La Jefatura de Policía de Montevideo y la Fiscalía General de la Nación investigan los pormenores de un violento ataque perpetrado en el barrio Cerro, el cual dejó como saldo provisional tres personas fallecidas y dos heridas de diversa gravedad. El cruento episodio aconteció en las inmediaciones de las calles Egipto y Estados Unidos, a escasa distancia del Hospital del Cerro, un punto de la capital que debió ser fuertemente resguardado por las fuerzas de seguridad tras constatarse el deceso de las víctimas.
Según el reporte oficial emitido por las autoridades policiales, el ataque fue ejecutado por un grupo de hombres armados que se trasladaban en un vehículo particular. Los agresores descendieron del automóvil y abrieron fuego de manera indiscriminada contra una vivienda, efectuando múltiples disparos antes de darse a la fuga. En la escena del crimen, los peritos de la Policía Científica lograron incautar al menos cincuenta casquillos de bala y un arma de fuego que poseía un requerimiento por hurto a un funcionario policial, modificada con un cargador de alta capacidad.
La principal línea de investigación orienta el caso hacia un ajuste de cuentas entre organizaciones criminales dedicadas a la venta de estupefacientes al menudeo, dado que el inmueble siniestrado ya se encontraba bajo la lupa del Ministerio del Interior como un presunto centro de distribución de drogas. Dos de los fallecidos poseían antecedentes penales, mientras que los heridos reciben asistencia médica bajo estricta custodia. La Policía Nacional mantiene un despliegue operativo en la zona para intentar localizar el vehículo utilizado por los homicidas.


En la novela «Espérame en Siberia, vida mía», el escritor y humorista español Enrique Jardiel Poncela describe una Sociedad de Delincuentes y Asesinos cuyas asambleas son vigiladas por la presencia policial. En cada asamblea se matan entre sí varios de los «socios». La policía autoriza esas reuniones con el argumento que eso hace disminuir notoriamente el número de delincuentes. La realidad parece imitar a la ficción…