El exjefe del Estado Mayor de la Armada comparecerá este lunes ante la comisión parlamentaria que analiza el proceso de contratación de las patrulleras oceánicas.
La Comisión Investigadora Especial que analiza el proceso de adquisición de patrulleras oceánicas (OPV) para la Armada Nacional recibirá este lunes al contralmirante retirado Gustavo Musso, una de las figuras consideradas centrales para comprender los acontecimientos que derivaron en la contratación del astillero español Cardama y, posteriormente, en la rescisión del contrato por parte del gobierno.
La comparecencia de Musso despierta especial interés debido a que fue uno de los principales jerarcas de la Armada que manifestó objeciones técnicas a la elección de Cardama. Sus discrepancias con la conducción política del Ministerio de Defensa Nacional y con el entonces comandante en jefe de la Armada, Jorge Wilson, terminaron provocando su renuncia al cargo de jefe del Estado Mayor de la fuerza en agosto de 2023 y su posterior pase a retiro.
Para los integrantes de la comisión, el testimonio permitirá contrastar información aportada por otros declarantes.
Según explicó al Diario La R, el diputado frenteamplista Eduardo Brenta, integrante de la comisión, hasta el momento no han surgido elementos que justifiquen una investigación más profunda sobre ese período.
De acuerdo con las declaraciones realizadas por el legislador, los numerosos intentos desarrollados durante esos años no prosperaron principalmente por limitaciones presupuestales y dificultades para concretar las adquisiciones. También se analizaron iniciativas vinculadas al denominado clúster naval, que procuraba fomentar capacidades nacionales de construcción naval, aunque sin llegar a materializar proyectos de la magnitud de las OPV. Según Brenta, las conclusiones preliminares indican que no se detectaron irregularidades que ameriten continuar profundizando en esa etapa. La segunda fase de la investigación, en cambio, está centrada en el período iniciado en 2020 y abarca el proceso que culminó con la contratación de Cardama, los mecanismos utilizados para la selección del astillero y los hechos posteriores que derivaron en la rescisión contractual. Es precisamente en este tramo donde se concentran las principales interrogantes de la comisión.
El papel de Musso y sus objeciones
La importancia de la comparecencia de Musso radica en que fue uno de los principales opositores internos a la adjudicación realizada. Según consta en distintos antecedentes analizados por la comisión, el entonces jefe del Estado Mayor participó en la evaluación de las propuestas internacionales para la construcción de las patrulleras. En el informe técnico elaborado por Musso, el astillero Cardama ocupaba el último lugar entre las alternativas consideradas.
Entre las observaciones formuladas figuraban cuestionamientos a los plazos de entrega propuestos, considerados poco realistas, así como advertencias sobre los costos ofertados, que a juicio del contralmirante resultaban inusualmente bajos para un proyecto de esa complejidad.
Musso también expresó preocupación por la situación financiera de la empresa y por el eventual riesgo de incumplimientos futuros.
A ello se sumaron alertas respecto a posibles filtraciones de información que podrían haber favorecido a la compañía durante el proceso de negociación. Pese a esas observaciones, la decisión final fue avanzar con la contratación de Cardama. Las diferencias con las autoridades terminaron provocando la salida de Musso de la Armada.
Para Brenta, el testimonio del exjerarca podría contribuir a aclarar varios aspectos que hasta ahora aparecen como poco comprensibles dentro del expediente.
“Fue claramente una voz opositora”, señaló el legislador al referirse al papel desempeñado por Musso durante la etapa decisiva de la contratación.
Antes de la convocatoria a Musso, la comisión recibió al excomandante en jefe Jorge Wilson, cuya comparecencia se extendió durante aproximadamente cuatro horas.
Según relataron integrantes de la investigadora, Wilson asumió la defensa integral del procedimiento seguido por la Armada y respaldó todas las decisiones adoptadas durante el proceso de contratación.

Negociaciones directas bajo análisis
Uno de los puntos que más atención concita en la investigación parlamentaria es la modalidad mediante la cual se desarrollaron las negociaciones posteriores a la licitación original.
De acuerdo con los testimonios recogidos por la comisión, los contactos incluyeron intercambios directos para solicitar mejoras en las ofertas presentadas.
Brenta describió ese procedimiento como “desprolijo, por ser generoso”, señalando que incluso existieron comunicaciones informales mediante aplicaciones de mensajería para requerir modificaciones y ajustes en las propuestas. Entre los aspectos que generan interrogantes figura la incorporación de mejoras técnicas sin que ello implicara aumentos significativos en el precio final ofrecido por Cardama.
Según relató el diputado, Wilson sostuvo ante la comisión que, a diferencia de otros astilleros, la empresa aceptó sucesivas incorporaciones manteniendo prácticamente inalterado el valor económico de la propuesta.
Ese elemento es considerado por varios integrantes de la investigadora como uno de los aspectos que merecen una explicación más detallada. También se analiza la decisión de desactivar en 2023 el grupo técnico integrado por capitanes de navío especializados en distintas áreas que había participado en la elaboración de las bases originales del llamado. Según los testimonios recabados, ese equipo dejó de intervenir en el proceso una vez declarada desierta la licitación inicial.
Otro de los temas centrales gira en torno a la competitividad de la oferta económica presentada por Cardama.
Los cuestionamientos formulados por Musso y otros técnicos apuntaban a que el precio propuesto se ubicaba por debajo de los valores habituales observados en contratos similares.
Sin embargo, durante las comparecencias también surgió que otra empresa europea con experiencia en construcción de patrulleras oceánicas presentó una propuesta cuyo costo no se encontraba demasiado alejado de la cifra ofertada por Cardama.
La diferencia, según aclaró Brenta, radicaba en que ese astillero contaba con antecedentes comprobados en la construcción de este tipo de embarcaciones, mientras que la experiencia específica de Cardama era objeto de debate.
La comisión también ingresará en una de las etapas más complejas del caso: el análisis de las garantías exigidas para la ejecución del contrato.
Ese aspecto adquirió especial relevancia cuando surgieron dudas sobre la validez de la garantía de fiel cumplimiento presentada por Cardama.
Una larga lista de comparecencias
La declaración de Musso forma parte de un cronograma mucho más amplio.
Según adelantó Brenta, la comisión prevé convocar a unas treinta personas vinculadas de una u otra forma con el proceso.
Entre los futuros comparecientes figuran exjerarcas de la Armada, responsables técnicos, representantes de organismos financieros y personas vinculadas al origen de los contactos con el astillero español. También está prevista la comparecencia del actual comandante en jefe de la Armada, Almirante José Luis Elizondo Chiesa. quien integró las instancias de evaluación y votó favorablemente la opción de Cardama.
Por el momento no está prevista la convocatoria de los expresidentes Luis Lacalle Pou ni Yamandú Orsi.
Brenta explicó que citar a un presidente o expresidente constituye una decisión institucional de especial sensibilidad y que, por ahora, no existen elementos que justifiquen dar ese paso.

