La Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSUY) presentó su informe de actividad correspondiente al período enero-marzo, revelando una contracción en las ventas reales del sector que interrumpe la fase de recuperación sostenida iniciada tras la crisis sanitaria. Se trata del primer registro negativo de la variable global desde el año 2023, consolidando un escenario de enfriamiento económico que, según los analistas corporativos, profundiza la tendencia a la desaceleración que ya se venía manifestando de forma moderada durante el segundo semestre del año anterior.
El relevamiento técnico evidenció un comportamiento contractivo de carácter fuertemente generalizado en el entramado comercial. De los quince rubros específicos analizados por el departamento de Estudios Económicos de la gremial empresarial, once registraron caídas netas en su facturación real, mientras que solo cuatro lograron sostener números positivos. El deterioro también se constató a escala microempresarial, donde seis de cada diez firmas consultadas reportaron balances trimestrales desfavorables, afectando de manera simultánea tanto a las estructuras de escala pequeña como a las grandes cadenas de distribución minorista.
Los datos técnicos detallan que sectores de consumo masivo como supermercados y minimercados sufrieron bajas en sus niveles de venta, al tiempo que los rubros de electrodomésticos, restaurantes y confiterías profundizaron los problemas operativos que arrastraban desde mediciones previas. Por su parte, la actividad hotelera experimentó una reversión de su ciclo expansivo previa, afectada directamente por una temporada turística estival cuyos resultados de ocupación y gasto per cápita se situaron sensiblemente por debajo de las expectativas iniciales de los operadores de la costa.
La asesora económica de la cámara, Ana Laura Fernández, puntualizó que la caída de la actividad económica se distribuye a nivel de todo el territorio nacional, exhibiendo su mayor severidad en las localidades de los departamentos del litoral y del noreste fronterizo, regiones que continúan sufriendo distorsiones competitivas estructurales con los países vecinos. Asimismo, los técnicos asociaron este letargo comercial al freno en la creación de nuevos puestos de trabajo dentro del sector privado. El informe concluye advirtiendo sobre una afectación en las expectativas empresariales para el próximo trimestre, lo que se traducirá en planes de inversión más austeros y cautela en las contrataciones de personal.

