En medio de la polémica generada por las conclusiones del Diálogo Social sobre la reforma previsional, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, aseguró que las propuestas en discusión no implican la eliminación de las AFAP ni la estatización de los ahorros de los trabajadores.
El jerarca remarcó que el sistema previsional uruguayo mantendrá sus pilares estructurales. Entre ellos, la continuidad del régimen de capitalización individual, la participación de administradores profesionales y la edad de retiro general fijada en 65 años. En ese marco, fue enfático al responder a las críticas surgidas tras el acuerdo entre el gobierno y el PIT-CNT: las AFAP no desaparecerán, las cuentas individuales no serán afectadas y no habrá estatización del sistema.
Oddone insistió en que el modelo seguirá siendo multipilar, integrado por tres componentes: un pilar no contributivo, uno solidario y otro de capitalización individual. A su entender, este esquema permite encauzar una discusión histórica en Uruguay sobre el rol del ahorro individual gestionado por entidades especializadas.
No obstante, reconoció que podrían introducirse ajustes orientados a mejorar el funcionamiento del sistema. En particular, mencionó la posibilidad de optimizar la relación con los usuarios y aumentar la eficiencia general. Además, subrayó que la gestión continuará en manos de profesionales seleccionados de forma competitiva, tanto en el ámbito público como privado, preservando así el carácter mixto del modelo.

En paralelo, el ministro se refirió a la agenda tributaria y descartó cambios en materia de impuestos. Afirmó que no está previsto avanzar en la revisión tributaria impulsada por sectores del Frente Amplio y sostuvo que la agenda del gobierno en ese terreno “está cumplida” para este período. De todos modos, indicó que el IVA personalizado continúa bajo análisis.
Oddone también actualizó las proyecciones económicas y señaló que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 se ubicaría en torno al 1,6%, por debajo del 2,2% estimado inicialmente en el Presupuesto, en un contexto internacional adverso.
Sus declaraciones reactivaron el debate en redes sociales, donde el tema impositivo volvió a instalarse en la agenda pública. Desde sectores oficialistas y empresariales, predominó el alivio ante la decisión de no aumentar la presión fiscal, interpretada como una señal de estabilidad y cumplimiento de compromisos de campaña, en un escenario de bajo crecimiento. Algunos usuarios destacaron que mantener la agenda tributaria “cumplida” contribuye a no desalentar inversiones.
Del otro lado, surgieron cuestionamientos y escepticismo. Desde la oposición y sectores críticos se habló de falta de coordinación entre el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, mientras que parte de la izquierda, dentro y fuera del oficialismo, consideró que se perdió una oportunidad para avanzar en una reforma más progresiva o fortalecer el financiamiento del gasto social.
También hubo críticas sobre la coherencia del discurso oficial. Algunos usuarios recordaron ajustes previos, como en combustibles o “adecuaciones impositivas”, y señalaron que, aunque no se anuncien “nuevos impuestos”, ya se han aplicado medidas que perciben como aumentos indirectos.
En el plano político, el senador del Partido Colorado, Robert Silva, cuestionó con dureza al ministro: “Ministro Oddone, mientras usted nos manda a leer proyectos para justificar un toqueteo innecesario a las AFAP, la recaudación de la DGI cae y las empresas se desploman un 5,2%. En lugar de darnos lecciones, empiece por coordinar con el Ministro de Trabajo, porque entre ustedes no se ponen de acuerdo y solo generan incertidumbre que afecta la credibilidad y certeza jurídica del Uruguay”.
El legislador agregó: “Sépalo bien: no vamos a votar que se toque ni una sola coma respecto a las AFAP pues queremos darle tranquilidad a los uruguayos y a sus ahorros de vida. El soberano ya decidió y su mandato es sagrado. Por cierto ministro, lea usted los números de la DGI: el país se está frenando y ello es grave, gravísimo”.

En la misma línea, el senador del Partido Nacional, Javier García, ha reiterado sus críticas en redes sociales, donde instaló el concepto de la “AFAP FAPIT”. Según su postura, la iniciativa desconoce el resultado del plebiscito de octubre de 2024, en el que, afirma, “el 61% de los uruguayos ratificó el sistema mixto y la reforma previsional del gobierno”.
En ese contexto, advirtió que el acuerdo implicaría transformaciones profundas, como “la eliminación de las AFAP y la gestión estatal del ahorro individual”, lo que supondría “echar mano (‘gestionar’) a los fondos jubilatorios individuales”. Además, sostuvo: “El acuerdo entre el FA y el PIT-CNT que se anunciará los próximos días le pasa por arriba al pronunciamiento popular del plebiscito de la seguridad social de octubre/24 que pretendía derogar las AFAP y eliminar el sistema de ahorro individual”.
Más recientemente, añadió: “La Coalición Republicana expresa su más firme rechazo a las modificaciones impulsadas en el sistema previsional, que avanzan hacia la apropiación estatal de los fondos de los trabajadores”. Mientras tanto, desde filas del gobierno no hubo mayores reacciones públicas en redes, en línea con lo expresado por Oddone, bajo la premisa de que el tema está aclarado.
En síntesis, la conversación digital refleja una marcada polarización: por un lado, quienes valoran la decisión de no aumentar impuestos y priorizan la estabilidad fiscal; por otro, quienes cuestionan la falta de cambios más profundos en materia tributaria y previsional. Todo esto, atravesado por un escenario económico más cauteloso, con una proyección de crecimiento del 1,6% que suma incertidumbre al debate.

