El excanciller Francisco Bustillo, actualmente sumariado por la Cancillería y con retención del 50% de su salario, volvió a defenderse públicamente en el marco de la investigación administrativa por el caso del pasaporte otorgado al narcotraficante Sebastián Marset en 2021, y apuntó directamente contra el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, a quien acusó de impulsar una “tramoya” judicial y política para responsabilizarlo.
“Soy inocente, víctima de toda la tramoya que armó Jorge Díaz. No tuve nada que ver con el tema Marset y con lo que pasó en Presidencia, yo estaba de viaje”, afirmó Bustillo en una entrevista con el programa Arriba Gente (Canal 10), donde cuestionó duramente el proceso que derivó en el sumario en su contra.
El exjerarca, funcionario de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores, sostuvo además que el caso fue utilizado políticamente: “Esto no es el Frente Amplio, esto es Jorge Díaz. Al Frente le sirvió esta situación en la campaña, pero esto es Jorge Díaz”, insistió.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que la Cancillería resolvió iniciar un sumario administrativo tras la negativa de Bustillo a declarar en una instancia reciente de la investigación interna. Según el exministro, esa decisión es “improcedente” y responde a un procedimiento viciado.
Bustillo argumenta que ya había declarado en la primera etapa de la investigación administrativa y que no corresponde que sea nuevamente obligado a comparecer. “En la primera investigación de Jurídica declaré durante dos horas. Luego se decidió que la investigación la llevara una abogada bajo la égida de Jorge Díaz”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó la independencia del proceso: “Es una abogada que trabaja en Presidencia, donde hay un grupo de abogados bajo la égida de Jorge Díaz. Ella es una de ellas”, señaló.
El origen del conflicto
El caso Marset se originó a fines de 2021, cuando el entonces ciudadano uruguayo Sebastián Marset, detenido en Dubái por portar documentación falsa, obtuvo un pasaporte uruguayo que le permitió abandonar su situación de detención y salir del país, pese a sus antecedentes vinculados al narcotráfico.
La investigación política y administrativa posterior derivó en múltiples responsabilidades cruzadas dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores y en Presidencia de la República, en un episodio que terminó con la renuncia de Bustillo al cargo de canciller.
Para el exministro, sin embargo, la responsabilidad no recae sobre él, sino sobre otros actores de la administración de entonces. En particular, volvió a señalar a la exvicecanciller Carolina Ache, a quien atribuye un rol central en la gestión del caso. “¿Quién le dio el cargo de embajadora en Portugal a Carolina Ache? Jorge Díaz. ¿Qué mérito tenía? Ninguno. Había 300 funcionarios de carrera mejor preparados”, sostuvo.
Bustillo aseguró que la estrategia fue desviar responsabilidades: “La forma de salvar a Ache fue pasarle la responsabilidad a otro, en ese caso fui yo”, afirmó.
El excanciller también criticó la legalidad del sumario administrativo que enfrenta, al considerar que no corresponde que sea sancionado como funcionario de carrera por hechos ocurridos mientras ejercía como ministro. “Es improcedente el sumario. No es un capricho, lo dice un escrito del doctor Delpiazzo. Se me pretende responsabilizar de algo que ocurrió cuando era canciller y tenía mi cargo de carrera en suspenso”, explicó. En esa línea, sostuvo que ya existieron consecuencias políticas por su actuación: “Yo tenía responsabilidad política como canciller, la asumí y por eso me fui”, afirmó.
Bustillo agregó que el procedimiento presenta “problemas de fondo y de forma” y que existe “desvío de poder”, además de advertir que no puede ser sancionado dos veces por los mismos hechos: “Yo ya fui sancionado al tener que renunciar”, dijo.
Consultado sobre la decisión del actual canciller Mario Lubetkin de firmar el sumario, Bustillo fue crítico: “Lubetkin no es abogado, y la jurídica de Cancillería tiene mis reservas. No han estado a la altura de las circunstancias”.

“Me amenazaron” y la negativa a declarar
Uno de los puntos más sensibles de su testimonio fue su negativa a comparecer en la etapa actual del sumario. Bustillo aseguró que no volverá a declarar porque ya lo hizo en la instancia inicial.
“No voy a ir porque no corresponde. Ya declaré dos veces en la investigación administrativa inicial. En el sumario no me voy a presentar”, sostuvo. El excanciller también denunció presiones durante el proceso: “Me amenazaron. La abogada sumariante me dijo que si no declaraba podía ser sancionado con retención del sueldo”, afirmó.
Bustillo volvió además sobre uno de los episodios más polémicos del caso: la conversación con la entonces vicecanciller Carolina Ache, grabada por ella y posteriormente difundida, en la que el exministro le sugiere “tirar el celular” en el marco de la investigación sobre los chats vinculados a Marset.
“Fue un acto deleznable lo que hizo Ache de grabar la conversación”, dijo Bustillo, aunque reconoció el tono de su propia frase: “Es un espanto esa frase, pero se sacó de contexto”. Según su versión, el intercambio ocurrió en un momento de tensión administrativa y política. “Ella venía insoportable con el tema, me llama de noche, yo estaba enfermo, y para sacármela de encima le dije: ‘ta, tirá el celular’”, explicó.
Bustillo también se refirió a su salida del Ministerio de Relaciones Exteriores y descartó que haya sido una decisión unilateral del entonces presidente Luis Lacalle Pou. “Le presenté la renuncia, lo conversé con él y entendió que las razones eran valederas. Por eso decidió sacarme”, señaló. El exjerarca afirmó además que mantiene respaldo del exmandatario: “Hasta el día de hoy siento el respaldo de Lacalle Pou”.

