Oddone defendió la solidez macroeconómica y anunció reformas y prioridades

El ministro de Economía repasó el escenario global, ratificó la sostenibilidad fiscal y adelantó una agenda centrada en infraestructura, apertura comercial y protección social.

El ministro Oddone dijo que el gobierno cumplió de forma silenciosa con las metas fiscales en 2025 “sin motosierras ni haciendo aspavientos”.

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, aprovechó el almuerzo organizado por ADM para realizar una extensa puesta a punto sobre la situación macroeconómica de Uruguay, el complejo escenario internacional y las prioridades del gobierno para 2026. En una exposición de fuerte contenido político y técnico, el jerarca defendió la estabilidad económica alcanzada por el país en las últimas décadas, reivindicó la disciplina fiscal y anunció una batería de reformas orientadas a mejorar la competitividad, ampliar la apertura comercial y fortalecer las políticas sociales enfocadas en la infancia.

El mensaje central de Oddone fue que Uruguay enfrenta un contexto internacional “desafiante”, pero con fortalezas suficientes para atravesar un período de elevada incertidumbre global sin comprometer la estabilidad macroeconómica. A la vez, buscó despejar cuestionamientos sobre la sostenibilidad fiscal y las discusiones surgidas en torno al diálogo social y las posibles modificaciones al sistema previsional.

Durante más de una hora, el ministro repasó indicadores internacionales, explicó el enfoque del Poder Ejecutivo ante el shock externo derivado de los conflictos geopolíticos y delineó las principales iniciativas que el gobierno pretende enviar al Parlamento en los próximos meses.

Oddone comenzó describiendo el contexto internacional como un escenario de desaceleración económica moderada, aunque acompañado por niveles de incertidumbre “extraordinariamente elevados”. Según explicó, los organismos internacionales redujeron las proyecciones de crecimiento para la mayoría de las economías del mundo y el deterioro de las expectativas también alcanzó a las economías emergentes.

El ministro sostuvo que el conflicto en Medio Oriente y las tensiones globales provocaron un incremento de la volatilidad financiera y consolidaron un escenario de tasas de interés más altas que las registradas durante gran parte de las primeras dos décadas del siglo XXI.

“Uruguay se está acostumbrando desde la salida de la pandemia a transitar por un escenario de tasas elevadas”, afirmó.

En ese marco, destacó que el peso uruguayo acompañó la tendencia internacional del dólar y defendió las medidas coordinadas entre el Ministerio de Economía y el Banco Central para evitar desalineamientos cambiarios. Además, explicó que el país enfrenta actualmente un “shock negativo de términos de intercambio”, debido a que el precio del petróleo aumentó a un ritmo mucho mayor que el de los principales productos de exportación uruguayos.

“El tipo de cambio no es la herramienta para mejorar competitividad en una economía madura y pequeña como la uruguaya”, afirmó Oddone.

Las fortalezas de Uruguay

Buena parte del discurso estuvo dedicada a remarcar las fortalezas estructurales que, según Oddone, permiten que Uruguay afronte el actual escenario con mayor resiliencia que en crisis pasadas.

El ministro citó un informe del Citi Group que posiciona a Uruguay como el país menos vulnerable de América Latina ante un shock petrolero. Atribuyó esa situación al bajo nivel de inflación, la acumulación de reservas internacionales, la estabilidad financiera y el reducido peso de los subsidios energéticos. También reivindicó las transformaciones estructurales realizadas en las últimas dos décadas y aseguró que la estabilidad actual es el resultado de una construcción política e institucional sostenida en el tiempo.

“Muchas de estas fortalezas no dependen de un presidente o de un ministro de Economía, sino de una visión de país que se consolidó durante los últimos 20 años”, afirmó.

Entre los elementos destacados mencionó la transformación de la matriz energética. Según explicó, si se hubiera seguido exclusivamente el precio de referencia internacional, el aumento de los combustibles habría sido considerablemente mayor. En el caso de la nafta súper, sostuvo que el ajuste habría alcanzado el 11%, mientras que para el gasoil podría haber llegado al 46%. “El objetivo de la política económica es suavizar un shock extremo para evitar impactos severos sobre las decisiones de consumo e inversión”, señaló.

Inflación baja y respaldo financiero

Otro de los aspectos subrayados por el ministro fue el bajo nivel de inflación alcanzado por Uruguay, al que calificó como el más bajo en 70 años.

También destacó la situación del sector externo y el perfil de endeudamiento del país. Según explicó, Uruguay cuenta actualmente con una cuenta corriente equilibrada, elevados niveles de reservas y una estructura de deuda más sólida que la existente décadas atrás. “El riesgo soberano de Uruguay sigue siendo el más bajo de América Latina”, enfatizó. Incluso remarcó que, pese a los debates internos sobre el diálogo social y la reforma previsional, los mercados internacionales no mostraron señales de alarma.

Uno de los pasajes más enfáticos de la exposición estuvo dedicado a la política fiscal y a responder cuestionamientos sobre el impacto de las medidas en discusión.

Oddone sostuvo que, pese a que la recaudación fue menor a la prevista y el crecimiento económico resultó inferior al proyectado, el gobierno cumplió las metas fiscales durante 2025 sin recurrir a cláusulas de salvaguarda como se hizo en el período anterior. Según explicó, el cumplimiento se logró gracias a una “gestión silenciosa” del gasto público, basada en la coordinación con distintos organismos del Estado. “No hicimos motosierras ni aspavientos”, afirmó.

El ministro adelantó además que el gobierno mantendrá las metas fiscales previstas para 2026, aun cuando las proyecciones de crecimiento también fueron corregidas a la baja.

A la vez, indicó que la Contaduría General de la Nación ya trabaja junto a los organismos públicos para ajustar el gasto y compensar la menor recaudación. Oddone enfatizó que el gobierno protegerá especialmente los recursos destinados a infancia, adolescencia, personas en situación de calle y seguridad pública. Hizo hincapié en la decisión del Poder Ejecutivo de avanzar en un proyecto de ley para fortalecer y unificar el sistema de transferencias destinado a la infancia. Entre las medidas previstas mencionó la unificación de prestaciones, el aumento de montos para embarazadas y primera infancia y la mejora de los mecanismos de focalización. Además, aclaró que la implementación será progresiva y se extenderá hasta 2035. Oddone aseguró que el costo fiscal de las medidas previstas para 2027 será acotado y compatible con las metas fiscales.

El ministro Oddone junto al presidente de ADM, Jorge Abuchalja.

Reforma previsional

El otro eje sensible de la exposición fue la reforma jubilatoria y las recomendaciones surgidas del diálogo social.

Oddone ratificó que la edad de retiro permanecerá fijada en 65 años, pero explicó que el gobierno pretende habilitar mecanismos de retiro anticipado desde los 60 años para determinados casos.

Según detalló, quienes opten por retirarse antes tendrán jubilaciones menores, mientras que el sistema ofrecerá fuertes incentivos para permanecer activos hasta los 65 años.

En uno de los momentos más encendidos de su discurso, Oddone cuestionó las críticas que señalan riesgos para la sostenibilidad fiscal.

“A nadie se le puede ocurrir que un equipo económico como este esté rifando la sostenibilidad fiscal”, sostuvo. Incluso calificó de “temerario” sugerir que las medidas en discusión comprometen la estabilidad financiera del país.

Hacia el tramo final de la exposición, el ministro presentó la agenda de crecimiento económico que el gobierno pretende impulsar.

Destacó la profundización de la apertura comercial y defendió especialmente el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, anunció que el Poder Ejecutivo enviará al Parlamento una ley de Competitividad e Innovación y nuevos mecanismos de apoyo a startups y reformas vinculadas al mercado de capitales.

Oddone sostuvo que Uruguay no puede apostar a la competitividad mediante devaluaciones o rebajas fiscales sectoriales, sino a través de reformas microeconómicas. “El tipo de cambio no es la herramienta para mejorar competitividad en una economía madura y pequeña como la uruguaya”, afirmó.

Finalmente, el ministro adelantó algunos de los principales ejes de trabajo previstos para el segundo semestre de 2026. En materia portuaria, destacó el compromiso del gobierno de avanzar hacia un dragado de 14 metros en el puerto de Montevideo y continuar fortaleciendo Nueva Palmira. También señaló que Uruguay busca consolidarse como plataforma logística regional y atraer inversiones vinculadas a centros de datos, energías limpias e inteligencia artificial.

En paralelo, confirmó que el Ministerio de Economía trabaja junto a la OCDE y el Fondo Monetario Internacional en procesos de modernización institucional y mejora de estadísticas fiscales.

Sobre el cierre, Oddone insistió en que Uruguay debe mantener una actitud “absolutamente pragmática” en materia internacional y evitar decisiones extremas en un mundo marcado por la incertidumbre.

“El multilateralismo y el respeto a la soberanía siguen siendo los principales instrumentos de un país pequeño y abierto al mundo”, concluyó. Tras la exposición, el ministro fue consultado sobre una eventual candidatura presidencial. La pregunta quedó sin respuesta.

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