 3 de enero de 2026.
Según su relato, esa madrugada Estados Unidos bombardeó Caracas y otras ciudades venezolanas con un despliegue militar “nunca visto”, que incluyó submarinos y portaaviones. “Murieron más de cien venezolanos y cubanos”, afirmó, y agregó que se destruyeron instalaciones científicas que formaban parte de los objetivos militares estadounidenses. También denunció el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York, donde permanecen retenidos y anunció que el 1° de mayo se realizará una peregrinación nacional exigiendo el cese de la agresión.
El parlamentario subrayó que, pese al bloqueo y a más de mil medidas coercitivas unilaterales, el pueblo venezolano resiste con la valentía de los hijos de Bolívar. Dijo que la jefatura del Estado recayó de forma provisional y transitoria en una “mujer valiente” con grandes capacidades diplomáticas. Reafirmó que la única posibilidad de liberar a Maduro es la negociación, aunque advirtió que algunos sectores interpretan cualquier conversación como una entrega. “A nosotros no nos van a hacer traicionar las ideas de Bolívar y Chávez”, subrayó. Exigió el cese inmediato de todas las medidas coercitivas y pidió que se permita a Venezuela vivir en paz, libre y soberana.

El nuevo orden mundial y las cinco claves del poder global
El diputado Saúl Ortega realizó un extenso análisis geopolítico. Sostuvo que es imposible entender el presente venezolano sin comprender la crisis del orden internacional. Recordó que tras la Segunda Guerra Mundial se produjo un reparto del mundo en reuniones como Yalta, El Cairo y Casablanca. Ese orden entró en crítica con la Guerra Fría y finalmente colapsó en los años noventa con la caída del campo socialista. “Se cumplió el sueño americano de garantizar la hegemonía mundial”, afirmó, pero ese sueño duró menos de veinte años.
Ortega aseguró que el mundo unipolar es insostenible y que estamos en un capítulo de transición hacia un nuevo orden multipolar. Citó al comandante Hugo Chávez, quien ya en 1999 habló de un “mundo pluripolar”. Hoy, esa idea es una realidad con el ascenso de China, Rusia, Irán, India y otros países. “El viejo orden no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”, resumió. También señaló que la Tercera Guerra Mundial ya comenzó, pero no solo en el campo militar sino también en el estructural, político, diplomático, mediático, tecnológico y económico.
El diputado enumeró cinco ejes de poder que determinarán el nuevo orden. Primero, el control de las rutas energéticas. Segundo, los materiales estratégicos como el tántalo, el oro, el potasio y el litio. Tercero, las tierras raras, cuyo aprovechamiento es limitado a pocas partes del mundo. Cuarto, el dominio de los estrechos y rutas de navegación, incluyendo el canal de Panamá. Quinto, la moneda de reserva internacional, que consideró “un mecanismo de robo”. Advirtió que quien controle estos elementos podrá dominar el mundo. También mencionó la importancia del bolivarianismo como una filosofía política libertaria que enfrenta al monroísmo.

El derecho internacional, la justicia inmediata y el caso de Maduro
El jurista Ismael Blanco coincidió con el Papa Francisco en que la Tercera Guerra Mundial se desarrolla “a trozos”. También reconoció que las negociaciones entre Trump y Putin forman parte del reequilibrio geopolítico tras la caída de la Unión Soviética. Señaló que el avance de la OTAN hacia Rusia generó las tensiones actuales.
Blanco reflexionó sobre la catástrofe geopolítica de los años noventa y la disolución de un sistema alternativo al capitalismo. Llamó a prestar atención a los conceptos y al relato: “dictadura”, “libertad” y “democracia” son términos cargados de ideología. Cuestionó la utilidad del derecho internacional actual, nacido después de la Segunda Guerra Mundial, y dijo que está desactualizado. Sin embargo, rechazó la idea de vivir sin reglas.
En relación con el secuestro de Nicolás Maduro, Blanco hizo una observación jurídica de que el traslado a Nueva York obedece a que la justicia estadounidense tiene competencia en la materia. No obstante, destacó que no existe fundamento legal que justifique la agresión contra Venezuela y que ningún organismo internacional fue consultado previamente. Recordó que en casos anteriores se lograron acuerdos que permitieron la libertad de dirigentes bajo ciertas condiciones. Advirtió que cada impasse judicial puede generar respuestas violentas, pero abogó por la paz y esperó que no haya un segundo ataque.
La delegación venezolana también explicó su participación en instancias como el ParlaSur y denunció intentos de un grupo de la derecha venezolana de perpetrarse en las dignidades legislativas más allá de los períodos constitucionales.
El coloquio evidenció la percepción de una ofensiva imperial contra Venezuela y la necesidad de construir una respuesta coordinada desde la diplomacia y el derecho internacional, en un contexto de transición mundial donde las potencias redefinen sus zonas de influencia. Los ponentes coincidieron en que la soberanía de las naciones está en juego y que la única salida es la negociación con dignidad, sin traicionar los ideales bolivarianos. La Sección Consular de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Uruguay reafirmó así su rol como espacio de difusión y análisis de la situación venezolana ante la comunidad internacional

